Si bien se entiende que la inclusión financiera permite prevenir la informalidad en la economía, en el caso de los pasivos esta situación no se aplica, dado que reciben sus haberes por parte del Estado; por consiguiente, en este aspecto no resulta necesaria la obligatoriedad
Aclaró, además, que se mantiene la obligatoriedad tanto para los trabajadores como para quienes brindan servicios profesionales. En este caso, la flexibilización se manifiesta en que se permitirá el retiro de la totalidad del salario sin costo en el primer movimiento luego de cada acreditación del salario.
Se establece, también, un conjunto de modificaciones al sistema previsto para los tickets alimentación, se dispone que no tenga costo para el empleador y que el trabajador pueda elegir la institución a través de la cual cobrar. “Esta iniciativa implica una dinamización importante para el mercado, lo cual redundará en una mayor competencia y en una rebaja de costos”, subrayó.
Descubre más desde Semanario La Prensa
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.






















