Piriápolis celebró su legado ferroviario con una emotiva charla y homenaje al profesor José Luis Chifflet
El pasado 21 de agosto, la Casa de la Cultura de Piriápolis fue escenario de una jornada dedicada a la historia ferroviaria local, con una charla que puso en valor la figura de Don Francisco Piria y el museo que lleva su nombre. La actividad, organizada por el Municipio de Piriápolis, reunió a vecinos, estudiantes, referentes culturales y autoridades, en un espacio de reflexión sobre el patrimonio que dio forma al balneario.
La exposición estuvo a cargo de los docentes José Luis Chifflet y Pablo Reborido, quienes compartieron una mirada profunda sobre el vínculo entre Piria y el desarrollo ferroviario de la zona, así como el valor histórico del Museo Ferroviario “Don Francisco Piria”, ubicado en calle Armenia casi Héctor Barrios, a una cuadra de la Rambla de los Argentinos, lindero al Liceo “José Luis Invernizzi”.
El museo, fundado en 1992 por la Asociación de Ferromodelistas de Piriápolis (A.FE.PI.), exhibe máquinas industriales de principios del siglo XX, vagones originales de 1908, 1912 y 1929, y diverso equipamiento asociado al trazado ferroviario que fue clave para el desarrollo del balneario.
La instancia fue presentada por el director de Cultura y Turismo para la Zona Oeste, Jorge Céspedes, quien destacó la importancia de generar espacios que fortalezcan la identidad local y proyecten el legado de Piriápolis hacia nuevas generaciones.
Durante el encuentro, se realizó un emotivo reconocimiento al docente José Luis Chifflet, por su trayectoria y compromiso con la preservación de la historia regional. La plaqueta de homenaje fue entregada por el alcalde del Municipio de Piriápolis, Sr. René Graña, en nombre de toda la comunidad.
El homenaje destacó la activa intervención de Chifflet en impulsar, difundir y poner en valor el patrimonio ferroviario del balneario, consolidando su figura como referente en la construcción de memoria local.
La jornada reafirmó el compromiso de Piriápolis con su historia, reconociendo que el pasado no solo se conserva en objetos, sino también en las voces que lo narran y en las voluntades que lo mantienen vivo.



















