En una noche de «esperpento» marcada por los errores garrafales del portero Antonin Kinsky y la defensa inglesa, el Atlético de Madrid firmó una victoria 5-2 que lo deja muy cerca de los cuartos de final de la Liga de Campeones. Con un doblete de Julián Álvarez y tantos de Llorente, Griezmann y Le Normand, los de Simeone —que no contó con José María Giménez en la convocatoria— aprovecharon una «verbena» defensiva ante un Metropolitano entregado.
Una puesta escena esperpéntica del Tottenham y su portero Antonin Kinsky, exageración absoluta del error no forzado, impropia de la Liga de Campeones, desencadenó la victoria más fulminante (5-2) que jamás ha logrado el Atlético de Madrid en las eliminatorias del gran escenario europeo. Los más de 64.000 aficionados que poblaron las gradas del Metropolitano se frotaban los ojos: en el minuto 15 su equipo ya vencía 3-0.
Cada regalo del equipo inglés lo aprovechó el Atlético como debe. Todo empezó sobrepasado el minuto 5 con la primera pifia de Kinsky; un resbalón inoportuno justo en el golpeo del balón terminó en los pies de Marcos Llorente, cuyo tiro terminó en la red. Poco después, el defensa Micky Van de Ven patinó sobre el césped cuando recibió una cesión atrás, lo que aprovechó Griezmann para definir de forma imparable.
Antes de que cualquier aficionado pensara que ya no podía suceder nada peor, Kinsky ejecutó horrorosamente mal un despeje y Julián Alvarez, que pasaba por allí, anotó el tercero. El entrenador croata Igor Tudor no daba crédito y, en un hecho insólito, decidió sustituir al portero en el minuto 17 por el habitual titular, Guglielmo Vicario. Kinsky, de 22 años y que no jugaba desde octubre, estaba devastado y se marchó corriendo a los vestuarios tras ser sometido al escarnio público.
Ya con Vicario en el verde, Robin Le Normand agrandó la goleada (4-0) al cabecear un rechace en el minuto 21. Pese al abultado marcador, el Tottenham se sintió vivo con el 4-1 de Pedro Porro en el minuto 26 e incluso alimentó su fe con un remate al poste de ‘Cuti’ Romero. Cabe destacar que para este encuentro el defensa uruguayo José María Giménez no entró en la convocatoria del equipo colchonero.
En el segundo tiempo, Julián Alvarez restableció la ventaja con el 5-1 tras recorrerse tres cuartos de campo en una conducción apoteósica. Sobre el final, Jan Oblak compensó el error de su homólogo en la otra portería al entregar el 5-2 definitivo anotado por Solanke.
El estadio fue el jugador número 12 en una noche donde se captaba el aroma a partido de los grandes. El Atlético celebró una victoria histórica que, salvo desastre en la vuelta en Londres en una semana, situará a los de Simeone entre los ocho mejores de Europa. — EFE / Redacción SLP.









