
El pasado jueves 20 de febrero en el marco de las actividades de la 101ª Expo Durazno se realizó la conferencia denominada Minería ¿Por qué sí? ¿Por qué no? con disertaciones y debate entre el senador (ex ministro de Industria) Daniel Martínez y el comunicador ambiental Víctor Bacchetta, siendo moderador el periodista Martín Olaverry.
Ambas disertaciones fueron muy aplaudidas por las cerca de 200 personas que la presenciaron, aunque el miembro de la Comisión Coordinadora del Plebiscito contra la ley de minería metalífera terminó quedándose con la mayoría de los aplausos.
Mientras Bacchetta argumentó en contra del proyecto minero Aratirí que se desarrollará en la zona de Valentines, Martínez aclaró que no se iba a referir a ese proyecto ni al contrato que el gobierno negocia con la empresa por desconocer el tema.
Durante el debate se habría dado una situación anecdótica cuando el senador Martínez aseguró: «hablé con mis amigos de Costa Rica y allá la ley de control sobre los proyectos megamineros es muy estricta, como la de Uruguay». Al respecto, Bacchetta le contestó: «en el 2010 Costa Rica votó prohibir la megaminería metalífera a cielo abierto. Está prohibida por ley» replicó el defensor del medio ambiente.
Y es efectivamente como dice Bacchetta, el 9 de noviembre de 2010 el congreso de Costa Rica (con 49 votos y ninguno en contra) convirtió a este país en el primero del continente americano en ponerle freno a esta nociva actividad, sumándose así a los europeos Alemania y Hungría que también la prohibieron, además de 8 provincias argentinas que siguieron el mismo camino: Chubut (2003), Río Negro (2004), Tucumán (2006), Mendoza (2007), La Pampa (2007), Córdoba (2008), San Luis (2008) y Tierra del Fuego (2011) además de un pueblo desconocido de la patagonia argentina llamado Loncopué, en la provincia de Neuquén, que por el sistema de democracia directa (referéndum) también la prohibió en el año 2012.
Pero además de prohibir el otorgamiento de permisos y concesiones para la exploración de la actividad minera de metales a cielo abierto, la ley aprobada en Costa Rica, impide aún, el uso de sustancias tóxicas, como el cianuro y el mercurio.
En esa oportunidad, el diputado del partido izquierdista Frente Amplio, José Villalta Flórez-Estrada (candidato a presidente derrotado en las elecciones del pasado 2 de febrero y fuera del balotaje previsto para el 6 de abril) declaraba a la prensa local que Costa Rica se liberó “de la forma de minería más devastadora que existe”, la que, según él, amenaza las fuentes de agua, los bosques y la biodiversidad del país»
Obsérvese la diferencia de posturas que tiene la izquierda de un país a otro. Nótese las visiones totalmente opuestas sobre un tema cuando la izquierda es oposición, como en Costa Rica, a cuando es gobierno como en Uruguay. Sin duda da para pensar ¿Cuántos intereses y dinero habrá de por medio para que un partido que dice ser de izquierda defienda a ultranza un proyecto devastador para el medio ambiente, precisamente en un país donde su imagen se vende bajo el slogan «Uruguay Natural»?
Siguiendo con Costa Rica, cabe agregar que mas del 90 % de la población desaprueba la explotación de la megaminería a cielo abierto. Por algo será. El pueblo costarricense, a diferencia del uruguayo que recién está por vivir esta experiencia, ya ha sufrido en carne propia el nefasto impacto de la megaminería de gran porte y es por eso que no la quiere mas. Los «ticos» dijeron basta!
El triunfo del pueblo de Costa Rica obedece a la lucha que llevaron adelante durante años organizaciones medioambientales, movimientos sociales, partidos progresistas como el Frente Amplio, con marchas, movilizaciones y protestas de miles de personas que llegó hasta una huelga de hambre que a la postre se convirtió en la más larga de la historia de Costa Rica. Leyó bien, «huelga de hambre» para que se prohíba la megaminería en aquel país.
Mientras el gobierno nacional, aprovechando un desconocimiento del pueblo sobre el tema, ya eligió el camino y arremeterá contra el medio ambiente a pesar de todo, los uruguayos debemos tomar el camino opuesto, frenarlo y salvar nuestro ambiente antes que sea demasiado tarde.
La sociedad uruguaya, que no está dividida, sino confundida sobre si la megaminería si o la megaminería no, debe informarse, tomar el ejemplo de Costa Rica como referente, firmar las papeletas y convocar a una consulta popular. No hace falta esperar a que la destrucción ambiental comience para darnos cuenta, ni tampoco amanecer un día con la noticia que la empresa Aratirí ya no está en el país.
