Lula ya está preso cumpliendo condena por delitos de corrupción y lavado de dinero. El expresidente de Brasil, condenado a 12 años de cárcel, se entregó el sábado en medio de enfrentamientos de sus seguidores con la policía que dejaron el saldo de 9 heridos. En tanto, miles de detractores celebraron en varias ciudades la detención de Lula con fuegos artificiales.
Luis Ignacio Lula da Silva, de 72 años de edad, fue detenido el sábado 7 de abril tras entregarse a la Policía Federal Brasilera, 48 horas después de emitida la orden de prisión, el jueves 5 de abril, por parte del juez federal Sergio Moro.

El magistrado decretó la detención del exmandatario y determinó que se presentara a la Policía Federal en Curitiba hasta las 17:00 del viernes, disposición que no fue acatada por Lula, que aceptó entregarse durante la mañana del sábado, 7 de abril después de la misa en memoria de su mujer, Marisa, fallecida en 2017.
El expresidente pasó los últimos dos días en la sede del Sindicato de Metalúrgicos, en la localidad de San Bernardo, donde miles de militantes se reunieron. Desde el sábado ya se encuentra recluido en la cárcel de Curitiba, donde empezó a cumplir la condena de 12 años y un mes que le impuso la justicia brasilera por delitos de corrupción y lavado de activos.
Con fuegos artificiales festejaron en varias ciudades de #Brasil la puesta en prisión del expresidente izquierdista Inacio Lula Da Silva pic.twitter.com/9H0y2LXsXP
— Yusnaby Pérez (@Yusnaby) 8 de abril de 2018









