A través de un acuerdo estratégico que la Armada Nacional viene gestionando con la petrolera estatal, se busca disponer de recursos en alerta permanente para custodiar las maniobras en la boya petrolera de José Ignacio. La iniciativa permitirá que la Aviación Naval asegure una respuesta inmediata que proteja la biodiversidad y la actividad turística ante cualquier incidente ambiental.
En el marco del 101.º aniversario de la Aviación Naval, el Comandante de la fuerza, Nicolás Sanguinetti, informó sobre los detalles de un convenio de cooperación que se tramita con ANCAP. El acuerdo permitirá fortalecer la vigilancia aérea durante las operaciones de descarga de combustible en las costas del departamento.

«Cada vez que haya una descarga de ANCAP en la boya petrolera, va a haber aeronaves listas a socorrer en caso de que haya una pequeña pérdida que afecte la biodiversidad o inclusive lo que es el turismo«, explicó Sanguinetti. Según lo detallado, este dispositivo busca minimizar los riesgos ambientales en la zona.
El Comandante fundamentó la importancia de este monitoreo señalando que la mayor parte del oxígeno del planeta —un 70%— se produce en los mares. En ese sentido, subrayó la importancia crítica de conservar el ecosistema marino: «No se puede vivir sin océanos sanos. Eso también es un compromiso permanente que tenemos», afirmó.
El acuerdo técnico con la Armada facilitará además la gestión de repuestos y el mantenimiento de las aeronaves apostadas en la base de Laguna del Sauce. Para las tareas de vigilancia, se utilizará tecnología desarrollada por ingenieros de la propia fuerza, como cámaras electroópticas diseñadas para el monitoreo preciso del entorno marino. Con esta iniciativa, la Aviación Naval reafirma su rol en la custodia de los recursos estratégicos del país, integrando la vigilancia técnica con el compromiso histórico de salvaguardar las costas uruguayas.