Para ahondar mas sobre la experiencia de Costa Rica y fundamentar así nuestra postura, publicamos a continuación parte de un informe especial elaborado por el Consejo de la Universidad de Costa Rica en el año 2009, sobre la experiencia de la megaminería en ese país, donde podrán observar que además de los nefastos daños causados por el impacto ambiental, es común que las empresas multinacionales que desarrollan estos emprendimientos desaparezcan de un día para el otro sin dejar rastro.
semanariolaprensa.com
Publicado domingo 23 de febrero de 2013 hora 19:26
Informe Universidad de Costa Rica
Caso 1
1. Mina Macacona: primera mina de oro a cielo abierto, por lixiviación con cianuro, la cual operó en nuestro país hacia la década de los ochenta, en la comunidad de Macacona, en Esparza, provincia de Puntarenas.
Después de 9 años de operación, esta mina, propiedad de la transnacional Hearned Limited, repentinamente abandonó el país sin una indemnización acorde con los daños provocados durante su operación.
Los principales impactos provocados fueron:
– Contaminación de la quebrada Turbina por el depósito de materiales estériles, colas y aguas cianuradas;
– Reducción y alteración del cauce de la quebrada Turbina;
– Deforestación de la zona de extracción del oro y la zona destinada a la construcción de la infraestructura;
– Apertura de cráteres y afectación de acuíferos en la zona del proyecto
Caso 2
2. Mina Beta Vargas: se localizó en la cuenca del río Lagarto, en la Pita, en Chomes de Puntarenas, y fue propiedad de la transnacional canadiense Lyon Lake Mines. La mina operó de manera ilegal durante 1997 y 1998, ya que nunca contó con la patente comercial de funcionamiento municipal. Después de operar un poco más de un año, repentinamente cesó sus actividades, sin tenerse certeza acerca de las razones para la paralización operativa. Al día de hoy, el proyecto se encuentra aún abandonado y los daños ambientales aguardan su restauración. La empresa no ha indemnizado al país por estos efectos.
Entre los principales impactos que provocó la mina, se identifican:
– Afectación del bosque donde se levantó la planta industrial, la zona de los tajos o cráter y la zona destinada a las escombreras y pilas de lixiviación.
– Contaminación del río Lagarto por el depósito de materiales estériles, colas y aguas cianuradas.
– Apertura de cráteres y afectación de acuíferos en la zona del proyecto.
– Reducción y pérdida de biodiversidad.
Caso 3
3. Mina Bellavista: está ubicada en la parte alta del distrito Central de Miramar de Puntarenas, en una zona de pendientes y de alto riesgo sísmico. Esta mina es propiedad de la transnacional canadiense Glencair Gold Corporation. Después de los años de operación, a mediados del año 2007, suspendió sus actividades de manera repentina, a raíz del deslizamiento de más de cien toneladas de materiales.
Solo para el año 2006, la empresa reportó ganancias cercanas a los tres mil millones de colones, pese a lo cual los beneficios para el país se redujeron al pago de salarios a costarricenses, dado que, desde el inicio de sus operaciones, la empresa se acogió al régimen de Zona Franca, que la eximía del pago de impuestos, tanto municipales como nacionales. Los problemas señalados no han sido registrados acertadamente por la SETENA y la empresa ha decidido dejar cesantes a casi todos sus empleados.
Entre los principales impactos identificados hasta el momento están:
– Afectación del bosque, en medio de una zona de recarga acuífera y de alto riesgo sísmico.
– Ruptura de la membrana que retiene los metales pesados contenidos en alrededor de 100 millones de toneladas de desechos de la mina, con lo que se liberan metales pesados y aguas cianuradas que podrían estar contaminando aguas subterráneas y superficiales.
– Sedimentación de ríos y quebradas especialmente el posible taponamiento del cañón del río Ciruelas.
– Contaminación por polvo, producto de la zona de influencia del proyecto, incluido el casco urbano de Miramar.
Quienes deseen acceder al informe completo de la Universidad de Costa Rica, lo pueden hacer a través del siguiente enlace:
http://www.cu.ucr.ac.cr/documen/informe-final-crucitas.pdf
Campaña de recolección de firmas
La campaña de recolección de firmas por un Uruguay libre de megaminería a cielo abierto sigue en marcha. Recordamos que en Maldonado se llevan adelante dos campañas paralelas de recolección de firmas: Una por el plebiscito nacional y otra para prohibir la megaminería en el departamento. Para convocar a un plebiscito nacional se necesitan 290.000 firmas
Donde se puede firmar en Zona Oeste
Pan de Azúcar: Veterinaria Hugo Arellano – Félix de Lizarza casi Lavalleja
Piriápolis: Todos los sábados en feria vecinal (al lado de Terminal de Ómnibus)
De domingos a lunes: Con Andrés Martínez Reggio – Zufriateguy y Nizza
Solís Grande – Brio. Bella Vista:
María Masquelín – Tel: 4438 0897 – Cel: 099866114
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