Maldonado: 30 años de condena para el autor del disparo que dio muerte al profesor Edward Vaz. La Fiscalía Departamental de Maldonado de 1° turno, a cargo del fiscal Sebastián Robles junto con su equipo integrado por los fiscales adscriptos María Olazabal y Diego Silveira, obtuvo como resultado de un juicio oral, la condena de Raúl Marcelo Barboza autor del disparo que dio muerte a Eward Vaz, profesor de inglés, homicidio ocurrido en la noche del 9 de julio de 2018.
Raúl Marcelo Barboza, fue condenado como autor penalmente responsable de un delito de homicidio especial y muy especialmente agravado a la pena de treinta años de penitenciaría de cumplimiento efectivo con descuento de la preventiva cumplida.
Por este caso, se había condenado previamente a seis personas más: Lulukhy Moraes, expareja de Vaz y una de las ideólogas del crimen, fue condenada a 24 años de penitenciaria por “un delito de coautoría de homicidio especial y muy especialmente agravado” Mauro Machado, pareja de Moraes en el momento del crimen, fue condenado como coautor penalmente responsable de homicidio especial y muy especialmente agravado a la pena de veinticuatro años de penitenciaría; Mathías Guarteche, amigo de Machado y encargado de contratar a los sicarios, fue condenado como coautor penalmente responsable de homicidio especial y muy especialmente agravado a la pena de veinticuatro años de penitenciaría; Carlos Alberti, quien tocó el timbre de la casa de Vaz para que saliera, fue condenado como autor penalmente responsable de homicidio especial y muy especialmente agravado a la pena de veinticinco años de penitenciaría; Leticia Giachino, amiga de Moraes, fue condenada como cómplice penalmente responsable de homicidio especial y muy especialmente agravado a la pena de ocho años de penitenciaría y Franco Silvera, empleado. fue condenado como cómplice penalmente responsable de homicidio especial y muy especialmente agravado a la pena de ocho años de penitenciaría.
Según el relato de los hechos, Moraes mantuvo una relación sentimental con la víctima desde 1997. En marzo de 2016 se divorciaron, dejando de ser pareja en el año 2005, continuando la convivencia hasta el año 2015, momento en que Moraes comenzó una relación con el también condenado Mauro Machado.
Durante el matrimonio adquirieron diversos bienes muebles e inmuebles, los cuales fueron vendidos en su mayoría a la también condenada Leticia Giachino. en el año 2016, quien convivía con Moraes, por ser su amiga incondicional.
Asimismo, el matrimonio finalizó con denuncias de amenazas formuladas por ambos y del mismo modo con disputas en el orden económico. En este contexto, fue que Moraes y Machado. planificaron la muerte de la víctima con la colaboración de Giachino, para lo que contrataron a Franco Silvera, Mathias Guarteche, Carlos Alberti y Marcelo Barboza.
Machado se contactó con su amigo Guarteche., que vivía en el barrio Antares en Montevideo para que se contactara con sicarios a los efectos de darle muerte a la víctima, quienes fueron trasladados a Maldonado. Es así que Machado se contactó con Alberti y con Barboza.
Guarteche solicitó a su primo su automóvil, partiendo hacia Maldonado el 9 de julio de 2018, y al llegar a la parada 41 de la playa Mansa, en la zona Punta del Chileno, descendieron del mismo y ascendieron al vehículo conducido por Franco Silvera., quien los trasladó hacia el domicilio de víctima, bajando del vehículo Alberti y Barboza.
Alberti se comunicó por el portero eléctrico, siendo atendido por la pareja de la víctima, haciéndose pasar por un amigo de la hija del hombre, a los efectos de hacerlo venir a la puerta y cuando este salió, Barboza le efectuó los disparos, uno impactando en el cráneo, provocándole la muerte. Los hombres se retiraron rápidamente del lugar, ascendiendo al automóvil conducido por Silvera y se marcharon.
Posteriormente, arribaron nuevamente a la zona Piedra del Chileno, subiendo Alberti y Barboza a su vehículo y retornando a Montevideo. La Fiscalía pudo demostrar su teoría del caso con las siguientes evidencias, entre otras: declaraciones de testigos, de funcionarios policiales actuantes y de peritos intervinientes, informe criminalístico de Policía Científica de Maldonado y relevamiento de cámaras de video vigilancia de la zona.
En su sentencia, la Jueza del caso, Vivianna Barlocco, expresó que “…emerge de las actuaciones plena prueba, la cual con gran grado de certeza permite acreditar el delito imputado…”.
“…no existe una hipótesis alternativa planteada por la defensa- que supere la mera alegación- a los efectos de derribar la teoría del caso presentada por la Fiscalía actuante”, agrega.
El fiscal Robles destacó el trabajo de la Policía del departamento y de los técnicos de la Unidad de Víctimas y Testigos de la Fiscalía en este caso.
LA HISTORIA DE LOS SICARIOS
Los dos hombres signados como los sicarios que dieron muerte al profesor Edwar Vaz el 9 de julio de 2018 fueron contratados en Montevideo por la suma de diez mil pesos. Alejandro Alberti, de 22 años y poseedor de antecedentes penales cobró 3 mil por encargarse de hablar con el profesor por el portero eléctrico y hacerlo bajar a la puerta de su edificio. Raúl Marcelo Barboza, de 38 años y también poseedor de antecedentes, recibió 7 mil por disparar contra la víctima. Ambos habían sido formalizados en su momento en julio de 2019 como autores de un homicidio muy especialmente agravado tanto por la premeditación como la promesa remuneratoria.
Alejandro Alberti es consumidor problemático de sustancias. Esa situación generó que se alejara de su familia y de su hogar montevideano y que desde hace un tiempo viva en situación de calle, limpiando vidrios.
En julio del año 2018 solía situarse para ofrecer la limpieza a los conductores en una zona de la capital en donde también reside otro de los imputados en el caso Vaz, Mathias Guarteche.
Fue definido en su momento por la fiscal Andrea Naupp como un joven que se expresa de forma correcta y con buen vocabulario. Poseedor de al menos un antecedente penal, pronto fue de conocimiento de Guarteche que Alberti merodeaba por su barrio, limpiando vidrios y sin hogar fijo.
Fue la condicón de «buena oralidad» de Alberti la que hizo que a la hora de buscar personas que se encargaran de asesinar a Edwar Vaz, Guarteche lo eligiera como un candidato posible.
Y es que Raúl Marcelo Barboza -múltiple reincidente y que estaba cumpliendo pena en Canelones por un delito de hurto especialmente agravado- es la cara opuesta a su compinche del momento.
Barboza es de aspecto tosco, con voz grave y tono áspero, voluminoso de físico. A él fue quien eligió Guarteche para disparar contra Vaz pero sabía que era imposible que con su forma de expresarse y la edad que se trasluce cuando habla fuera capaz de convencer al profesor, portero eléctrico mediante, de que era novio de una amiga de su hija.
Mathías Guarteche, actualmente condenado como cómplice penalmente responsable de un delito de homicidio, en primera instancia y de acuerdo a lo relatado por la fiscalía, tuvo una participación mucho más comprometida en el plan y ejecución que llevó a la muerte de Vaz.
Fuente FM Gente y Fiscalía General de la Nación









