Larrañaga: “Venimos con el objetivo de restituir el orden, el respeto y el imperio de la ley como base de la convivencia… Vamos a defender a la gente que trabaja, lucha y quiere vivir en paz dentro de la Constitución y la ley… “Las plazas volverán a ser de las familias, ya no serán más del brazo gordo o de las patotas” sentenció Jorge Larrañaga, flamante ministro del Interior, durante su oratoria este lunes en la ceremonia de imposición de cargos que encabezó el presidente de la República, Dr. Luis Lacalle Pou.
Consultado por diario La Prensa durante la ceremonia de transmisión de mando realizada este domingo 1 de marzo, sobre las nuevas políticas de seguridad que llevará adelante el gobierno del Dr. Lacalle Pou, respondiendo: «Aplicación de la Ley, combate contra la delincuencia, distribución poblacional en el territorio del país, llevar adelante un esfuerzo muy claro en esta materia para poder luchar contra la criminalidad y lograr la convivencia pacífica que el país necesita desesperadamente.
El ministro debió interrumpir la entrevista que le hacíamos para impartir órdenes relacionadas al operativo de seguridad que se llevaba a cabo durante el acto, responsabilidad que recaía sobre su persona por ser el ministro del Interior entrante. Cuando regresó para continuar con la entrevista, le preguntamos a Larrañaga, sobre cual sería el futuro de los Distritos en Maldonado, especialmente en Piriápolis, y si se volvía a las Seccionales de barrio como se prometió en campaña, pero visiblemente desenfocado de la charla periodística y atento a lo que ocurría a su alrededor, el jerarca se fue de tema y esto fue lo que contestó:
«Vamos a trabajar en el marco de todo el desarrollo del país, en la distribución territorial, también en función de eso, lo que significa el tema de las fuerzas en las distintas áreas, eso me parece absolutamente prioritario» dijo el ministro no diciendo nada y cerrando la entrevista en ese momento, quedándonos sin saber que va a pasar con los Distritos y las Seccionales.

En la mañana de este lunes, 2 de marzo, el presidente de la República impuso en el cargo al ministro del Interior y a otros jerarcas, entre ellos, los Jefes de Policía de los 19 departamentos del país.
Ahí sí, Jorge Larrañaga, mas distendido, señaló durante su oratoria: «La defensa de la libertad en el orden será la prioridad de la gestión en el Ministerio del Interior. El presidente de la República y quienes tenemos esta responsabilidad respetamos y respaldamos a la Policía para restablecer el principio de autoridad”. Larrañaga identificó el narcotráfico como el principal problema de seguridad en el país.

“Venimos con el objetivo de restituir el orden, el respeto y el imperio de la ley como base de la convivencia”, definió el ministro Larrañaga en la Torre Ejecutiva durante la ceremonia de asunción al frente de la cartera del Interior, en la que también se impuso en sus cargos al subsecretario, Guillermo Maciel, y al director general de Secretaría, Luis Fernando Calabria, así como a los 19 jefes de Policía.
Del acto participaron la vicepresidenta de la República, Beatriz Argimón; el secretario de la presidencia, Álvaro Delgado; el prosecretario, Rodrigo Ferrés; los ministros de Defensa Nacional, Javier García; y de Ganadería, Agricultura y Pesca, Carlos María Uriarte; la subsecretaria de Educación y Cultura, Ana María Ribeiro; los ex ministros del Interior Didier Opertti, Juan Andrés Ramírez y Guillermo Stirling; el comisionado parlamentario para el sistema carcelario, Juan Miguel Petit, y legisladores.
Larrañaga subrayó que la seguridad “es un esfuerzo de todos, en que el Estado debe reasumir su rol de protector de derechos con autoridad, con plena vigencia de la ley”, porque “la autoridad no se negocia, se ejerce”. Enfatizó que “no estamos llevando adelante un expresión de arrogancia, sino que señalamos un camino que es imprescindible: vamos a defender dentro de la Constitución y la ley a la gente que trabaja, lucha y quiere vivir en paz en nuestra sociedad”.
Manifestó que “frente al fracaso de políticas sociales, educativas, de seguridad y del gran tema de la droga, estamos ante una situación extremadamente compleja en materia de convivencia, en la que hay una demanda de acciones contundentes en materia de seguridad pública”. Expresó que “los uruguayos nos merecemos vivir en paz, sin miedo, con tolerancia y con pleno respeto a la Constitución y la ley”.
Dirigiéndose a los mandos policiales presentes, pidió que repitieran en sus unidades: “Este ministerio, el presidente de la República y quienes tenemos esta responsabilidad respetamos y respaldamos a la Policía para restablecer el principio de autoridad”. Mencionó que “los espacios públicos, que son de todos, van a volver a ser de todos”. Hizo hincapié en que “las plazas volverán a ser de las familias, ya no serán más del brazo gordo o de las patotas”.

Detalló que la batalla madre es contra el narcotráfico, “ahí está el corazón del mal, porque sus efectos son los más erosionantes de la convivencia social”. Desde su punto de vista, “la droga genera el crimen, adictos, familias lastimadas, desintegración y es la que motiva la escalada del delito”. En este sentido, apuntó que “es necesario el tratamiento de las adicciones”.
En el marco de la represión al narcotráfico, se reforzará el trabajo de inteligencia y la colaboración con las agencias internacionales, señaló. Además, “vamos a recuperar territorios abandonados por el Estado y vamos a llevar todo el peso de la ley contra las bocas de pasta base”, aseguró.
En referencia a las cárceles, indicó que se accionará para ejercer la autoridad dentro de los recintos y procurará la instalación de caminos para la rehabilitación de las personas privadas de libertad, mediante la coordinación con áreas estatales de la educación, la salud, el desarrollo social y el trabajo, pero también con iglesias y organizaciones sociales.
“Para los delincuentes, la ley; para la sociedad, un Estado garantizando convivencia y derechos; para nosotros, compromiso absoluto, dedicación total con el objetivo de llevar adelante la defensa de la libertad, pero en el orden”, concluyó.

Foto portada diario La Prensa









