El Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, manifestó hoy su enérgica condena ante la escalada militar en Oriente Medio tras conocerse los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y la posterior respuesta de este país. Guterres recordó que la Carta de la ONU prohíbe claramente «la amenaza del uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado» y advirtió que estas acciones socavan gravemente la paz y la seguridad internacionales.
Advertencia sobre una escala de destrucción inimaginable
El titular de la organización hizo un llamamiento urgente para que se ponga fin de inmediato a las hostilidades. «De no hacerlo, se corre el riesgo de que se produzca un conflicto regional más amplio con graves consecuencias para la población civil. Insto encarecidamente a todas las partes a que vuelvan inmediatamente a la mesa de negociaciones», sentenció Guterres. El organismo alertó que la región se encuentra ante el peligro de una destrucción a una escala «potencialmente inimaginable» si no se retoma la vía diplomática.
Rendición de cuentas y protección civil
Por su parte, el Alto Comisionado para los Derechos Humanos, Volker Türk, fue enfático al señalar que en cualquier conflicto armado son los civiles quienes pagan el precio más alto. Türk recordó que el derecho internacional es muy claro sobre la protección de los no combatientes y advirtió que las violaciones a estas leyes «deben dar lugar a la rendición de cuentas de los responsables». El funcionario imploró a las partes «entrar en razón» antes de que el conflicto provoque más muertes sin sentido.
Finalmente, el director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, se sumó a las voces de alarma instando a los líderes a elegir el difícil camino del diálogo en lugar de la destrucción. «El mundo está observando y esperando que la sabiduría prevalezca sobre las armas», aseguró, reiterando que la paz es la única solución duradera para la estabilidad de la región.








