China exhibe su mayor demostración militar en décadas: once armas jamás vistas y un mensaje estratégico al mundo. En una jornada que marca un punto de inflexión en el equilibrio geopolítico global, China realizó su mayor demostración militar en décadas, revelando once sistemas de armamento nunca antes vistos en público. El evento, celebrado en la Plaza de Tiananmén en Beijing, conmemoró los 80 años del fin de la Segunda Guerra Mundial, y fue seguido de cerca por analistas internacionales que lo calificaron como un “mensaje estratégico” dirigido tanto a sus aliados como a sus rivales. La parada militar contó con la presencia de líderes como Vladimir Putin y Kim Jong-un, en un gesto que refuerza los vínculos diplomáticos entre China, Rusia y Corea del Norte. En contraste, la ausencia de representantes occidentales subrayó las tensiones actuales en el escenario internacional.
Tecnología de vanguardia y capacidad disuasiva
Entre las novedades más destacadas se encuentran:
- Misiles balísticos intercontinentales DF-5C: Capaces de alcanzar cualquier punto del planeta, estos proyectiles de combustible líquido representan una evolución dentro de la familia “Dongfeng”. Según medios estatales, se encuentran en estado de alerta permanente.
- Misiles antibuque hipersónicos YJ-17, YJ-19 y YJ-20: Diseñados para neutralizar portaaviones y grandes buques, estos misiles pueden ser lanzados desde plataformas aéreas o navales. Su velocidad supera cinco veces la del sonido, lo que los convierte en armas de difícil interceptación.
- Drones submarinos AJX002 y HSU100: Vehículos no tripulados de gran tamaño, con forma de torpedo, que refuerzan la capacidad de vigilancia y ataque bajo el agua. China lidera actualmente el desarrollo de este tipo de tecnología, con al menos cinco modelos operativos1.
- Sistema láser de alta potencia: Aunque los detalles técnicos no fueron revelados, se trata de un arma de energía dirigida que podría utilizarse para neutralizar drones, misiles o satélites en escenarios de combate moderno.
- Drones de combate “Loyal Wingman”: Capaces de operar en conjunto con aeronaves tripuladas, estos sistemas autónomos amplían la capacidad táctica del ejército chino en misiones de reconocimiento y ataque.
- Robots terrestres de patrullaje: Apodados “lobos robóticos”, estos dispositivos están diseñados para tareas de vigilancia, logística y apoyo en zonas de difícil acceso.
Un mensaje político y militar
El presidente Xi Jinping encabezó el acto con un discurso en el que afirmó que China es “imparable” y que el mundo enfrenta una disyuntiva entre “la paz o la guerra, el diálogo o la confrontación”. La exhibición no solo mostró avances tecnológicos, sino también la capacidad de producción masiva del complejo industrial militar chino, que ha evolucionado rápidamente en la última década.
Expertos como Michael Raska y Alexander Neill señalan que, si bien China ha logrado desarrollar plataformas avanzadas, el verdadero desafío será integrar estos sistemas en operaciones conjuntas y demostrar su eficacia en escenarios reales.
Implicancias regionales y globales
La demostración ocurre en un contexto de creciente tensión en el estrecho de Taiwán y el mar de China Meridional, donde Beijing busca consolidar su influencia frente a la presencia militar estadounidense. La presentación de armas con capacidad disuasiva y ofensiva refuerza su postura estratégica en la región.
Además, el desfile dejó en claro que China no solo busca modernizar su ejército, sino también proyectar poder y autonomía tecnológica, enviando un mensaje directo a quienes cuestionan su papel en el orden mundial.
🇨🇳 China just held their biggest military flex in decades.
— Shawn Chauhan (@shawnchauhan1) September 3, 2025
They revealed 11 weapons that have never been seen before in public.
Military analysts are calling it a 'strategic message.'
Here's what each one actually means 🧵 👇 pic.twitter.com/jd6QvxFS1e
China conmemora el Día de la Victoria con un desfile militar sin precedentes y un llamado al desarrollo pacífico
Beijing, 3 de septiembre de 2025 — En el marco del 80.º aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial, China realizó este miércoles un imponente desfile militar en la Plaza de Tiananmén, reafirmando su compromiso con el desarrollo pacífico en un mundo marcado por la incertidumbre y la tensión geopolítica.
La ceremonia, presidida por el presidente Xi Jinping, también secretario general del Comité Central del Partido Comunista de China y titular de la Comisión Militar Central, reunió a más de 10.000 soldados, 100 aeronaves y cientos de sistemas de armamento terrestre. Fue el primer desfile desde que China trazó su hoja de ruta hacia la modernización integral para el año 2035.
