Lo advirtió el Ing. Daniel Panario, docente de la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República, en declaraciones a semanario La Prensa: «El riesgo que el mal olor y sabor del agua se repita está presente porque el alga y el fósforo están presentes y entonces esa combinación es explosiva» sentenció el catedrático durante su reciente visita a Piriápolis. «Tenemos una problemática mucho mas seria de lo que creíamos en materia del estado de las aguas del país y estamos muy lejos de ponerle el mango al sartén» acotó el profesional.
Las apreciaciones de Panario se dieron en el marco de la conferencia que brindó el docente, junto al Dr. Arq. Pablo Ligrone, sobre “Impacto ambiental en la región costera y gestión territorial en la cuenca de la Laguna del Sauce hasta el arroyo Solís Grande”. La jornada, organizada por ALAS -Grupo de Acción Local Ambiente Sano – se realizó el sábado 7 de noviembre en la sala de conferencias de Aprotur y contó con la presencia del director de UGD OSE Maldonado, Miguel Corbo, del alcalde de Solís Grande, Hernán Cigada, del diputado (s) Carlos Pérez (Unidad Popular) y del concejal de Piriápolis, Carlos Fuentes, entre otros.
En dialogo con semanario La Prensa, Daniel Panario abordó varios temas medioambientales, principalmente relacionados con el agua y la agricultura, de honda preocupación y alto interés para la sociedad toda.
Calificó la reunión en Piriápolis como excelente: «Es excelente el hecho que los vecinos se preocupen por los temas ambientales, hay una nueva mentalidad vinculada al medioambiente que hay que aprovecharla» remarcó Panario.
Mal olor y sabor en el agua
El profesional advirtió sobre la posibilidad cierta que el próximo verano ocurra nuevamente el episodio de mal olor y sabor en el agua que suministra OSE en Maldonado: «El mejoramiento de las condiciones del agua de la Laguna del Sauce es muy provisorio y no hay ninguna garantía que en este verano el problema no se suscite de vuelta. Está complicado, el riesgo que el mal olor y mal sabor vuelvan está presente porque está presente el alga y el fósforo, entonces esa combinación es explosiva» sentenció Panario. «Está claro, además, que hay déficit no solo en materia de saneamiento, sino en el tratamiento al saneamiento, de los frigoríficos y de una cantidad de problemáticas que no están bien resueltas todavía» sostuvo el catedrático.
Problemas en Piriápolis
Durante su disertación, Panario mostró su preocupación por los vertidos de líquidos residuales en Piriápolis que llegan al mar (presentó imágenes de la zonas ubicadas frente al Argentino Hotel y a Zanja Honda en Playa Grande): «Sí, digamos que merecerían un poco de más cuidado las pequeñas vías de drenaje que vierten a la playa, y es en lo que llamé la atención. Debiera monitorearse, fiscalizarse los robadores, ese tipo de cosas donde tenemos un problema que es de fácil solución, pero hay que hacerlo. Consultado sobre la gravedad del problema, el docente señaló: «No me animo a expedirme sobre el nivel de gravedad porque temo que sea peor de lo que se piensa, pero tiene fácil solución» subrayó Panario.
Pan de Azúcar al borde del colapso
Panario visitó el mes pasado la ciudad de Pan de Azúcar reuniéndose con el alcalde Miguel Plada y concejales del municipio, encuentro en el que también participó la senadora minuana Carol Aviaga, integrante de la Comisión de Medioambiente del Senado de la República (foto)
Pan de Azúcar atraviesa una situación complicada con el tema saneamiento, además de presentar serios problemas de contaminación el arroyo Pan de Azúcar que nutre a la Laguna del Sauce. Panario explicó que la planta de OSE recibe tanto los pluviales como el saneamiento y no da abasto para ambas cosas, entonces tiene pérdidas y esas pérdidas terminan en Laguna del Sauce. Además hay otros problemas, conexiones de gente que no tiene saneamiento de las aguas negras a lo que eran los pozos cuando recibieron el agua de OSE, esa agua de los pozos va superficialmente y también se mete en la laguna. Hay una serie de problemas en Pan de Azúcar que es urgente encararlos porque de lo contrario se va a seguir teniendo problemas» indicó Panario.
Estudiantes realizan relevamiento de cuenca del arroyo Pan de Azúcar
Un grupo de estudiantes del posgrado de la Maestría en Ciencias Ambientales de la Facultad de Ciencias viene realizando un relevamiento en la cuenca del arroyo Pan de Azúcar y dentro de los trabajos prácticos se dispuso hacer un diagnostico ambiental del arroyo a ver que se puede conseguir de información y en que se puede ayudar. Con esto se busca que los estudiantes aporten a la sociedad como contrapartida porque el posgrado es gratuito» sostuvo Panario.
