
El día 27 de mayo de 2015 no será recordado como uno más y quedara guardado en la retina de cada fanático del fútbol, con el mismo romance que se recuerdan las grandes gestas logradas dentro del campo de juego, esas que emocionaron y jerarquizaron al deporte más popular del mundo.
El departamento de Justicia de los Estados Unidos hizo público un comunicado en el que anuncia que han sido presentadas 47 acusaciones ante el tribunal de Brooklyn (Nueva York) por «organización mafiosa, fraude masivo y blanqueo de dinero», entre otras.
En los cargos por enriquecimiento ilícito durante 24 años mediante la corrupción del fútbol, los beneficiarios habrían logrado «lucrativos derechos de comercialización en los medios y marketing en los torneos internacionales».
«Corrupción rampante, sistemática y profundamente enraizada» declaro la fiscal general Loretta Lynch, detallando además que «se ha extendido en las dos últimas generaciones de federativos que abusaron de sus puestos de confianza para conseguir millones de dólares en mordidas y sobornos».
Entre los implicados se encuentran el uruguayo Eugenio Figueredo, el brasileño José María Marín, el costarricense Eduardo Li, el venezolano Rafael Esquivel y el nicaragüense Julio Rocha.
Los cargos también implican a Alejandro Burzaco de la empresa Torneos y Competencias y Aaron Davidson, presidente de la empresa Traffic Sports USA, así como Hugo y Mariano Jinkis, integrantes de Full Play Group.
Respecto a las acciones que vinculan al ex presidente de la AUF, CONMEBOL y actual vicepresidente de FIFA, Eugenio Figueredo de 83 años de edad; el gobierno norteamericano lo acusa de cometer los delitos de obstrucción de la justicia, fraude, lavado de dinero, mentir en su solicitud de ciudadanía, así como en su declaración de impuestos. En varios pasajes de la acusación, se menciona a Figueredo y su participación en varios de los delitos que se denuncian.
La acusación presentada por el gobierno norteamericano contra siete altos mandos de la FIFA y varios empresarios, menciona 28 veces a Eugenio Figueredo. Dice que mintió en su trámite de residencia y aseguró no pertenecer a ninguna organización.
«El acusado, Eugenio Figueredo, ciudadano de Estados Unidos y Uruguay (…) es miembro del comité y vicepresidente de FIFA. En varios momentos relevantes para esta acusación, Figueredo fue miembro de varios comités de FIFA, incluyendo el Comité de Finanzas y el Comité de Organización de las Copas del Mundo (…) Desde 2005 hasta la fecha, Figueredo tiene residencia en Estados Unidos, específicamente en Arcadia (California).
De acuerdo con un documento de ciudadanía que Figueredo presentó a las autoridades norteamericanas, Figueredo trabajaba en «ventas» en un negocio de piedras decorativas en Irwindale (California)», se asegura en la acusación.
Inmediatamente se añade: «En su solicitud, Figueredo declaró falsamente -bajo pena de perjurio- que (a) nunca trabajó en ningún otro lugar en los cinco años anteriores y que no tenía relación con ninguna organización o asociación en Estados Unidos o ningún otro lugar; y (b) fue eximido de los exámenes obligatorios de inglés y cívica debido a un problema mental. Antes de obtener su ciudadanía norteamericana, Figueredo entregó documentación explicando falsamente que su enfermedad mental era una severa demencia».
Las justicia de EE.UU. presentó 47 acusaciones entra las que están «organización mafiosa, fraude masivo y blanqueo de dinero. El fiscal norteamericano aseguró que la Copa del Mundo de 2010 fue objeto de sobornos y que la corrupción es a nivel internacional y lleva 20 años. «La investigación también ha llevado años», añadió.
El director del FBI, James Comey, por su parte, dejó claro que «nadie está por encima de la ley» y que no pararán «hasta que haya una señal clara de que no se harán más estas cosas». «Seguiremos hasta que toda la corrupción sea develada y se haya enviado al mundo el mensaje de que esto no se va a tolerar», afirmo.
