En la madrugada de este martes, 16 de julio de 2019, en la ciudad de Buenos Aires, a los 91 años de edad, falleció Beatriz Haedo de Llambí. Su deceso se produce consecuencia de complicaciones cardíacas. Beatriz Haedo fue una referente de la cultura nacional y departamental.
Era hija del histórico dirigente político, senador y presidente del Consejo Nacional de Gobierno, Eduardo Víctor Haedo, conservando la residencia que fuera de su padre, la emblemática Azotea de Haedo en Punta del Este, como emblemático centro cultural, lugar que fue testigo y protagonista de la historia política y cultural del Uruguay.
Hija única del nacionalista Eduardo Víctor Haedo y Rosa Garramón, fue la mano derecha de su padre, y testigo de primera mano de los grandes hechos históricos y políticos del siglo XX rioplantense, conociendo, a través de su padre, a figuras como Luis Alberto de Herrera o Juan Domingo Peron, casándose con el militar y diplomático argentino, Benito Llambí.
De su padre, Beatriz heredó la pasión por la política y por el Partido Nacional, el don de hacer confluir a las figuras más antagónicas, y el gusto artístico por la buena pintura.

Desde chica, visitó la quinta de Herrera junto a su padre, reconociéndose como “afortunada” por estar junto a figuras de la talla de Herrera y poder escucharlas. Lo mismo pasó con Perón, Estuvo cuando la asunción de Perón al gobierno argentino en 1946, conoció a Eva Duarte, y luego de la caída del peronismo, lo visitó en su exilio en Madrid varias veces, retornando junto a él en 1973.
En Buenos Aires nacieron sus dos hijos, donde se afincó, aunque los veranos no faltó, hasta hace seis años, a su emblemática casa en la Azotea de Haedo, construida por su padre, lugar y refugio de artistas. Allí pasaron grandes poetas, escritores, músicos y pintores, como Pablo Neruda, Rafael Alberti, Jorge Luis Borges, Manuel Mujica Lainez, Juana de Ibarbourou, Adolfo Bioy Casares, Jorge Damiani, José Luis Zorrilla de San Martín, Augusto y Horacio Torres García hasta Mario Moreno, Cantinflas. Figuras políticas de relevancia internacional también visitaron la Azotea, desde el Presidente Dwight Eisenhower, o el guerrillero Ernesto -Che- Guevara, como lo muestra la foto de portada.
Beatriz Haedo prosiguió la obra de su padre, continuando con la filosofía de La Azotea de Haedo. El lugar se fue consolidando como un icono del acerbo patrimonial más importante de los uruguayos, por donde desfilaron decenas de personalidades del quehacer político, social, cultural y artístico de Uruguay y el mundo.
En 2011, el lugar fue transferido al Banco República, y rn 2016 la Azotea fue transferida en comodato a la Intendencia Departamental de Maldonado, encargada de ponerla en valor.
Intendencia de Maldonado expresa su pesar
La Intendencia de Maldonado, a través de un comunicado, expresó su más sincero pesar ante el fallecimiento de la señora Beatriz Haedo de Llambí.










