En una jornada de máxima tensión global, altos funcionarios de Israel y el propio presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, confirmaron este sábado que el Líder Supremo de Irán, el Ayatolá Ali Jameneí, falleció durante un ataque aéreo masivo realizado esta mañana en Teherán. Según fuentes oficiales, el cuerpo del líder religioso fue localizado entre los escombros de su complejo residencial tras un bombardeo de precisión.
Las afirmaciones se basan en reportes de inteligencia obtenidos tras el impacto de proyectiles en el centro de mando estratégico de la capital iraní. La cadena N12 informó que las autoridades israelíes accedieron a registros visuales del sitio del bombardeo como parte de su verificación. Según estos informes, el complejo fue blanco de decenas de bombas diseñadas para penetrar estructuras reforzadas, una operación que también alcanzó a altos mandos de la Guardia Revolucionaria y figuras clave del programa nuclear.
Casi simultáneamente, el primer ministro Benjamín Netanyahu emitió un mensaje televisado donde sostuvo que existen «muchas señales» y «todas las indicaciones» de que el líder iraní «ya no está con nosotros».

Trump: «Khamenei está muerto»
A través de su plataforma Truth Social, el presidente Donald Trump fue categórico al confirmar el deceso: «Jameneí, una de las personas más malvadas de la historia, está muerto», sentenció. El mandatario estadounidense calificó el hecho como un acto de justicia no solo para Irán, sino para el mundo, y reveló que el líder iraní no pudo evadir los sistemas de rastreo altamente sofisticados de EE. UU. que trabajaron en estrecha colaboración con Israel.
Trump advirtió además que el país ha sido «en gran medida destruido e incluso obliterado» en un solo día, y aseguró que los bombardeos de precisión continuarán durante la semana hasta lograr el objetivo de paz en la región. Asimismo, envió un mensaje a las fuerzas de seguridad iraníes (IRGC) ofreciendo inmunidad a quienes dejen de luchar y se unan a los «patriotas iraníes» para recuperar el país.
Perfil de la autoridad máxima en Irán y crisis interna
Ali Jameneí, de 86 años, ocupaba el cargo de Líder Supremo desde 1989, con autoridad absoluta sobre todas las ramas del Estado. Su gestión reciente se ha visto marcada por una profunda inestabilidad interna. Apenas en enero de este año, el país fue escenario de una ola de protestas sociales que derivó en lo que organismos de derechos humanos califican como la represión más letal en la historia moderna de Irán.
Según el balance oficial del gobierno iraní emitido el 21 de enero, los disturbios dejaron 3.117 muertos. Sin embargo, organizaciones como la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos (HRANA) han confirmado más de 7.000 fallecidos, mientras que informes médicos filtrados a medios como TIME y The Guardian sugieren que la cifra real podría superar las 30.000 víctimas, muchas de ellas concentradas en los enfrentamientos del 8 y 9 de enero.
Advertencia de represalias de Irán
Tras las denuncias iniciales de «guerra psicológica», altos mandos de la seguridad iraní han emitido declaraciones que sugieren una inminente contraofensiva. El Dr. Ali Larijani, presidente del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, afirmó: «Haremos que los criminales sionistas y los estadounidenses deshonrosos se arrepientan de sus actos. Los valientes soldados y la gran nación iraní darán una lección inolvidable a los tiranos infernales».
En sintonía con estas declaraciones, un funcionario iraní declaró a la cadena Al Jazeera que la respuesta de Teherán «no se limitará a sistemas de misiles balísticos y drones de ataque», lo que ha encendido las alarmas sobre posibles acciones asimétricas en la región.
Actualización: Irán asegura que Jameneí sigue al mando
Mientras el gobierno de Israel confirmó directamente el fallecimiento del Ayatolá, fuentes oficiales en Estados Unidos informaron que el gobierno de Donald Trump también cree que Jameneí y otros altos líderes murieron en el impacto inicial. En contraste, agencias oficiales de Teherán como Tasnim y Mehr aseguran que el Líder Supremo permanece al mando de las operaciones. Hasta el momento, no se ha difundido material audiovisual que certifique su estado actual.
El escenario de confusión informativa se profundizó en los últimos minutos con un cruce de versiones oficiales. Mientras Israel confirmó directamente el fallecimiento del Ayatolá y el gobierno de Estados Unidos se muestra convencido de que el líder y su cúpula murieron en el ataque, Irán mantiene una negativa tajante.
Sin embargo, a pesar de que las agencias estatales iraníes aseguraron que el Líder Supremo seguía «comandando el campo», el Ministro de Cultura y Orientación Islámica, Seyed Abbas Salehi, anunció hace instantes que «Jameneí no hablará como estaba previsto hoy». Esta cancelación de su aparición pública, sumada a la falta de pruebas de vida, ha reforzado los rumores sobre su deceso y el posible colapso del mando central en Teherán.








