Los diarios argentinos, entre ellos los matutinos Clarín y La Nación, brillaron por su ausencia este verano en Piriápolis y el distribuidor local, Mario Castro, explica las razones que llevaron a esta situación, deslindando cualquier responsabilidad en el tema. El distribuidor señala que se debe a una política de las propias empresas editoriales que decidieron este año prescindir del servicio de flete que permitía la llegada de los diarios a Piriápolis.
Piriápolis y su franja costera transcurrió el verano sin los diarios argentinos, hecho que si bien no es grave ya que no implica que los turistas de la vecina orilla hayan quedado aislados de la información de su país (la tecnología permite hoy estar informado al instante a través de internet, TV y radios), turísticamente hablando no deja de ser un hecho negativo para el balneario.
Además que los turistas argentinos que llegan a Piriápolis no encuentran su prensa, quedamos en desventaja respecto a Punta del Este, lugar donde sí llegan los matutinos de Argentina. Hubo quejas y malestar de los visitantes de aquel país en los kioscos de Piriápolis por este tema, mas aún, cuando se enteraban que en el principal balneario uruguayo sí estaban sus medios de prensa escritos.
Está claro que la venta de diarios papel es un negocio en decadencia debido a la escalada de la tecnología que permite hoy estar informado al instante por internet a través de los dispositivos móviles. No obstante, en los balnearios y centros turísticos, siempre está la novelería de comprar el diario de preferencia para instalarse cómodamente a leer en la playa, en la piscina, en el hotel, en el camping, etc.
Ha caído tanto la venta de diarios papel en los últimos años, que las editoriales cada vez ajustan mas sus presupuestos minimizando los gastos. Los diarios Clarín y La Nación de Argentina, no escapan a esta realidad y Piriápolis sufre las consecuencias, transformándose en un mercado poco atractivo para estas editoriales que han decidido este verano no pagar el flete que facilitaba la llegada de los matutinos desde Portezuelo a Piriápolis. Cuando el negocio de la venta de diarios florecía, Clarín y La Nación contrataban un vuelo «charter» para traer miles de ejemplares desde Buenos Aires a Punta del Este y Piriápolis. Los tiempos han cambiado.
Una inquietud planteada por un vecino de Piriápolis a través de una carta enviada a la redacción de semanario La Prensa, preocupado porque los turistas argentinos que arribaban al balneario se encontraban sin su prensa escrita, la trasladamos Mario Castro (foto), titular de la empresa Noel, distribuidora de diarios en Piriápolis.
Castro explicó los motivos que derivaron en esta situación, señalando que todo pasa por una decisión de las editoriales que prescindieron este verano del flete que transportaba los diarios desde Portezuelo a Piriápolis, servicio que brindaba la propia distribuidora Noel.
Castro comenta que «hasta este verano, nosotros viajábamos a buscar los diarios a Portezuelo y los distribuíamos en Piriápolis. Las editoriales pagaban el flete, precio que desde que se implementó el sistema hace unos años, ha sufrido constantes rebajas, costos que nosotros de alguna forma absorbíamos, con el fin de mantener el servicio y colaborar con las editoriales»
«Pero este verano se nos comunicó que no había mas plata para el flete, por lo tanto se nos hace imposible mantener el servicio» dijo el distribuidor.
Castro lamentó la situación explicando que «si las editoriales, principales interesadas en que sus productos lleguen a los lectores, no pueden afrontar el gasto, menos lo podrá hacer la distribuidora que es simple intermediaria»
Vuelo «charter»
Castro comentó que años atrás La Nación y Clarín, contrataban un vuelo «charter» al aeropuerto de la Laguna del Sauce para que los matutinos bonaerenses estuvieran a primera hora en los balnearios de Maldonado. Una vez en el aeropuerto, un flete de la empresa distribuía los diarios en Punta del Este y también en Piriápolis.
