Sobre las 13 horas partirá un cortejo desde la explanada de la Intendencia de Montevideo hasta el cementerio de La Teja.
Debido a la pandemia que atraviesa el país, la despedida del expresidente Tabaré Vázquez fallecido esta madrugada tras padecer un cáncer, será adaptada a los protocolos sanitarios y se descartó la realización de velorio.
La familia informó en un comunicado que se resolvió no realizar velatorio siendo sus hijos y nietos los únicos que lo despedirán en una ceremonia reservada e íntima.
A las 13:00 está previsto que parta un cortejo fúnebre desde la explanada de la Intendencia Municipal de Montevideo hacia el Cementerio de la Teja según el siguiente recorrido: Av. 18 de Julio, calle Rio Negro, Av. Libertador, Av. de las Leyes (circunvalación Palacio Legislativo), Av. Agraciada, Av. Carlos María Ramírez.
En ese sentido se exhortó a la población «a acompañarnos estos actos desde sus hogares a través de las cobertura periodística» y a quienes quieran concurrir al cortejo que lo hagan evitando las aglomeraciones, manteniendo distanciamiento físico y usando tapabocas.
La sepultura se realizará en el Cementerio de La Teja, pero la familia también informó que será una ceremonia íntima y reservada para hijos y nietos.
El Frente Amplio comunicó que «la caravana se detendrá cuadras antes de llegar al cementario y despedimos haciendo sonar las bocinas sin bajar de los vehículos. Al cementerio entrarán únicamente los familiares y prensa gráfica».
Además la fuerza políticia dijo que a las 21 hs convoca en todo el país, a «abrir puertas y ventanas de hogares y poner el texto de Mario Benedetti, musicalizado por Joan Manuel Serrat: Defender la Alegría».
Pese al anuncio, algunas personas se han acercado a la residencia del expresidente en el Prado -ubicada en Buschental 3484- a dejarle flores y mensajes, entre ellas el exdirigente del Club Progreso Mario Carbonel.
«Como hincha de Progreso era como nosotros, se colgaba del tejido, se peleaba», expresó Carbonel. Además aseguró que durante los últimos meses Vázquez estuvo aportando para la olla popular que se formó en el Club Arbolito tanto de forma económica como con garrafas de gas..
«La ganó al tiempo, va a ser recordado siempre», finalizó.

«Tremenda tristeza porque para mí fue el jefe de los orientales. Lo resumo cortito: Artigas y Tabaré Vázquez», dijo Gabriel, uno de los militantes que se acercó a la casa del exmandatario. «Recuerdo los 15 años que me parece que fueron los mejores de mi vida», agregó.
Gabriel indicó que conoció a Vázquez porque durante seis años (desde que tenía 14 hasta que tuvo 20) fue militante de la Unión de la Juventud Comunista (UJC). «Lo conocí bastante, era uno más, una persona sencilla, era una persona como todos nosotros, un trabajador, un profesional», recordó.
Por otra parte, Pablo, se acercó a la residencia y dejó una bandera atada en la reja. El militante aseguró que «no hay ningún sector de la población que no se haya visto beneficiado» durante su mandato.
«Arrancó con la intendencia, fue una persona que fue militante durante toda la vida, que la luchó, una persona que venía de barrio, como nosotros, una persona con la que nos sentíamos identificados», indicó.
Respecto a la bandera que dejó indicó que se trata de «una bandera son historia» y agregó: «Tiene muchos años, muchas caravanas y está en mi casa colgada desde el domingo pasado».
Fuente y fotos: El País








