
Un nuevo atentado con bomba «molotov» sufrió esta madrugada una familia en Pueblo Obrero, que desde hace meses vive acosada y bajo amenazas de muerte por un masculino que tienen plenamente identificado. La policía investiga el caso, pero hasta el momento no ha logrado reunir evidencias contundentes para detenerlo y ponerlo a disposición de la Justicia.
La familia Caraballo amaneció esta mañana con una pared quemada en la fachada de su vivienda, ubicada en calles Celedonio Rojas y Buschental y restos de lo que todo indica sea una bomba casera tipo «molotov» utilizada para cometer el atentado.

Es el tercer atentado que sufre la familia en pocos meses, el primero una bomba molotov redujo a cenizas una camioneta Chevrolet Grumette propiedad de Fernanda Caraballo. El segundo fue contra la finca generando un principio de incendio que fue rápidamente controlado y extinguido. Y este martes 2 de junio, quemó la pared de la fachada mientras la familia dormía, no enterándose de lo que sucedía hasta que despertaron esta mañana.
La familia vive en permanente acoso y bajo amenazas por un masculino que saben quien es, pero que la policía no logra reunir pruebas en su contra para detenerlo y ponerlo a disposición de la justicia.
De acuerdo a lo relatado por Fernanda Caraballo a semanario La Prensa, tiempo atrás habían acordado dar en alquiler una vivienda a esta persona, no firmando ningún tipo de documento. Como la casa necesitaba reparaciones, dieron algunos meses de gracia en el pago del alquiler a cambio que el supuesto inquilino realizara las obras. Esta persona nunca llegó a ocupar la vivienda, relata la propietaria, y las pocas cosas que hizo dentro de la vivienda fue romper. Pasados los meses y al ver que esta persona no ocupaba la casa, no hacía las reparaciones acordadas y no pagaba el alquiler, la familia tomó posesión nuevamente sobre su vivienda.

Caraballo comenta que este masculino les reclama ahora el pago de los trabajos que realizó en la casa, considerando ellos que no existen tales trabajos, ya que lo poco que hizo fue romper la vivienda y nunca pagó alquiler.
Desde entonces y mediante llamadas telefónicas al celular, el masculino acosa y amenaza a la familia. «Si no pagás en una hora, vas a ver lo que pasa» fue la amenaza recibida una tarde. En la madrugada siguiente le prendió fuego la camioneta, resultando con perdidas totales, quedando totalmente destruida. «Además de ser mi herramienta de trabajo, el vehículo tenía una alto valor afectivo, ya que fue un regalo de mi abuelo» lamenta Fernanda.
Esta situación hace que la familia Caraballo, gente humilde y trabajadora de Pueblo Obrero, viva inmersa en el miedo, amenazada y acosada constantemente, sin saber cuando van a ser nuevamente víctimas de un atentado. Felizmente hasta el momento no han habido lesionados por esta situación, pero «así no se puede vivir» dice la familia, que clama porque la policía y la Justicia actúen para poner fin a este calvario.
Semanario La Prensa
Publicado martes 2 de junio de 2015 hora 20:00
Fotos archivo semanario La Prensa








