En el marco de la presentación de la nueva política de salud, la ministra Cristina Lustemberg enfatizó que el objetivo del plan es pasar de la medición de «demoras estadísticas» a la garantía efectiva de un derecho. Según la jerarca, el acceso oportuno es fundamental para evitar el deterioro y la desigualdad que generan las esperas prolongadas.
La ministra señaló que la política busca atacar las raíces del problema, identificando que en muchas regiones la demora responde a la falta de especialistas, recursos o tecnología. «No es solamente esperar menos; es garantizarle a la ciudadanía que la salud llegue cuando y como se necesita«, afirmó.
Lustemberg destacó que se trabajará para que los estudios prequirúrgicos se realicen de forma concentrada, evitando que el paciente deba atravesar un «largo camino» administrativo antes de su operación. Asimismo, adelantó que se revisarán aspectos del financiamiento y se apostará a la digitalización y la planificación territorial para acortar brechas geográficas y económicas.
La estrategia, impulsada con fuerza hacia marzo de 2026, forma parte de un fortalecimiento del sistema a 20 años de su creación. La ministra concluyó que los nuevos decretos son herramientas de una política estructural que combina la gestión activa entre prestadores y la transparencia mediante metas medibles.