El jefe de los investigadores, Richard Weber, comenzó su parte diciendo que «es un honor estar aquí haciendo una limpieza» y que «hoy es un gran día para los hinchas del fútbol, pero también para los luchadores contra el lavado de dinero y la evasión fiscal».
«Este no es un caso de fútbol, es de Justicia y de seguir las leyes. Se ha corrompido el deporte por interés personal», dijo el jerarca, quien agregó que «uno de los acusados usaba su posición como directivo de FIFA y recibió sobornos a cambio de votos».
Seis de los siete dirigentes de la FIFA que fueron detenidos este miércoles en Zúrich dentro de una operación por sospechas de corrupción, a petición de la justicia de Estados Unidos, notificaron a los policías que se oponen a su extradición al país norteamericano.
Entre los que aparece el uruguayo Eugenio Figueredo quien se habría negado al pedido de extradición por parte de la justicia estadounidense, encontrándose detenido en una dependencia policial en Zurich, Suiza. De acuerdo al tratado que tiene el departamento de Justicia de Estados Unidos con Suiza, tiene un plazo de 40 días para enviar los fundamentos del pedido de extradición.
¿Cómo llego el FBI a comprobar todas estas acusaciones ante el máximo órgano rector del fútbol mundial?
Chuck Blazer (foto), fue el hombre que colaboró con el FBI para dar a luz el escándalo de corrupción en la FIFA. Tras encontrarse entre la espada y la pared a manos de la corrupción, se declaró culpable de soborno y debió colaborar con el FBI para evitar ir a la cárcel.
Chuck Blazer es de nacionalidad norteamericana, ex presidente de la CONCACAF y fue hasta 2013 alto funcionario de la FIFA, año en el cual fue suspendido de sus labores por corrupción. Fue acusado de apropiarse de 21 millones de dólares de su confederación, siendo expulsado del ambiente del fútbol.
En paralelo a todas estas situaciones irregulares que sucedían en el principal órgano de este deporte con sede en Suiza, estos señores lograron simular con gran éxito, ser los embajadores de la ética y de juzgar casos de disciplina dentro de la cancha, por creer que los hechos antideportivos eran la principal causa de deshonro para una organización tan importante a nivel mundial.
Sin entrar en detalle de si la sanción a Luis Suarez fue justa o exagerada; lo que si no está en discusión después de todas estas acusaciones, es la falta de poder moral por parte de quienes lo juzgaron, ya que las graves acusaciones que han golpeado en las últimas horas al ya mencionado órgano, pone en tela de juicio todo su funcionamiento.
Si bien desde el punto de vista legal y de acuerdo a los estatutos de FIFA es bastante inviable revocar la pena al crack salteño, la Mutual en caso de contar con la aceptación del jugador, elevara ante el Sindicato Internacional de Futbolistas una solicitud en post de generar cambios que motiven invalidar la suspensión dispuesta a Suarez.
Por su parte se ha descartado totalmente la afectación de este gran escándalo mundial a la realización de la Copa América a disputarse en Chile a partir del 11 de junio.
A su vez el presidente de la Asociación Uruguaya de Fútbol, Wilmar Valdez, confirmó que la CONMEBOL aprobó por unanimidad que se haga una investigación interna a 20 años hacia atrás de todo lo sucedido. Con el objetivo de llegar a un nivel de transparencia importante, en un tema de mucha gravedad.
También se confirmó que el presidente de la UEFA, Michel Platini, le pidió al máximo dirigente del fútbol mundial Joseph Blatter que deje la asociación, aunque este se negó. «Es por el bien del fútbol» añadió el representante del fútbol europeo.
Héctor Martínez para semanario La Prensa
Publicado jueves 28 de mayo de 2015 hora 18:12







