Como adelantáramos ayer surgieron novedades relacionadas al caso Ivanna Soto, donde por un lado este miércoles el programa Santo y Seña de Canal 4 abordará el tema, y por otro, tras la carta enviada a semanario La Prensa por Guy Brunetti, ahora lo hace su hermana, Alba, quien también escribe en inglés, aunque esta vez incluye una versión en español con traducción imperfecta. Teniendo en cuenta de quien viene y a quien representa, no nos sorprende el tenor de la carta, muy similar a la de su hermano, agresiva y violenta, que no hace mas que mostrar la personalidad que se esconde detrás de esta gente, dejando al descubierto el verdadero perfil de los Brunetti.
En la carta se subestima a la sociedad uruguaya, asegurando que Soto está manipulando a la comunidad: «Ella ha usado y manipulado su comunidad a creer su historia. Ella es una experta en la manipulación y esto es el producto de una mente enferma y retorcida» expresa uno de los tristes párrafos de la carta.
Estamos frente a un caso grave que afecta directamente a una familia, a una madre y sus dos hijos, niños menores de 2 y 4 años, que viven en la clandestinidad, prófugos de la Justicia, impedidos de llevar una vida digna y normal, situación que tiene a un único responsable, Guy Brunetti, padre biológico de los niños.
Hoy se conmemora el «Día Internacional de Lucha para la Eliminación de la Violencia hacia la Mujer», donde se anuncian actividades en Piriápolis y en gran parte del mundo que apuntan a generar conciencia (tolerancia, respeto, acatamiento, amor) para eliminar este flagelo que afecta a millones de mujeres, niños y niñas, y el caso Ivanna Soto no escapa a esta realidad, apareciendo como una situación de extrema violencia hacia la mujer, a los niños y a la dignidad humana.
Este caso jamás debió ser noticia, pero lo fue y lo es por la intolerancia, el machismo exacerbado, el desamor hacia el prójimo, desamor hacia sus propios hijos, demostrado por el padre biológico de los niños que no respetó una decisión de la madre cuando tiene sobrados derechos naturales para decir donde deben nacer, crecer, criarse, educarse y vivir sus hijos.
La Ley Natural ampara a la madre a poner las condiciones; está en la grandeza de los hombres acatarlas y respetarlas. La actitud de Brunetti denota intolerancia y machismo que tiran por tierra el «buen nombre y agradable carácter» que dice tener. Si realmente amara a sus hijos como dice, debió haber respetado la decisión de la madre de regresar a Uruguay y se hubiese evitado los 70.000 dólares, todos sus ahorros (que según Brunetti), le demandó el juicio contra Ivanna Soto.
Si se comprobara maltrato físico, psicológico, sexual de la madre hacia los niños, seremos los primeros en pedir que se le retire la tenencia y que la Justicia designe un tutor, que podrá ser o no el padre biológico. Pero no existen denuncias al respecto, por lo tanto, por sentido común, por ley natural, los niños deben estar con la madre. Siempre. Es ley de la naturaleza que quienes llevan en el vientre a sus hijos, los paren y los amamantan, tienen plenos derechos sobre ellos.
Así pensamos los uruguayos. En el programa televisivo «Esta boca es mía» cuando se trató el caso Ivanna Soto, se realizó una encuesta con la teleaudiencia que preguntaba: «Escaparse con los hijos ¿es un recurso legítimo? El resultado fue 90% SI y 10% NO. Lo que quiere decir que 9 de cada 10 uruguayos está a favor de la decisión tomada por Ivanna Soto y no porque hayamos sido manipulados como dicen los Brunetti, sino porque la idiosincrasia del uruguayo es así. Le recordamos a Brunetti Hnos. que mas del 90% de los ciudadanos respaldamos la Ley de Despenalización del Aborto, lo que quiere decir que los uruguayos legitimamos, otorgamos el derecho a las mujeres a interrumpir voluntariamente el embarazo si así lo entiende la madre, porque es la madre la que decide por sus hijos. Y acá tampoco hubo nadie que nos manipulara, menos una mujer que por culpa de Brunetti vive en la clandestinidad.
La naturaleza otorga a las mujeres plenos derechos sobre los hijos y prueba de ello es lo que está pasando; el mensaje de esta madre es clarísimo: «A mis hijos no me los toca nadie» y no hay tribunal de Justicia ni ley que pueda contra eso, que se imponga sobre la madre naturaleza. Hace mas dos años que el tribunal de apelaciones falló sobre el caso, pero queda en evidencia el nulo valor del mismo cuando la propia Justicia no encuentra las herramientas para hacer cumplir la sentencia, limitándose a decir ahora que Octavio es «cosa juzgada» y así tiene a una madre y sus dos hijos viviendo en la clandestinidad, escondidos, prófugos de la Justicia, como si fueran delincuentes, cuando los jueces se jactan de «contemplar siempre y sobre todas las cosas el bien superior del niño«. Nada mas lejos de la realidad.
