La legisladora destacó que la capital uruguaya logró consolidar un flujo de visitantes constante durante todo el año, transformando el turismo en una herramienta de estabilidad laboral y derecho social.
Durante su intervención en la Comisión Permanente, la legisladora María Inés Obaldía puso el foco en la transformación estructural que ha vivido Montevideo como destino turístico. Según la representante, la ciudad ha dejado de ser un lugar de paso o una capital que «se apaga» en los meses de calor, para convertirse en un polo activo los 365 días del año.
Estabilidad laboral y calidad del empleo
Uno de los puntos más fuertes de la exposición de Obaldía fue el impacto directo de esta nueva realidad en el mercado de trabajo. Al romperse la estacionalidad, los servicios turísticos, gastronómicos y culturales ya no dependen exclusivamente de una «temporada alta».
«Hoy Montevideo recibe turistas durante todo el año, lo que permite sostener empleo con estabilidad y calidad, evitando la rotación y generando mejores condiciones de formalización en sectores históricamente frágiles», afirmó la legisladora.
Esta previsibilidad permite que miles de trabajadores del sector puedan proyectar su vida laboral sin la incertidumbre del desempleo estacional, fortaleciendo la economía de las familias capitalinas.
Cifras que respaldan el modelo
Los datos presentados por Obaldía durante el balance del ciclo 2025 son contundentes:
- Impacto económico: Montevideo concentró cerca de 500 millones de dólares en gasto turístico internacional.
- Visitantes: Más de 876.000 extranjeros eligieron la capital como destino.
- Estadía prolongada: El promedio de permanencia en la ciudad se ha estirado hasta alcanzar los 6 días.
El turismo como un derecho social
Finalmente, Obaldía vinculó estos logros económicos con una visión de derechos. Para la legisladora, el éxito del turismo internacional debe ir de la mano con el fortalecimiento del Sistema Nacional de Turismo Social.
En este sentido, defendió que el descanso y el ocio no deben ser privilegios de quienes tienen mayores ingresos, sino un derecho garantizado para personas mayores, personas con discapacidad y sectores vulnerables. «El turismo debe ser una herramienta para reducir desigualdades y fortalecer la cohesión social», concluyó, solicitando que su análisis sea enviado a la Intendencia de Montevideo y al Ministerio de Turismo.








