Un grupo de aproximadamente 30 efectivos de la Dirección Nacional de Bomberos, contratados específicamente para la temporada estival como parte de la brigada forestal, se encuentran en estado de alerta ante el atraso en el pago de sus haberes. Según informaron los trabajadores a Semanario La Prensa, la deuda acumulada afecta directamente el sustento de sus hogares en plena temporada de alta demanda.
Los efectivos fueron incorporados en los primeros días de diciembre para reforzar la prevención y el combate de incendios forestales, principalmente en los destacamentos de la zona este del país. El esquema de pagos previsto indicaba que, al comenzar enero, debían percibir su primer sueldo completo; sin embargo, transcurrieron todo el mes sin recibir la remuneración.
En las últimas horas, los trabajadores confirmaron que recién el sábado, 31 de enero, se hizo efectivo el primer pago, correspondiente al mes de diciembre, pero aún se les adeuda el salario generado en el mes de enero. Se estima que cada bombero tiene pendiente de cobro un monto cercano a los 45.000 pesos.
La situación genera un profundo malestar e incertidumbre, ya que muchos de estos efectivos son el único sostén económico de sus familias. Los afectados subrayan la contradicción de cumplir una tarea de alto riesgo y vital importancia para la seguridad pública mientras enfrentan dificultades para cubrir sus necesidades básicas.
«La situación se vuelve insostenible», señalaron los trabajadores del ministerio del Interior, quienes exigen el pago inmediato de los haberes adeudados. Los bomberos zafrales son una pieza clave en el dispositivo de seguridad de verano, especialmente en un contexto de altas temperaturas donde el riesgo de incendios en la región es crítico.
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