Un matrimonio de abuelos de Piriápolis está viviendo una situación complicada con su nieta de 15 años que podría encuadrar en un caso de violencia doméstica. La desesperada abuela radicó la denuncia policial y el caso fue elevado a la Justicia, mientras por otro lado recurrió a la ONG Resistiré para la prevención del suicidio en busca de ayuda, ya que sufre de depresión, reconoce haber tenido intentos de autoeliminación por problemas con su hijo drogadicto, padre de la menor y ahora piensa en terminar con su vida al no encontrar respuestas de la Justicia. La abuela, que tiene la tenencia de la menor, ya no quiere tener a la jovencita en su casa porque no puede con su vida, ha tomado pastillas intentando autoeliminarse y junto a su esposo son víctimas de agresiones verbales y amenazas permanentes.
La denuncia fue radicada en la Unidad Especializada de Violencia Doméstica y de Género de Piriápolis hace cuestión de un mes e inmediatamente el caso fue elevado a la Justicia que aún no se expide, incluso en la sede judicial de Maldonado han manifestado que no encuentran el expediente.
La desesperada abuela se comunicó con semanario La Prensa para contar su historia reclamando a la Justicia tome cartas en el asunto y se expida sobre el caso.
La abuela, de 69 años de edad, vive con su esposo 78 años, y la nieta de 15 años de edad, a quien crió desde niña. La mujer reclama concretamente que la adolescente viva con su madre biológica en Montevideo. Desde hace años, la madre cobra una pensión alimenticia que reclamó al abuelo. La pensión está ahora en proceso de cancelación, indicó la mujer.
La abuela contó a semanario La Prensa que su hijo, padre de la chica, es adicto a las drogas, tiene entendido que ahora está fuera del país, posiblemente en Brasil, y estaría enfermo de Sida y cirrosis. La madre de la quinceañera vive en Montevideo con un hijo de 7 años de otra pareja de la cual está separada.
En la denuncia escrita presentada en la UEVDG Pirápolis, la mujer relata, lo siguiente:
Mi nieta de 15 años …….. de quien poseo la tenencia está incontrolable, la semana pasada tomó unas cuantas pastillas las cuales tomaba por indicación médica, no permitió ser vista por ningún médico, en consecuencia, no quiere seguir con el tratamiento.
Pero está violenta, me tira los platos con la comida, golpea las puertas, nos agrede todo el tiempo de palabra, según expresa quiere que ya nos muéramos.
La situación está tan mal que somos dos entes sin hogar mi esposo y yo. Vivimos con el padre, esta misma situación hasta que llegaron los golpes hacia nosotros, así que apareció el miedo en nuestras vidas y la enorme interrogante de no saber qué hacer.
La chica miente todo el tiempo, duerme todo el día y se escapa por las noches. Cuando vuelve lo hace llena de barro y empapada, dice que para subirse a los inflables de la playa.
Estoy concurriendo a charlas en Resistiré ONG DE LUCHA CONTRA EL SUICIDIO, pues estoy considerando desde hace unos meses en terminar con este sufrimiento.
La madre de esta niña aduce no poder tenerla porque tiene otra hija y que dos es demasiado, que debo tenerla hasta los 18.
No podemos más, pedimos al juez en esta causa devolver esta chica a su madre o internación en INAU» concluye la carta denuncia.
Imagen de portada meramente ilustrativa
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