Con un Parque Zorrilla colmado y una noche de verano que acompañó la velada, el festival «Pan de Azúcar, Dulce Corazón del Canto» bajó el telón de su edición 2026 este domingo 15 de febrero. La banda argentina La Beriso fue la encargada del broche de oro, en una noche donde la música compartió protagonismo con la convivencia pacífica y un operativo de seguridad impecable.
El líder de la banda, Rolando Sartorio, detuvo por un momento la euforia del rock para dirigirse a las miles de personas presentes con un mensaje que resonó fuerte en Pan de Azúcar. Lejos de las arengas confrontativas de otras épocas, el cantante hizo un llamado a la madurez social y al cuidado mutuo.
«Hacer kilombo es antiguo. La revolución es el respeto. Me asombra el que respeta! sentenció Sartorio desde el escenario, invitando al público a retirarse en calma, cuidar y respetar al prójimo. Sus palabras: «Vayan tranquilos, no se peleen con nadie… quieran al de al lado y lleguen a casa sanos para disfrutar con la familia», fueron recibidas con ovaciones, marcando el tono de una jornada histórica para Pan de Azúcar.
Comportamiento ejemplar y cero incidentes
Más allá de lo artístico, el festival se destacó por el excelente comportamiento del público. Tanto dentro del predio como en las inmediaciones del Parque Zorrilla, no se registraron incidentes de ningún tipo.
El operativo de seguridad, discreto pero efectivo, funcionó a la perfección, garantizando que familias enteras, jóvenes y visitantes pudieran disfrutar de la fiesta sin contratiempos. La desconcentración de la multitud, siguiendo el consejo del propio Sartorio, se realizó en total orden y armonía, reafirmando al «Dulce Corazón del Canto» como uno de los eventos más seguros y familiares del departamento de Maldonado.
Pan de Azúcar demostró, una vez más, que la cultura y la convivencia pueden ir de la mano, cerrando su fiesta máxima con la certeza de que, como dijo Rolo, la verdadera revolución está en el respeto.








