El presidente de la República visitó Aznárez por segunda vez en siete meses marcando un hecho histórico no solo para la localidad sino para toda la zona oeste de Maldonado. Mujica se convirtió en el primer presidente de izquierda en visitar oficialmente nuestra zona (recordamos que Tabaré Vázquez nunca lo hizo durante su mandato), con el agregado que lo hizo además en dos ocasiones en un periodo exacto de siete meses entre una y otra.
El presidente visitó Aznárez por primera vez el 14 de marzo para celebrar en aquella oportunidad la llegada de UTU a la localidad y la recuperación de 4.000 hectáreas a manos del Instituto Nacional de Colonización, proceso iniciado por el propio Mujica durante su gestión al frente del ministerio de Ganadería en la administración anterior.
Exactamente siete meses después, el 14 de octubre, Mujica volvió a Aznárez para cerrar el campamento Artiguista y el seminario “Tierra y Producción a 200 años del reglamento agrario de Artigas” actividad que convocó a más de 200 estudiantes de UTU. Ambas propuestas estaban enmarcadas en los festejos de los 250 años del natalicio de Artigas y del bicentenario del proceso de emancipación de nuestro país.
La visita del presidente de la República aquel martes de octubre revolucionó Aznárez y desde ahí habrá un antes y un después para la localidad, mas aun por el dialogo suscitado entre el alcalde y Mujica, donde el mandatario se comprometió a apoyar la instalación física de UTU en el pueblo, que hasta ahora funciona en un colegio cedido en préstamo.
Cientos de estudiantes de la región y vecinos de toda la zona se movilizaron para acompañar al presidente, acontecimiento que también convocó a toda la prensa departamental y nacional.
Mujica brindó un discurso de mas de 35 minutos a los jóvenes y luego habló con la prensa refiriéndose a temas de la actualidad nacional. Durante su mensaje a los estudiantes el presidente afirmó: “Ninguno de los grandes libertadores de América se preocupó por los más humildes como lo hizo Artigas, y eso le generó enemistades en su época. En esa línea sostuvo que el fracaso del Reglamento de Tierras significó un problema “formidable para el país” que nacía. Si ese reglamento se hubiese concretado a fondo, como pretendía Artigas hoy Uruguay sería un país de clase media rural, más parecido a lo que es Nueva Zelanda, con productores medianos comprometidos con la tierra y viviendo de ella” sostuvo el presidente.
“A los peones de tanto tratarlos mal, los corrimos. Es no es obra de malos extranjeros, es obra de peores americanos”, señaló Mujica, agregando que “en Uruguay, la transformación agraria debe darse manteniendo a la gente en el campo y por eso la lucha del Instituto de Colonización para entregar tierras a quien la quiera trabajar, pague un arrendamiento accesible y pueda producir”.
Al finalizar su discurso destacó la importancia de la creación de la UTU agropecuaria. “El problema de la enseñanza no se resuelve solo con plata, hay que invertir en la cabeza de la gente y más vale que no les falte nada a los jóvenes para prepararse” concluyó el presidente.
Después del discurso y entre el tronar de los tambores de la comparsa Jacinto Vera, Mujica habló con los periodistas, realizando después declaraciones exclusivas a semanario La Prensa. El presidente se refirió al Premio Nobel de la Paz, galardón al cual estuvo nominado junto a otros 250 postulantes y tema que semanario La Prensa siguió de cerca, desde que publicamos el 28 de enero la primicia de la nominación al Nobel de la Paz de parte de un grupo de catedráticos alemanes.
En consecuencia, ya resuelto el premio que recayó en dos luchadores por los derechos de las niñas y de los niños, consultamos al presidente que opinión le merecían los galardonados con el Nobel de la Paz 2014: “Bárbaro, me parece bárbaro, porque yo no veía que hubiera condiciones de premios de Paz para ningún hombre de Estado” señaló Mujica, fundamentando su pensamiento en que “en el mundo, estamos como dijo el Papa, viviendo una especie de Tercera Guerra Mundial en capítulos, y paz es lo que menos hay” subrayó el presidente de los uruguayos.
Pero nos quedamos sin el millón de dólares para hacerle casas a los pobres” le dijimos, a lo que contestó: “Y bueno… habrá que sacarlo de otro lado”
Recordamos que una entrevista que le hiciéramos en el estadio Centenario, Mujica se había mostrado entusiasta respecto a ser galardonado con el Premio Nobel de la Paz: “Es como un millón de dólares, estaría bárbaro para hacerle casas a los pobres y no me quedo con un peso” había asegurado el presidente a semanario La Prensa.
Consultado en esa ocasión sobre si ganarlo sería una satisfacción personal, señaló: “Viejo, la fama es puro cuento… y hay que buscar que no se le suba a uno a la azotea”.
En el mes de agosto, Mujica, había manifestado a un medio español que no aceptaría el Premio Nobel de la Paz en este mundo “tan loco”.
Finalmente el Comité Nobel Noruego distinguió con el premio a la adolescente paquistaní Malala Yousafzay, de 17 años de edad, y en el indio Kailash Satyarthi, de 60 años. Ambos activistas luchadores por los derechos de los niños y de las niñas.
Semanario La Prensa
Publicado miércoles 22 de octubre de 2014 hora 23:55
Fotos: Semanario La Prensa