Resultados para fin de año
Sobre el resultado del diagnóstico, Panario aseguró que estará para fin de año, aclarando que «una cosa es la buena voluntad que tengan los estudiantes y otra es que los organismos públicos le proporcionen la información que necesitan para hacer un buen trabajo y eso en los últimos años, lamentablemente, se ha vuelto difícil. En referencia a esta afirmación, Panario entiende que hay como una “cola de paja” porque hay información que viene desde mucho tiempo atrás y recién se toman medidas ahora, entonces resulta difícil reconocer que esto venía de antes» consideró el catedrático.
Panario agregó que del arroyo de Pan de Azúcar hacia la laguna del Sauce hay información, pero de Pan de Azúcar al norte, hacia Lavalleja, no hemos encontrado nada ni nadie que haya hecho un muestreo y me parece que ahí hay un déficit importante de información.
Sobre la política medioambiental
«Es bastante preocupante la situación sobre todo a una apuesta razonable, desde mi punto de vista, de economía de corto plazo que es a la agricultura altamente tecnificada pero sin las medidas adecuadas para que pudiera ser relativamente inocua»
Panario fue tajante al asegurar que «estamos teniendo problemas muy graves en todos los cursos fluviales de las zona agrícolas del país, están todos pasados de fósforo y nitrógeno, que es el problema que genera estas cosas (mal olor y sabor) y por lo tanto todas las ciudades que se están abasteciendo de aguas superficiales están teniendo problemas y hay, a su vez, problemas asociados que recién se están investigando como la aparición de sustancias estrogénicas que pueden tener efectos muy severos en la salud que son derivadas, no de los fertilizantes, sino de ciertos coadyuvantes que llevan los pesticidas, detergentes, que no están prohibidos.
Tenemos una problemática mucho mas seria de lo que creíamos en materia del estado de las aguas del país y estamos muy lejos de ponerle el mango al sartén» opinó Panario.
¿Qué medidas se debieran implementar para solucionar estos problemas?
No es muy fácil contestar su pregunta. Es tan grave la situación y tan compleja que es difícil decir que si hacemos esto o aquello vamos a solucionar el problema. La información que viene surgiendo de los estudios torna cada vez mas complejo dar una respuesta a su pregunta en la medida que sigamos con esta intensificación agrícola que estamos teniendo en el país y de la cual dependen también en buena medida las exportaciones… bueno, yo creo que es un camino erróneo, pero eso es una opinión personal»
«Si Uruguay apostara a mercados pequeños pero de alto poder adquisitivo, podría hacer otro tipo de agricultura y obtener precios muchos altos como se hizo con la carne. Los productores pagamos el costo de tener la trazabilidad y de tener la posibilidad de vender ahora animales que nunca usaron antibiótico ni tomaron lociones que tuvieran productos vinculados a la carne, ni hormonas, eso está fantástico, llevó un tiempo, pero ahora se obtienen precios que no los obtiene nadie. Lo mismo se podría hacer con la agricultura pero es un proceso que lleva su tiempo, por ejemplo, Alemania, es un país que está dispuesto a comprarnos toda la soja que podamos plantar y que no sea transgénica. Si apostaramos a esos mercados, tendríamos una situación mucho mas saludable desde el punto de vista ambiental y posiblemente con ganancias mayores, mas allá que en el corto plazo eso implica cierto sacrificio económico» analizó Panario.
Los peligros de Aratirí
Por último, el Ing. Panario, reconociendo no ser especialista en el tema, se refirió a los peligros de la megaminería a cielo abierto.
«No soy especialista en problemas mineros, pero la minería de gran escala a cielo abierto es para países con climas áridos, no es para tierras agrícolas y lugares donde tenemos vías de drenajes que se pueden contaminar. La arena, el cascajo que sobra no es roca con una composición, la roca tiene todo tipo de materiales que cuando quedan expuestos a la atmósfera entran a disolverse con el agua y a migrar hacia las vías de drenaje y puede haber cualquier cosa entre los metales, además del hierro, que hay en toda esta arena. El sistema magnético separa lo que se adhiere, magnetita, o sea, lo que se adhiere a los electroimanes, lo que no, queda en escombreras y esas escombreras las filtra el agua y esa agua después contamina cualquier cosa y no quiero volver a tener una situación como la minera de Tacuarembó y Rivera, donde ahora está por irse y nos deja un lago de arsénico sin estabilizarse y se va. El problema a veces no es lo que ocurre durante la explotación, sino lo que pasa después del periodo de cierre. Si el cierre se hiciera correctamente no sería rentable explotarla» concluyó Daniel Panario.
Gerardo Debali – semanario La Prensa
Publicado martes 10 de noviembre de 2015 hora 02:05
Fotos semanario La Prensa
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