Crímenes en la Armada: Se conocieron los detalles del triple homicidio; dos hombres y una mujer imputados con prisión preventiva por 180 días. La Fiscalía tiene prácticamente aclarado el triple crimen de los Marinos de la Armada Nacional, señalando a Jonathan Bragundy, de 26 años de edad, como el presunto autor material del triple homicidio donde murieron ejecutados los marineros Juan Manual Escobar (22), Alex Guillenea (25) y Alan Rodríguez (31), Un hombre y una mujer, fueron también formalizados por delitos de encubrimiento. El sangriento hecho ocurrió en la madrugada del domingo 31 de mayo 2020 en el destacamento ubicado en la Fortaleza del Cerro de Montevideo. Aquí los detalles del horrendo crimen que, junto a otros ocurridos ese domingo negro, conmovieron a la sociedad uruguaya. Foto portada: Infantes de Marina asesinados en Montevideo.
La Fiscalìa de Homicidios de 2º Turno imputó a dos hombres y una mujer por el homicidio de tres infantes de marina de la Armada Nacional. La fiscal Mirta Morales, imputó este martes a un hombre por el homicidio muy especialmente agravado de tres infantes de marina, crímenes cometidos el domingo 31 de mayo en el Cerro de Montevideo. Adicionalmente, imputó a un hombre y una mujer por delitos de encubrimiento.
A solicitud de la Fiscalía, la Justicia dispuso la prisión preventiva para los tres imputados hasta el 3 de noviembre. En ese plazo la investigación continuará a los efectos de presentar la acusación correspondiente. Se solicita se cite audiencia a los efectos de formalizar la investigación respecto de: J M B, G,, L M S C y H A D l, S L, de acuerdo a lo dispuesto en el artículo 266 CPP.
El 31 de mayo de 2020, se produjo el hallazgo de los cuerpos sin vida de tres marinos de la Armada Nacional que se encontraban cumpliendo funciones en el destacamento sito en el barrio Cerro de Montevideo, en la calle Cuba esquina José Batlle y Ordoñez. A saber, las víctimas eran Juan Manual Escobar (22), Alex Guillenea (25) y Alan Rodríguez (31)
Las tres víctimas presentaban heridas de armas de fuego, que les ocasionaron la muerte en el lugar, de acuerdo a los certificados forenses que lucen en la carpeta investigativa. Juan Manual Escobar presentó 6 orificios de entrada de arma de fuego, siendo la causa de muerte una injuria encefálica aguda. Alex Guillenea y Alan Rodríguez registra, cada uno de ellos dos orificios de entrada de arma de fuego en el cráneo, siendo las causas de muerte una injuria encefálica aguda.
Asimismo se registró el faltante de las tres armas de reglamento pertenecientes a los tres marinos ultimados y se constató la ausencia de signos de violencia que presumieran una entrada abrupta en el lugar. Una vez que se tomó conocimiento del hecho se comenzó la investigación por una actividad de inteligencia desarrollada por la autoridad administrativa, que pudo establecer el mismo domingo, que se estaban ofreciendo en el merado negro, venta de armas Glock 9 mm. Identificadas las casas, este lunes se solicitaron allanamientos, en virtud que se tenía evidencia que personas involucradas, así como objetos utilizados en el delito se encontrarían dentro de la finca ubicada en el barrio Cerro de Montevideo.
Efectuado el allanamiento se ubicó en el lugar dos cargadores de pistola Glock ambos con diecisiete municiones cada uno, una pistola marca Glock 17 serie Nro WMF 846 carente de cargador, que de las pericias efectuadas resultó ser el arma de reglamento perteneciente a Guillenea, una de las víctimas. Continuando con las actuaciones en uno de los cuartos de la finca donde pernoctaba el presunto homicida, se encuentran documentos de arme y desarme de pistolas Glock y diploma de tiro otorgado por la Armada Nacional. Atento a los hallazgos antes mencionados resultan detenidos en flagrancia en el lugar las personas ya identificadas en este escrito.
Es de destacar que el detenido Jonathan Bragundy se desempeño como marino hasta marzo de 2020, ejerciendo funciones dentro del destacamento lugar de los acontecimientos, por lo que se da por descontado el conocimiento del mismo y sus características.
– Del relevamiento realizado por Policía Científica en el lugar del hecho, pudo encontrarse un rastro papilar, en el picaporte de la puerta interior que permitía el acceso al lugar donde descansaba la víctima Escobar. Dicho rastro, de acuerdo a la pericia papiloscópica realizada, obrante en la carpeta, pertenece al detenido Bragundy. A su vez, una vez efectuada la detención, se constato que en los championes que utilizaba había manchas pardo rojizas, que periciadas dieron como resultado pertenecer a sangre humana, encontrándose pendiente el ADN correspondiente.
Los hechos relatados y la investigación desarrollada hasta el momento hacen presumir que Lucía y Héctro, son responsables del delito de encubrimiento. De este modo y de acuerdo a lo expresado por el artículo 197 del Código Penal dentro de la casa de la Sra. S y su pareja fue encontrado no solo, el presunto autor de los hechos, sino también elementos sustraídos a las víctimas luego de perpetrados los crímenes.
De esta forma colaboran con el autor del hecho a sustraerse de la persecución de la justicia, lo ayudan a asegurar el beneficio o resultado del delito cometido, esto es la ocultación y posterior venta de las armas robadas a los marinos.
