La redención de uno mismo! Un concepto que no debemos olvidar! Estimado lector/a: Todos cometemos errores o faltas, de mayor o menor entidad.- Eso es una realidad.- Pero cómo o de qué forma los enmendamos? O tal vez la pregunta debería ser…los enmendamos??

Estudiante de Logosofía
Alguna vez nos preguntamos cuál ha sido la causa o la razón de mis tropiezos? Cuál ha sido el origen verdadero de aquellas vivencias nefastas o negativas que solemos experimentar de vez en cuando? Acaso es justo decir que se debe a la mala suerte o a la fatalidad y listo?
Existe una tendencia en los seres a desligarse de responsabilidad respecto de sus actuaciones con resultados negativos, una tendencia a confiar en el azar en lugar de confiar en nosotros mismos, una tendencia a justificarnos, a buscar en el otro una respuesta que debería ser consultada con nosotros mismos en primer lugar, una tendencia a minimizar nuestras faltas y agrandar las de los demás; una tendencia a no tomarse un pequeño tiempo para reflexionar sobre los desaciertos, a culpar a la sociedad en general o a los sistemas y no asumir cada cual su cuota parte de responsabilidad, una tendencia un tanto ingenua a pensar que las faltas o errores cometidos se evaporizarán sin ninguna consecuencia, con el correr del tiempo.-
La ciencia Logosófica ofrece una variedad de conceptos, entre ellos, el de redención de uno mismo.- Un concepto que refiere a la posibilidad que tenemos los seres humanos de buscar y encontrar nuestra propia redención.- Una prerrogativa que podemos descubrir para reparar las faltas que hemos cometido , desde las más simples a las más comprometidas.-
Para ello es necesario encontrar el origen del error, la causa verdadera de las faltas.- Una tarea difícil, que exigirá un movimiento mental, sicológico, pero que es realmente dignificante, ya que implica tomar las riendas de nuestro mundo interno.-
Todos hemos sentido sensaciones desagradables al cometer un error o una falta, sensaciones que pueden ir desde el enojo, la vergüenza, incomodidades, temores, culpa, pero si buscamos el origen, la causa de esos errores para tratar de no volver a cometerlos y al mismo tiempo ejecutamos actos que limpien lo más posible las consecuencias de esos errores, el resultado podría ser otro.-
Estaríamos tomando una postura más activa, y en lugar de lamentarnos por horas, días y hasta años, podríamos pasar a la acción, a pensar en todo lo que podemos hacer para encontrar nuestra propia redención.- Es como cambiar de posición, salir de la actitud pasiva que implican los lamentos, las disculpas y la culpa (ésta última tan dañina e inútil) y pasar a la acción, al hacer.-
No nos inhabilitemos a nosotros mismos, busquemos la forma de redimirnos a través de acciones buenas y nobles.-
Malvina Picasso.-
Estudiante de la Fundación Logosófica del Uruguay.-
Por consultas: 098.781.124. Galería San Antonio. Piriápolis.










