La integrante del IIBCE es coautora de un capítulo clave en el reporte global «Fronteras 2025» del PNUMA. El estudio analiza los riesgos sanitarios y el potencial biotecnológico de microorganismos que han permanecido congelados durante millones de años y que ahora se reactivan debido al calentamiento global.
El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA/UNEP) publicó el informe internacional Fronteras 2025: El peso del tiempo, que analiza problemáticas ambientales emergentes con potencial impacto global. Entre sus contribuciones se destaca el capítulo titulado «La helada caja de Pandora: reactivación de microbios en una criósfera que se calienta», elaborado por la científica uruguaya Vanesa Amarelle, investigadora del IIBCE, junto al científico Andrés Yarzábal.

El trabajo aborda cómo el rápido calentamiento de la criósfera —glaciares, permafrost y capas de hielo— permite la reactivación y redistribución de microorganismos antiguos que han permanecido congelados durante miles o millones de años. Al derretirse el hielo, estos organismos se liberan hacia nuevos ambientes terrestres y acuáticos, interactuando con los ecosistemas actuales.
Riesgos y oportunidades
La investigación analiza los riesgos asociados a la reactivación de patógenos, genes de virulencia y resistencia a antimicrobianos. Sin embargo, también resalta el enorme valor científico y biotecnológico de estos microorganismos, que funcionan como archivos biológicos del pasado y pueden ser clave para el desarrollo de nuevas aplicaciones en salud, industria y biotecnología.
El informe subraya la urgencia de integrar el conocimiento microbiológico en las políticas de salud pública y ambiental, ante un proceso de cambio climático que ya se considera, en gran medida, inevitable.