El padre biológico puede acompañar o no la decisión de la madre, puede discutir, intercambiar, disentir, convencer, pero nunca imponer y menos a través de actitudes violentas; el sólo hecho de recurrir a la Justicia para quitarle los hijos a esta madre, ya supone un hecho de violencia hacia la mujer, de intolerancia, de falta de respeto a la condición humana. No hablan nada bien de Brunetti los métodos utilizados para demostrar su desacuerdo con la decisión de esta madre.
Lo expuesto anteriormente es por sentido común, por ley natural, los hijos son de las madres por naturaleza, pero veamos lo que dice la Justicia, que en segunda instancia y tras apelación, falló a favor del demandante. ¿Por qué Brunetti gana el juicio tras la apelación?
Antes de llegar al tema, es oportuno hacer un repaso de la historia
Ivanna Soto conoce a Brunetti en el año 1997 en Nueva York, cuando fue a trabajar y estudiar, entablando una relación que se interrumpe y que retoma en el 2009 cuando Brunetti la visita en España, país donde vivía desde hacía 8 años. En el 2010 la pareja regresa a Uruguay, Ivanna compra una casa en Montevideo, queda embarazada y en julio del 2011 se unen legalmente en matrimonio. Octavio nace tres meses después, el 22 de octubre del 2011. En el 2012, cuando Octavio acariciaba el año de vida, viajan a Nueva York. Brunetti manifiesta que convenció a su esposa para radicarse en Estados Unidos debido a la situación económica que, asegura el hombre, atravesaban en Uruguay. Por su parte, Ivanna Soto, afirma que fue engañada, ya que su esposo le ofreció el viaje para conocer a su familia, convencer a la madre de Brunetti (afectada de un problema de salud) para que se radicara con ellos en Uruguay y además para iniciar negocios de importaciones» explica Soto.
A los tres meses de vivir en Estados Unidos, Ivanna queda embarazada de su segundo hijo, corría enero del 2013, y es ahí donde decide no demorar mas su regreso Uruguay para comenzar urgente los controles médicos, teniendo en cuenta que su primer embarazo fue de alto riesgo. Según Soto, es en esas circunstancias que se entera que las intenciones de Brunetti no eran las de volver a Uruguay, sino permanecer en Nueva York. Expresa Soto en un carta enviada a semanario La Prensa lo que le dijo Brunetti: “Que me acostumbre a esa vida porque allá nos quedaríamos para siempre… y recién ahí me revela su desprecio contra Uruguay»
Desde ese momento y hasta mayo del 2013, cuando aprovechando un descuido de Brunetti y su cómplice (la madre), pudo escapar del apartamento donde vivían y salir del país, concretando así su retorno a Uruguay, Soto asegura haber vivido junto a su hijo, una situación de sometimiento, permaneciendo literalmente encerrada (bajo llave) en el apartamento, y bajo constantes amenazas de Brunetti que le quitaría sus hijos si intentaba fugarse.
En ese lapso, Ivanna busca ayuda en sus familiares y amigos en Uruguay, como también en el consulado uruguayo. La respuesta de los diplomáticos uruguayos en Nueva York, según testimonio de Soto, fue «escapate apenas puedas».
Los Brunetti niegan esta situación, manifestando que Ivanna Soto volvió a Uruguay por el sólo hecho de no querer estar mas en Nueva York. En el hipotético caso que fuere como dicen ellos, nos preguntamos ¿La mujer no tiene derecho a terminar una relación? ¿No tiene derecho a regresar a su país con sus hijos? ¿Está obligada a vivir en un país que no quiere para sus hijos? ¿La decisión, mas allá del acierto o el error, no merece ser respetada y tolerada por el esposo? Volvemos al principio, el derecho natural la asiste. Llegado el momento, si no hay consenso entre los cónyuges, debiera prevalecer la decisión de la madre y ser respetada, tolerada y acatada por el hombre, si verdaderamente se considera una persona de bien. Por eso entendemos que estamos frente a un caso de violencia hacia la mujer, que no pasa por un tema de Justicia, sino por una cuestión de sentido común, de tolerancia y respeto de parte del hombre hacia la mujer, actitud que no refleja en absoluto Brunetti, que persigue y hostiga a su esposa en todos los ámbitos, personales y judiciales, hasta las últimas consecuencias, generando esta situación inexplicable que afecta a sus propios hijos, forzándolos a vivir en la clandestinidad.
¿Por qué gana el juicio Brunetti?