Un acto de memoria y proyección estratégica
La jornada comenzó a las 9:00 con una salva de 80 cañonazos, seguida por el izamiento solemne de la bandera nacional y la entonación del himno. Helicópteros sobrevolaron la plaza portando pancartas con los lemas: “La justicia prevalece”, “La paz prevalece” y “El pueblo prevalece”.
Xi Jinping pronunció un discurso en el que destacó que la victoria de 1945 representó la primera victoria completa de China contra la agresión extranjera en la era moderna. Subrayó el sacrificio del pueblo chino en defensa de la paz mundial y llamó a las naciones a “eliminar las causas profundas de la guerra y evitar que las tragedias históricas se repitan”.
Presencia internacional y símbolos de unidad
Junto a Xi estuvieron el presidente ruso Vladimir Putin, el líder norcoreano Kim Jong-un y más de 20 jefes de Estado y representantes internacionales, entre ellos delegaciones de Rusia, Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Canadá. También asistieron líderes de organismos multilaterales como la ONU y figuras políticas como el ex primer ministro japonés Yukio Hatoyama.
Estructuras monumentales en forma de muralla, coronadas con los números “1945” y “2025”, simbolizaron la resistencia y la unidad del pueblo chino frente a la agresión extranjera.
Modernización militar y despliegue tecnológico
El desfile mostró por primera vez la tríada nuclear estratégica de China, compuesta por misiles intercontinentales lanzados desde tierra (DongFeng-61 y DongFeng-31), aire (JingLei-1) y submarinos (JuLang-3). También se exhibieron misiles hipersónicos, armas de energía dirigida, sistemas de guerra electrónica y equipos no tripulados de inteligencia y contrainteligencia.
Las ocho ramas del Ejército Popular de Liberación —incluyendo las fuerzas terrestres, navales, aéreas, espaciales, cibernéticas, de apoyo informático, logístico conjunto y de cohetes— desfilaron en formación, reflejando los resultados de una profunda reforma militar impulsada por Xi.
Un mensaje de fuerza y renovación
“La renovación nacional de China es imparable”, afirmó Xi, instando a las fuerzas armadas a convertirse en una fuerza de clase mundial que garantice la soberanía, la unidad y la integridad territorial del país.
El evento fue transmitido en vivo a nivel nacional y se convirtió en tendencia en redes sociales, donde miles de ciudadanos compartieron imágenes del espectáculo. “El desfile mostró la creciente fortaleza de China y me llenó de confianza en el futuro del país”, expresó Zang Jieyu, estudiante de la Universidad de Pekín.
En el marco del 80.º aniversario de la victoria en la Guerra de Resistencia del Pueblo Chino contra la Agresión Japonesa y la Segunda Guerra Mundial, el presidente Xi Jinping pronunció un discurso en el que reafirmó el compromiso de China con el desarrollo pacífico y la cooperación internacional.
“El renacimiento de la nación china es imparable”, declaró Xi desde la tribuna de Tiananmén, acompañado por líderes internacionales como Vladimir Putin y Kim Jong-un, y representantes de más de veinte países. El mandatario advirtió que la humanidad enfrenta nuevamente una encrucijada: “la paz o la guerra, el diálogo o la confrontación, los beneficios compartidos o los juegos de suma cero”.
Una memoria viva en la conciencia nacional
Académicos coinciden en que la lucha existencial vivida hace más de ocho décadas dejó huellas profundas en la psique nacional china, marcando un punto de inflexión histórico: el paso de la decadencia a la renovación. Las cicatrices y el orgullo de aquella resistencia siguen presentes en el imaginario colectivo.
Durante el desfile, se destacó por primera vez la participación de soldados chinos que han servido en misiones de paz de la ONU, reflejando el papel activo de China en la seguridad global. El país es el mayor contribuyente de tropas entre los miembros permanentes del Consejo de Seguridad, con más de 5.000 efectivos desplegados y una fuerza permanente de 8.000 soldados listos para operaciones internacionales.
“Tenemos la capacidad de defender la paz forjada con la sangre de nuestros antepasados”, expresó Shao Xiaoguang, veterano de una misión en la República Democrática del Congo.
Voces del pueblo
El desfile también fue testigo de expresiones espontáneas de orgullo nacional. Kong Peng, espectador en Beijing, comentó: “Está claro quién defiende la paz y quién actúa como agresor”. Por su parte, Zhang Zijin, una niña de siete años que asistió con sus padres, compartió su sueño de unirse a las fuerzas armadas: “Si sigo esforzándome, sé que puedo lograrlo”.
Lyu Shouye, estudiante de posgrado en inteligencia artificial, resumió el sentir colectivo: “Hace ochenta años fuimos revividos. Hoy, prosperamos con mayor vitalidad. Nuestro país ha alcanzado una etapa en la que debemos asumir responsabilidades más grandes”.






















