Castillo Piria: Gran convocatoria e información inédita en el reconocimiento al fundador de Piriápolis: «Piria no era alquimista, era espiritista» afirmaron los disertadores. Como lo adelantó diario La Prensa, la Asociación de Fomento y Turismo y el Municipio de Piriápolis realizaron, el sábado próximo pasado, un reconocimiento a Francisco Piria al cumplirse, el 10 de diciembre, 85 años de su fallecimiento. Participaron en la charla Gastón Goicoechea, Pablo Reborido y José Bandaccari, quienes brindaron información inédita sobre el fundador, afirmando estos dos últimos que «Piria no era alquimista, era espiritista».
Recorrido fotográfico y recorrido por la Iglesia y el Castillo
A las 17.15 horas en punto, en la sede de Fomento y Turismo, las más de 30 personas inscriptas para el evento disfrutaron de un recorrido fotográfico diseñado por el Prof. Gastón Goicoechea, a través del cual se narró el Piriápolis Agroindustrial y Turístico piriano basado en el desarrollo de un balneario para las élites porteña y montevideana hasta su fallecimiento en 1933. la trágica muerte de “Pancho” Piria y Carlos Bonavita, el conflicto sucesorio y la crisis de su gran imperio y del balneario, que culminó con la estatización de Piriápolis.
Luego se hizo una salida en un ómnibus, haciendo escala en la Iglesia de Piria, Recientemente recuperada por brigadas municipales para su visita.
En el Castillo Piria, se hizo un recorrido por su interior con el Prof. Pablo Reborido, para luego hacer un pintoresco «coffe break» en uno de los salones históricos del lugar.
Charla con dos referentes pirianos
En el pasillo de uno de los pisos del castillo, el público disfrutó de una charla sobre Francisco Piria en cuanto a su vida personal y familiar. Fue realizada en conjunto por el Prof. Pablo Reborido y por José Bandaccari.
Se vieron fotos familiares antiguas, y de las residencias donde vivió Piria, incluyendo unas fotos nunca vistas hasta entonces de la primera residenciad de Piria en Montevideo.
“Piria no era alquimista”
José Bandaccari es una figura reconocida en el balneario por su profundo conocimiento sobre Francisco Piria, en base su profunda lectura histórica y de los libros publicados por el fundador de Piriápolis, así como de su investigación que le ha permitido tener un importante archivo y biblioteca personal.
Bandaccari explicó que su acercamiento a la figura de Piria fue cuando se mudó a Piriápolis en 1976, donde conoció en sus últimos años a Adelina Dell Isola, viuda de “Pancho Piria”, quien vivía en el chalet «Villa Adelina», derribado apenas falleció su dueña en 1978 (ubicado en la Rambla, al costado de donde hoy existe un estacionamento).
Sus recuerdos sobre ella marcan que las primeras palabras que le dijo fueron “Tatita no era alquimista”. Bandaccari explicó que, como afirma Reborido, no existen elementos que indiquen que Piria fuera alquimista, como si lo fue Pitamiglio, claramente evidenciado en sus construcciones»
Sin embargo, Reborido y Bandaccari remarcaron las fuertes creencias y prácticas espiritistas en Piria. Se recordó publicaciones del propio Piria relatando sus sesiones espiritistas para, por ejemplo, tratar de comunicarse con su primera esposa fallecida.
Bandaccari compartió los recuerdos de Adelina en cuanto a la fuerte influencia de una gitana que Piria consultaba en Europa, y que, según la misma, predijo el futuro trágico de la familia Piria a partir del fallecimiento del gran hacedor.
Según el testimonio de Adelina, el “Socialismo Triunfante” escrito por Piria, una obra sobre un futuro utópico del Uruguay, la escribió con dicha gitana, que lo acompañaba a todos lados en sus constantes viajes al Viejo Continente.
Bandaccari planteó que los últimos años de Adelina, la viuda de “Pancho” Piria, fueron de soledad y falta de dinero. Y, “como predijo la gitana”, dijo, se debió al abandono por parte de un familiar, quien esperó su muerte para quedarse con sus bienes, siendo responsable de la demolición del chalet a los pocos meses por equivocadas expectativas de especulación inmobiliaria.
“Piria no fue explotador, y tuvo influencias de Marx”

En cuanto a las ideas políticas de Piria, Reborido y Bandaccari no coinciden totalmente.
Bandaccari explicó que en el contexto laboral y social del 1900, las condiciones de trabajo en “La Industrial” eran bastantes progresistas, que incluían un día libre de trabajo, un modesto salario pero que estaba por encima del promedio que ganaba la clase trabajadora. Y que de hecho, el Reglamento de Trabajo, en ausencia de leyes laborales como la de 8 horas, generaban condiciones y garantías favorables para el trabajador.
“Piria no fue explotador, y tuvo influencias de Marx”, dijo Bandaccari, poniendo énfasis en las tendencias “socialistas” de Piria, expresadas en sus publicaciones y libros, que le valieron un enfrentamiento con las clases políticas gobernantes, que le pusieron obstáculos para el desarrollo de Piriápolis.
Reborido compartió la opinión de Bandaccari sobre el carácter progresista de Piria como empresario y que en el contexto del 1900 las condiciones de trabajo eran bastante mejores que en otros lados. Pero este historiador no compartió la idea de que Piria fuera “socialista”, basándose en el hecho de que las publicaciones anarquistas de la FORU de esa época, lo adjetivaban como “explotador”, y a que Piria participara de la fundación de un Partido Conservador en 1919, formado por los grandes empresarios antibatllistas,
Agradecimientos
La Asociación de Fomento y Turismo agradeció, al finalizar la charla, el apoyo del Municipio de Piriápolis, así como la colaboración de la empresa Guscapar.
También la participación de Pablo Reborido y de José Bandaccari, como investigadores, divulgadores y referentes historiográficos de la comunidad.










