En el marco de la Comisión Permanente, el legislador nacionalista por Rocha cuestionó con dureza la autorización de exploraciones petroleras en el mar territorial uruguayo. Advirtió sobre el impacto «negativo significativo» en la biodiversidad y el daño potencial a la pesca artesanal e industrial.
Durante la sesión extraordinaria de la Comisión Permanente celebrada este martes en el Palacio Legislativo, el legislador Fabricio Núñez (Partido Nacional) manifestó su «preocupación y ocupación» ante los permisos otorgados por el Poder Ejecutivo para realizar prospecciones sísmicas en la zona económica exclusiva de Uruguay.
Contradicciones en la política ambiental
Núñez, representante de un departamento costero, señaló una fuerte contradicción en el accionar del Ministerio de Ambiente. Según explicó, mientras la institución trabaja en incorporar áreas al Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP), simultáneamente categoriza la prospección sísmica como un proyecto de «Categoría C«.
«La definición de Categoría C son proyectos que tienen un impacto ambiental negativo significativo. Lo dice el propio Ministerio que permite que se realice esta prospección», enfatizó el legislador, subrayando que el mar uruguayo integra un área crítica de conservación a nivel mundial.
El «bombardeo sónico» y la pesca
Uno de los puntos más álgidos de su alocución fue la descripción técnica de la exploración sísmica, a la que calificó como un ataque directo al ecosistema marino. «Se va a bombardear a través de disparos sónicos, porque eso son las prospecciones sísmicas», sentenció Núñez.
El legislador alertó sobre las consecuencias económicas para el sector pesquero, citando antecedentes de demandas millonarias por afectación de recursos. «¿Cuál será el impacto en la pesca artesanal, industrial y semi-industrial?», preguntó ante la presencia del Ministro de Ambiente, recordando que informes previos de la DINARA ya han demostrado la afectación de la fauna ante este tipo de tecnologías.
Uruguay a contramano del mundo
Finalmente, Núñez cuestionó el rumbo de la política energética del país en relación con la búsqueda de hidrocarburos. Para el legislador, insistir con estas exploraciones cuando el mundo avanza hacia el hidrógeno verde y la transición energética es un error estratégico.
«Me parece erróneo que cuando el mundo va hacia un lado, Uruguay vaya hacia otro totalmente diferente. Ya no es el idioma que se habla en el mundo», concluyó, definiendo el conflicto no solo como un problema ambiental, sino como un asunto de relevancia geopolítica para el país.