Las crisis económicas que han afectado al país vecino llevaron a las empresas a desistir del «charter», enviando los ejemplares en un vuelo regular. Dependiendo de las vicisitudes de este avión, es que los matutinos llegaban temprano en la mañana o retrasados, según la hora de arribo del vuelo. Siempre debían llegar primero a Punta del Este y después a Piriápolis, remarcó Castro.
Ante esta situación de dependencia de los arribos de los vuelos, las empresas optaron por no venir mas a Piriápolis, llegando a un acuerdo con Castro para que sea la distribuidora de Piriápolis quien levantara los diarios en el local de Portezuelo, pago de flete mediante.
Cuando los diarios llegaban a Portezuelo, avisaban telefónicamente a Castro, que inmediatamente emprendía el viaje para levantar los matutinos. Así se trabajó varios años. En reiteradas ocasiones, señala Castro, las coyunturas económicas en Argentina obligaron a las empresas a reducir el precio del flete, perdida que de alguna forma absorbía la distribuidora local.
Pero llegó este verano, temporada 2015/2016, donde las editoriales comunicaron a Castro que ya no pagarían mas el flete. De ahí que se genera esta situación que dejó a Piriápolis sin diarios argentinos en los kioscos.
No es responsabilidad de la distribuidora ir a buscar los diarios. Las editoriales son quienes deben buscar la forma de hacer llegar sus productos a la zona de venta, sea por sus propios medios, pagando un flete, o acordando con una empresa de transporte público o de encomiendas, el traslado de los diarios por canje de publicidad, que podría significar una salida al problema.
Una vez que los diarios están en manos de la distribuidora, ésta los reparte a canillitas, kioscos y puntos de venta, en forma gratuita, siendo la ganancia un porcentaje por concepto de venta de ejemplares.
Diarios papel… un negocio en extinción
La tecnología que nos invade y sorprende día a día con información al instante a través de la red mundial (internet) hace estragos en la edición papel de los diarios que a pasos agigantados se convierte en un negocio en extinción.
Se estima que en unos 10, tal vez, 15 años, los diarios papel, principalmente los de mayor tirada, desaparecerán de las calles. De hecho ya ha ocurrido en Uruguay, con Últimas Noticias, por ejemplo, que cerró su edición papel para continuar exclusivamente con la versión digital en internet.
No hay renovación en la clientela
Vendedores de diarios, referentes de Piriápolis, aseguraron a semanario La Prensa que desde hace unos años es notoria la merma en la venta de diarios. Basaron su afirmación en que hoy los consumidores de diarios papel son en su inmensa mayoría personas mayores de 60, 65 años de edad y a medida que estas personas, por ley de vida, van muriendo, muere también la venta de los diarios debido a que no hay renovación en la clientela. Llegará un momento que la venta de diarios será mínima y no será redituable para las editoriales.
Hoy tenemos una franja de personas que va desde los 15 a los 45 años de edad, que ya se manejan para todo con los dispositivos móviles, informándose a través de los portales de noticias digitales, sin tener la necesidad de salir a comprar un diario papel para conseguir información. Todo está en internet y entonces no hay renovación en los consumidores de diarios papel.
Los medios uruguayos, principalmente El País y El Observador, mantienen hoy un nivel aceptable de ventas gracias a las propuestas adicionales que acompañan la edición diaria ofreciendo y vendiendo artículos suplementarios (videos, cd’s, enciclopedias, etc.), que de alguna forma compensan el déficit económico ocasionado por la escasa venta de ejemplares.
No creemos que el hecho de no contar con los diarios argentinos en Piriápolis sea un factor determinante para que una familia cambie el destino de sus vacaciones; igualmente, confiamos que para la próxima temporada se encontrará la forma que permita tener nuevamente los matutinos en el balneario y brindar el servicio a los turistas de aquel país.
Gerardo Debali – semanario La Prensa
Publicado miércoles 2 de marzo de 2016 hora 21:33
Fotos y montaje semanario La Prensa







