
Celebración global del Día Internacional de Observación de la Luna. El pasado 4 de octubre se celebró en todo el mundo el Día Internacional de Observación de la Luna, una efeméride que busca destacar la relevancia científica y cultural de nuestro satélite natural, tanto en la exploración espacial como en las ciencias planetarias.
La iniciativa, impulsada desde el año 2010 por la misión Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO) con el respaldo de la NASA, cuenta con la participación de agrupaciones astronómicas, observatorios y centros educativos que organizan actividades de divulgación, observación y reflexión sobre el papel de la Luna en la historia de la humanidad y en el desarrollo del conocimiento científico.
La Luna, con un diámetro ecuatorial de 3.476 kilómetros y una distancia media de 384.400 kilómetros respecto a la Tierra, es uno de los satélites naturales más grandes del sistema solar. Su superficie, marcada por cráteres de impacto y mares de origen volcánico, ha sido objeto de estudio desde tiempos remotos y continúa siendo clave en misiones espaciales actuales.
Además de su valor científico, la Luna influye directamente en fenómenos terrestres como las mareas y la duración del día. Su ciclo de fases, conocido como lunación, comprende nueve etapas y se completa en aproximadamente 29,53 días, generando un impacto cultural y simbólico en diversas civilizaciones.
La jornada del sábado fue una oportunidad para renovar el interés por la astronomía, promover la observación del cielo y reconocer el papel de la Luna como fuente de inspiración, conocimiento y exploración.
Fuente: Santiago Cabana









