El presidente Yamandú Orsi volvió a referirse este jueves a la rescisión del contrato con el astillero español Cardama para la construcción de dos buques de patrulla oceánica (OPV). El mandatario fue tajante al afirmar que el acuerdo, firmado durante la administración anterior, «no era un buen negocio» para el país y que representaba un riesgo innecesario.
El contrato original, firmado en diciembre de 2023 por un monto de 92 millones de dólares, fue cancelado por el actual Gobierno tras detectarse irregularidades en las garantías. Según se comprobó, la empresa que debía ofrecer el aval estaba en proceso de liquidación, lo que llevó a Orsi a denunciar posibles indicios de «fraude al Estado» ante la Justicia Penal.
Nuevos horizontes para la Armada
Consultado en rueda de prensa sobre cómo seguirá el proceso para equipar a la Armada Nacional, el presidente señaló que se están estudiando nuevas propuestas. «Se viene avanzando, veremos cuál es la que más nos conviene», indicó. Entre las opciones, Orsi no descartó aceptar una donación ofrecida por el gobierno de Estados Unidos.
El privado da marcha atrás
La noticia de este jueves, adelantada por el semanario Búsqueda, indica que el astillero Cardama desistió de la demanda civil millonaria que había presentado contra Uruguay tras la rescisión. Al respecto, Orsi comentó que es «normal» que el privado busque caminos para no salir más perjudicado.
«Nosotros tenemos que ver cómo nos resarcimos, cómo conseguimos las patrulleras y, a su vez, el privado tiene que elegir su camino», concluyó el mandatario, reafirmando que la decisión se tomó por «incumplimientos graves» y con el objetivo de proteger el patrimonio del Estado.
EFE / Redacción SLP








