Sin dudas, el lavarropas representa uno de los electrodomésticos más importantes del hogar, debido al gran y constante uso que se hace de él. Esto se debe a que nos permite realizar la limpieza de todas nuestras prendas, con mínimo esfuerzo, ahorrándonos a su vez una gran cantidad de tiempo.
Claro está, que más allá de sus notorios beneficios, esto también trae aparejado un gran gasto de energía y de agua en el hogar. Por esta razón, es primordial tener conocimiento de cuánto consume un lavarropas y llevar adelante acciones para reducir ese gasto.
Teniendo en cuenta esto, a lo largo de este artículo, analizaremos los diferentes consumos según cada modelo de lavarropas, para conocer a ciencia cierta como reducirlo y así disminuir también las facturas de servicios y cuidar el medioambiente al mismo tiempo.

Consumo de energía del lavarropas
Cuando hablamos del consumo de energía de un lavarropas, es importante saber que este se verá influenciado por varios factores, tales como: la capacidad, la eficiencia energética, el modelo elegido, la tecnología y el tipo de programa que se utilice.
Por lo general, un modelo de lavarropas tradicional puede consumir entre 0,3 kWh y 2 kWh por ciclo de lavado. En este caso, si realizás varios lavados a la semana, el gasto del mismo puede verse reflejado en un gran porcentaje del consumo de electricidad del mes.
Etiqueta de eficiencia energética
Una de las maneras más sencillas de saber cuál es el consumo de un modelo determinado de lavarropas es a través de la etiqueta de eficiencia energética que trae impresa. La misma etiqueta indica como se clasifican los electrodomésticos y las categorías van desde la A: mayor eficiencia, hasta la G: menor eficiencia. Teniendo en cuenta esto, un modelo de lavarropas de clase A+++ consume hasta un 30-50% menos de energía que un modelo de clase B o cualquiera inferior a este.
Consumo de agua
Además del consumo energético, otro importante a aspecto a tener en cuenta es la cantidad significativa de agua que utiliza el lavarropas en cada ciclo. Por supuesto que el consumo estará supeditado al modelo de lavarropas elegido y al programa de lavado seleccionado. Por ello, es primordial saber que:
- Cualquier modelo de lavarropas moderno que cuente con carga frontal y posea eficiencia alta puede llegar a utilizar entre 40 y 60 litros por lavado.
- Por su parte, los electrodomésticos más antiguos o aquellos que tienen carga superior consumen aproximadamente 100 litros o más por cada lavado.
Con estos valores, si se tiene en cuenta que una familia de aproximadamente 4 integrantes utiliza el lavarropas entre 3 y 6 veces por semana, el consumo por mes de agua puede ser entre 500 y 2.000 litros solo por los lavados de ropa.
¿Cuáles son los factores que influyen en el consumo del lavarropas?
Son varios los factores que resultan determinantes en el consumo del lavarropas. Entre ellos se encuentran:
- Tipo de lavarropas: los modelos de lavadoras que cuentan con carga frontal suelen poseer mayor eficiencia que aquellos que tienen carga superior. Esto se ve reflejado tanto en consumo de energía, como el de agua.
- Capacidad: mientras mayor sea la capacidad del lavarropas, más agua y energía consumirá. Claro está, que este tiene como beneficio el permitir lavar grandes cantidades de ropa de una sola vez. mayor consumo, pero también permite lavar más ropa de una sola vez.
- Temperatura del agua: que el electrodoméstico tenga que calentar el agua en cada ciclo de lavado, implica una gran demanda de energía. Por ello, realizar lavados a altas temperaturas representa un gasto mucho mayor, que si se realiza con agua fría.
- Duración del ciclo: los ciclos más largos y con mucho tiempo de centrifugado implican un gran gasto energético
- Frecuencia de uso: si se utiliza el lavarropas de forma diaria, el gasto de electricidad y agua, sin dudas se verá reflejado en las facturas mensuales de servicios.
¿Cómo podemos reducir el consumo del lavarropas?
Si el objetivo es reducir el consumo energético y de agua del lavarropas, es primordial realizar pequeños ajustes en el uso, para hacer lavados más eficientes. Esto puede resultar muy sencillo aplicando los siguientes consejos:
Elige un modelo eficiente
Si estás en la búsqueda de un nuevo lavarropas, lo ideal es que te inclines por un modelo eco sustentable, preferentemente que sea de clase energética A, en adelante. Actualmente, una gran opción para muchos compradores es optar por algún modelo de lavasecarropa.
Si bien estos, pueden resultar un poco más costosos que los modelos tradicionales, cuentan con grandes y mejores beneficios, entre ellos un importante ahorro de agua y luz. Además, los modelos más recientes de algunas marcas como el lavasecarropas James, o la lava secadora de Samsung, ofrecen funciones inteligentes que ayudan a optimizar los lavados según las prendas cargadas.
Carga el lavarropas completo
Un error bastante común es introducir pocas prendas dentro del equipo, al momento de realizar el lavado. Esto provoca que el lavarropas gaste lo mismo, pero forma menos eficiente, ya que sólo aumentará la cantidad de lavados a la semana.
Utiliza programas cortos
Hoy en día la mayoría de los modelos de lavarropas pfrecen programas de lavado rápido y eco sustentables. Los mismos se destacan por consumir poca cantidad de agua y energía, optimizando los diferentes ciclos.
Verificá que el equipo esté en buen estado
Es importante que el lavarropas se mantenga en buen estado, para evitar que el motor trabaje más y por ende, aumente el consumo. Para ello, es clave limpiar los filtros de forma regular, revisar que no haya ningún tipo de obstrucción y llevar adelante lavados de mantenimiento del equipo.
Evitá prelavados si no son necesarios
Varios de los programas que incluye el lavarropas, cuentan con la opción de prelavado, que implican un enjuague extra y, por ende, un mayor consumo. Este paso no resulta necesario en prendas de uso diario, ni en aquellas que no se encuentren muy sucias.

Conclusiones finales
Sin dudas, el lavarropas es uno de los electrodomésticos estrella del hogar, ya que uso facilita y mejora de forma notable las rutinas. Sin embargo, es importante tener conocimiento de cómo funciona y cómo volver más eficiente su consumo.
Por eso, llevando a cabo los sencillos pasos expuestos en este artículo, verás la diferencia reflejada en tu economía, y brindarás tu pequeño aporte para preservar el medioambiente.









