El Liceo de Piriápolis «José Luis Invernizzi» inauguró renovada biblioteca que lleva el nombre de «Leonardo Storuto», extinto vecino de Piriápolis, exalumno del liceo, cuya familia realizó una importante donación de libros y dinero al centro educativo.
Ante un buen marco de público, el acto inauguración se realizó el viernes 26 de mayo en el marco de los festejos por el Día Nacional del Libro. Estuvieron presentes autoridades del Liceo, de Secundaria, de Fenapes, docentes, alumnos, familiares de Storuto y excompañeros de clase del homenajeado en los años 2009/10. Fue maestro de ceremonia el Prof. Alberto Vaccaro, mientras el Cuarteto de Guitarras de la Escuela Universitaria de Música animó la jornada donde se descubrió un placa recordatoria y las autoridades del liceo entregaron un ramo de flores quien en vida fuera la esposa de Storuto.
Semanario La Prensa presente en el acto dialogó con la viuda de Storuto, Mabel Valiente, quien explicó como se concretó la donación, no sin antes comentar algunos detalles que rodearon la muerte de su esposo.
«Storuto falleció el 24 de marzo del año 2011 cuando tenía 67 años de edad. Había sufrido un accidente cerebro vascular que lo dejó internado en el CTI del sanatorio La Española de Montevideo. Un año después de su muerte llegó la policía especializada en Crimen Organizado a mi casa en Piriápolis a decirme que mi esposo no había muerto por causas naturales, sino lo habían matado los enfermeros» recordó la viuda.
El hecho estaba enmarcado en el sonado de caso de los enfermeros que fueron procesados en marzo del año 2012, después de haber confesado ser los autores de la muerte de quince pacientes, a los que mataban inyectándoles aire o proporcionándoles medicamentos no indicados por los médicos. Después modificaron la declaración y los imputados finalmente fueron absueltos por la Justicia en febrero del 2015.
«Ahora son inocentes. Los culpables son los que se murieron» ironizó Mabel… señalando que «el juicio continúa pero yo dejo todo en manos de Dios. Dios es grande» Hoy hicimos esta obra y voy a seguir haciendo obras» subrayó la viuda que aseguró que si en algún momento se cobra ese dinero será todo para invertir en Piriápolis. De todas formas, adelantó a semanario La Prensa, que en su calidad de creyente, pretende donar la iluminación para la Rosa Mística»
Vecino del Prof. Hugo Estrán, Storuto entabló una profunda amistad con el director del Liceo de Piriápolis. Leonardo había comentado a Estrán que en sus épocas de juventud le habían quedado algunas materias del bachillerato y que ya jubilado, tras 40 años de servicio en la Administración Nacional de Puertos, quería cerrar esa deuda pendiente con sus estudios. Fue así que a instancias de Estrán, el veterano, a sus 65 años de edad, se inscribió en los planes del turno nocturno. Cursaba las materias de inglés e italiano.
Asistió dos años al liceo hasta que sufrió el ACV con las consecuencias mencionadas. Con arraigada descendencia italiana,. era un hombre muy jovial ganándose el cariño y aprecio de sus jóvenes compañeros y de todo el equipo de adscripción y docentes.
En vida había comentado a su esposa que uno de sus deseos para el día de su muerte era ser recordado por algo. Fue así que Mabel quiso cumplirle el deseo y decidió hacer una donación al liceo. Habló con Estrán y le preguntó que necesitaba a lo que el director respondió que lo mejor sería una biblioteca. Mabel y sus familiares donaron libros y una importante suma de dinero, que le permitió al instituto adquirir novedosos títulos. En contrapartida, el liceo bautizaría la biblioteca con el nombre de «Leonardo Storuto».
Mabel manifestó que se radicaron en Piriápolis en el año 2002, pero Storuto venía a Piriápolis desde niño, a Los Ángeles y San Francisco.
«Mi esposo amaba Piriápolis, lo amaba con toda su alma» sentenció Mabel. Sentía un gran cariño por Estrán que gracias a el llegó al liceo. Sin despreciar a nadie, Estrán es una persona de bien, de esas que en la actualidad hay que buscarlas con lupa. Da su palabra y la cumple, así también era mi esposo, un hombre de palabra» aseveró la vecina.
«Nuestra familia es muy corta. Nosotros no tuvimos hijos. Tenemos un primo de Storuto, Jose´Simone, que está acá, quien también donó libros., tengo hermanos y sobrinos, algunos fuera del país»
Agradecimientos
Mabel agradeció a todo el personal de Liceo de Piriápolis, al director, a funcionarios, docentes, a la comisión de APAL, a todos, porque gracias a ellos puede estar acá el nombre de mi esposo» concluyó.
Estrán: «Es una obra que perdurará en el tiempo»
El director del Liceo de Piriápolis, Prof. Hugo Estrán, en declaraciones a semanario La Prensa agradeció a todas las librerías que participaron en este proyecto haciendo selección de obras y descuentos muy especiales en la compra de libros para que se pudiera inaugurar esta biblioteca.
Sobre la biblioteca «Leonardo Storuto» el jerarca destacó que está muy actualizada en cuanto a novelas, cuentos de autores latinoamericanos, una selección muy grande de comic. El Museo Nacional de Artes Visuales donó todo su fondo editorial que es bellísimo, también el Centro Digital de Fotografía de Montevideo donó todo su fondo editorial, igualmente hermoso y muy valioso, no solamente para nuestros estudiantes, sino también para la comunidad» afirmó Estrán.
Nuestro agradecimiento especial a Gonzalo de Carpintería Gonzalo, al aserradero Victoria y Vidrieria del Este, que los tres donaron la biblioteca, mano de obra, madera y cristales, respectivamente. Toda la mano de obra y los materiales, es muchísimo dinero.
También agradezco a los músicos que estuvieron presentes durante el acto.
Obra para toda la comunidad
La biblioteca es una obra que queda no solamente para el liceo, sino para toda la comunidad. Todos los que estuvimos en este acto vamos a pasar porque es la ley natural, pero la biblioteca va a quedar, esa es la riqueza. En el día que conmemoramos la primera biblioteca durante el periodo artiguista, nada menos, nosotros inauguramos una biblioteca, así que tiene un simbolismo muy especial» enfatizó Estrán.
Por último, esto es para los jóvenes de hoy y no para los jóvenes del futuro. Ojalá que el liceo nuestro, el segundo liceo, sea también para mañana y no para dentro de muchos años. El año que viene nuestro liceo cumple 60 años, ojalá que tengamos una gran alegría» reflexionó Estrán haciendo referencia al reclamo de un segundo liceo ya para Piriápolis y no para el 2020 como lo anunció el CODICEN.
















