Este 29 de junio de 2016 se cumple un año de la muerte de la artista plástica y arquitecta Lorena Martínez O’Neil (38), tristísima y trágica noticia que nos tocó comunicar y que nos conmovió y nos conmueve a todos. A un año de su muerte, semanario La Prensa recuerda a la artista con este humilde, pero sentido homenaje. Lorena partió cuando vivía momentos plenos de felicidad; una etapa cumbre en su corta carrera artística. Había sido invitada a exponer sus obras en el Museo del Louvre; fue en el ArtShopping de París entre el 12 y 14 de junio del 2015. Luego se tomó unos días para recorrer Europa, antes de su regreso al país. Murió el 29 de junio en Budapest, Hungría.
Breve biografía
Lorena Martínez O’Neil nació en Montevideo el 4 de setiembre de 1976. Falleció el 29 de junio de 2015, a los 38 años de edad. Sus últimos años los vivió en Playa Hermosa, Piriápolis. La trágica muerte de la artista plástica se produjo en un accidente ocurrido en una estación de trenes de la ciudad de Budapest, capital de Hungría, cuando recorría el continente europeo después de exponer en el Museo del Louvre de París. Vivía los mejores momentos de su corta trayectoria como artista, que luego de esporádicas incursiones en la niñez, había retomado hacía unos cuatro años.
Su infancia y primeros pasos en la pintura
Durante su infancia, vivió poco mas de tres años en Estados Unidos. A los 11 años de edad se presentó a un concurso escolar para pintar un mural, resultando ganadora. «Pinté un mural en los estudios Walt Disney. Ahí empecé mi carrera en la pintura. Pero después dejé de pintar, volví a Uruguay y me dediqué a estudiar, a la carrera y me recibí de arquitecta. Siempre tuve esa sensación interna que necesitaba pintar, era mi sueño, sentía pasión por el arte de pintar, y es así que desde hace unos cuatro años me decidí y empecé a estudiar en el taller de Gabriela Acevedo» contaba Lorena a semanario La Prensa en una entrevista realizada días antes de su viaje a Europa el 8 de junio de 2015.
«Siempre me ha gustado el tema del desarrollo personal, leer libros espirituales, hago biodanza, hago muchas cosas que me conecten conmigo y con la vida y que me lleven hacia mi interior. Empecé a escuchar esa necesidad que me llamaba a pintar y un amigo me regaló una caja de óleos y empecé a estudiar en el taller de Gabriela Acevedo en Montevideo» recordaba Lorena.
Escapando del ruido de la ciudad, cuando corría el año 2013, Lorena se radicó en Playa Hermosa encontrando la paz que buscaba. «Decidí dejar mi trabajo y venir a vivir a Piriápolis para pintar, para estar mas tranquila, haciendo una apuesta a un cambio de vida real. Igualmente sigo trabajando como arquitecta, pero mas «tranqui», menos horas y dedicándome a la pintura»
«En Montevideo me presenté a algunos concursos de pintura, gané el segundo premio en el concurso del club de Leones, cuyas obras se expusieron en el anexo del Palacio Legislativo. Me presenté al concurso de la “Semana del Corazón” del ministerio de Salud Pública donde obtuve una mención. En enero expuse en el Conrad de Punta del Este, y ahí, la curadora que la organizaba, me invitó a participar en el Louvre de París. Son varios artistas uruguayos los que vamos a exponer, entre ellos, Agó Páez Vilaró y mi profesora Gabriela Acevedo»
«Para mí es un honor exponer en el Louvre»
«El solo hecho de estar y exponer en el Louvre ya es para mi un gran honor. Estoy contenta» decía Lorena sobre la invitación que había recibido para viajar a Francia para exponer en Art Shopping de París, exposición que se realizó entre el viernes 12 y el domingo 14 de junio de 2015.
La artista definía a sus obras como de «estilo medio abstracto, pero con contenido, tienen mucho color, y es trasmitir mi mensaje a través de la pintura y que se vean en París mucho mejor» destacó Lorena.
«Mis obras nacen desde muchos lugares, algunas de ellas las he visto haciendo biodanza, otras las he visto en una meditación, otras me vienen cuando camino por la calle, y otras, simplemente, me siento a pintar y nacen» comentó.
Yo elegí el amor….
Una de las obras que voy a llevar al Louvre surgió de una meditación, me encanta meditar, la otra obra, nació de un encuentro con una amiga, que estábamos sentadas espalda con espalda, y a raíz de ese simple gesto de estar así, sosteniéndonos, surgió la obra de cómo tendría que ser el amor entre una pareja. El cuadro son dos personas sentadas, de espalda, que se apoyan, se ayudan, se complementan, pero que cada una de ellas tiene su ámbito de expansión y de desarrollo. La curadora sugirió que trabajáramos un tema y que hiciéramos varias obras que después ella decidía cuales llevar. Yo elegí el amor» afirmó la artista.
Las obras que van a París tienen que ser originales, no pueden ser vistas, por eso nos las puedo mostrar hasta que se haga la exposición, nos explicaba Lorena en aquella entrevista.
La entrevista que habíamos pactado para su regreso, donde Lorena nos iba a contar sobre su maravillosa experiencia en el Louvre, no se pudo concretar. El 29 de junio de 2015, su vida se vio interrumpida abruptamente (leer nota).
El mejor de los recuerdos para Lorena Martínez O’Neil (QEPD)
Gerardo Debali – semanario La Prensa
Publicado martes 28 de junio de 2016 hora 20:00
Foto archivo personal Lorena Martínez O’Neil