Respecto del indagado Bragundy, los hechos hacen presumir que sería responsable de un delito de homicidio muy especialmente agravado en la modalidad de concurso y para consumar otro delito, en calidad de autor por adecuar su conducta a lo previsto en los arts. 60.1, 310 y 312 N.º 4 y 6 del C.P. En virtud de que ingresó al lugar del hecho y con intención de sustraer las armas de reglamento de los marinos allí presentes dio muerte a cada uno de ellos mediante el uso de un arma de fuego.
Por lo expuesto, y en mérito a lo dispuesto por el art. 266 del C.P.P. se solicita al Sr. Juez, tenga por admitida la presente formalización, respecto del imputado Bragundy por la presunta comisión de un delito de homicidio muy
especialmente agravado en la modalidad de concurso y para consumar otro delito, en calidad de autor.
Respecto de L M S C y H A D lS L se formalice la investigación a su respecto por la presunta comisión en
calidad de autores de un delito de encubrimiento cada uno de ellos.

Los hechos
El periodista Diego Píriz, de Canal 10, relata con detalles, como Bragundy dio muerte a los tres infantes de Marina.
Ya habían pasado las 12 de la noche del sábado, cuando Jonathan Bragundy, de 26 años, llegó hasta los portones del predio que custodiaban los marinos: Juan Manual Escobar (22), Alex Guillenea (25) y Alan Rodríguez (31).
Bragundy, era compañero de quienes se encontraban custodiando esa zona, hasta marzo de este año. Tal vez, el frío otoñal, sumado a que eran allegados, hizo que los marinos se apiadaran y dejaran acceder al desertor de la Armada, quien argumentó que su pareja lo había echado.
Una vez en la vivienda, Guillenea y Rodríguez se pusieron a conversar con el recién llegado. Al rato, uno de los efectivos se puso los auriculares y comenzó a escuchar música, el otro, estaba entretenido con un videojuego.
El homicida aprovechó la oportunidad para decirles que iba a acostarse a dormir, en la habitación trasera, donde también estaba recostado Escobar, el más joven de los marinos que se encontraban allí. Eran sus 8 horas de descanso.
El asesino entabló un diálogo con el joven de 22 años, hasta que ambos dejaron de hablar. Ya eran casi las 2:00 de la mañana. Pocos minutos después, el hombre agarró el arma marca Glock del marinero dormido y se dirigió al hall de entrada.
Sin mediar palabras le dio un disparo en la cabeza a cada uno de los efectivos con los cuales había estado hacía poco rato. Su práctica y técnica para disparar, se notaron en cada uno de los disparos, según señalaron los investigadores que trabajaron en el caso.
Inmediatamente después, el asesino desquiciado fue por el dueño del arma, quien ofreció pelea, y por eso mismo, le propinó cuatro disparos: en el pecho, la pierna, el brazo y otro en la cabeza.
Seguidamente, le robó el arma de reglamento a los otros dos, las puso en una mochila y escapó por los fondos del predio, que tiene perímetro delimitado por un tejido de dos metros de alto, aproximadamente. No lo saltó. Rompió una parte baja, arrancándolo de las vigas del piso.
Según las versiones del homicida, que fueron bastantes confusas, vendió dos armas en bocas de la zona, pese a que después dijo que él no había participado del negocio, y acusó a otra persona sobre la venta. En el mercado negro, cada Glock tiene un valor aproximado de $ 30.000.
Sobre las 4:00 de la mañana, el homicida llegó hasta una casa de la calle Bulgaria, entre Rusia y Charcas. En la mochila, ahora, tenía un arma y tres cargadores. Se acostó a dormir, en la habitación que le alquilaba a una pareja de amigos.
En la mañana temprano, se levantó, fue a la peluquería, se cortó el pelo y se tiñó. Fue a la carnicería, compró algunos insumos para la parrilla, y también se hizo de un nuevo celular.
Volvió al apartamento que está a medio camino de un pasaje, y agasajó a los propietarios que le alquilaban la habitación: Lucía y Héctor. En esa oportunidad aprovechó para contarles que él había sido el autor del triple crimen del que todo el país estaba hablando, horrorizado.
Algunas horas después, la policía recibía la información del autor del crimen y de sus encubridores. En un allanamiento el lunes por la tarde, la policía dio con Bragundy y los otros dos.
Como prueba material, Policía Científica encontró en el calzado del homicida, manchas de sangre, tres cargadores, y debajo del colchón de la cama de la mujer, el arma de uno de los marinos, según se cotejó con el número de serie correspondiente a la Armada Nacional.
En la escena del crimen, también se encontraron rastros del homicida: un bello, y huellas de la palma de la mano en el picaporte de la puerta del cuarto. Además, huellas de los dedos en otro sector de la casa.
Todo esto, fue más que suficiente para que la Fiscal Mirta Morales, terminara por imputar de homicidio muy especialmente agravado al autor, y de encubrimiento a los otros dos.
¿El móvil? El robo de las armas y su posterior venta. Una masacre por tres míseras armas, que se investigará si fue un encargo narco desde una boca, o la simple locura de un resentido que terminó con la vida de tres jóvenes marinos.
Fuentes Fiscalía y Twitter Diego Píriz @diegopirizg
¿El móvil? El robo de las armas y su posterior venta. Una masacre por tres míseras armas, que se investigará si fue un encargo narco desde una boca, o la simple locura de un resentido que terminó con la vida de tres jóvenes marinos. pic.twitter.com/IuNarb90M7
— Diego Píriz (@diegopirizg) June 3, 2020