Brunetti gana el juicio porque logró comprobar ante la Justicia, con pruebas falsas según Ivanna Soto y su familia, que el viaje a Estados Unidos no era temporal, ni de placer, sino el fin era radicarse definitivamente en aquel país. Vivieron 3 meses en Estados Unidos cuando Soto queda embarazada y decide volver a Uruguay comenzando así el diferendo.
Brunetti presenta pruebas que Ivanna Soto tenía intenciones de comprar una casa en Nueva York, según la familia de Soto falsificando una firma; prueba que el niño Octavio concurría a una escuela, según la familia de Soto muestra una foto circunstancial tomada en una biblioteca, y además Brunetti prueba que Soto tenía intenciones de trabajar en aquel país elaborando tartas artesanales para lo cual mostró una página Facebook denominada «Dulcinea Happy Cakes» creada en noviembre del 2012 desde donde la mujer pensaba promocionar el producto. Cabe consignar que la página tiene como único amigo a Guy Brunetti. Soto niega haber creado esta página, indicando que todo fue orquestado por Brunetti con la ayuda de un amigo informático previendo la situación que se avecinaba.
Brunetti sostiene que el segundo embarazo fue planificado y es prueba que la pareja intentaba permanecer en Estados Unidos. Brunetti argumenta que llevaron ropa de Octavio que había dejado de usar para vestir al hermano.
La Justicia uruguaya entiende que en esos meses en Estados Unidos se generó un «centro de vida» para Octavio, primogénito del matrimonio, que según el tribunal de apelaciones no se debió interrumpir, entendiendo que claramente fue la madre que en decisión unilateral e inconsulta con el restante, es la que toma al niño y lo sube a un avión.
Lo que la Justicia uruguaya, el tribunal de apelaciones, no contempla es que previo a ese «centro de vida» que supuestamente se generó en Nueva York, Octavio tuvo, desde su concepción y nacimiento y hasta el primer año de vida, otro «centro de vida» mas prolongado en el tiempo que se desarrolló en Uruguay, país donde nació y donde vivió junto a sus padres y familiares maternos, primos, primas, tíos y tías, etc.; «centro de vida» que también se le quitó, pero que la Justicia no consideró.
Observamos entonces que para la Justicia no es relevante el «centro de vida» para el bien superior del niño, sino lo que importa es quien y cómo se toma la decisión de sacar al niño del mismo. Si la decisión es por consenso, no pasa nada, si es unilateral e inconsulta con el cónyuge ¿Se está dañando el bien superior del niño? Cuantas familias uruguayas emigran, van y vienen, buscando un mejor futuro para sus hijos y no hay «centro de vida» que los detenga, con este criterio ningún matrimonio con hijos menores, podría salir del Uruguay o regresar al país.
Lo que toma en cuenta la Justicia claramente, no es el centro de vida, sino que la decisión fue tomada en forma unilateral e inconsulta por la madre y es ahí donde vemos menoscabados los derechos naturales de las madres. Llama la atención el fallo de la Justicia, muy rebuscado, que no refleja para nada el sentido común de los humanos, especialmente el de los uruguayos, pero tampoco el de profesionales de Estados Unidos, como la abogada Teresa Malach, quien advirtió a Brunetti que estos casos son difíciles de ganar: «Es mínima la posibilidad de ganar, porque usted está tratando con jurisdicciones fuera del país, culturas externas, y está tratando con una persona muy joven que puede ser manipulado mientras el tiempo pasa,» dijo Malach. «Es un mundo muy complicado por ahí y la ley es limitada en lo que puede remediar, especialmente en las relaciones familiares»
Sin embargo, el tribunal de apelaciones de Uruguay integrado por el Dr. Eduardo Nelson Cavalli Asole, la Dra. María Cristina Cantero Albrieux, y la Dra. María Lilián Bendahan, falló a favor de Brunetti. Nos queda la impresión que el dictamen de la justicia atenta contra la libertad de las personas de elegir el lugar donde quieren vivir, máxime cuando hablamos de tres uruguayos, un mayor y dos menores, nacidos en territorio uruguayo a quienes se les está negando el derecho a vivir en su país, enviándolos a Estados Unidos por el solo hecho que uno de los menores vivió unos meses ahí y que la madre volvió sin «permiso» del esposo. Parece claro el mensaje del tribunal de Justicia para Ivanna Soto «si quería radicarse en Estados Unidos «embrómese» y vuelva. Nos preocupa la falta de protección que el Estado uruguayo ofrece a sus propios ciudadanos. Nos ponemos en el lugar de esta mujer cuando pisó suelo uruguayo pensando que en su país estaría protegida y lejos de ello, tres compatriotas con poder y autoridad la condenan de la forma mas vil, solo para decir yo escribí esta ley y voy a hacer que se cumpla sin importar quienes y cuantos caigan en el camino.
Cabe señalar que la Dra. Bendahan es quien inclina la balanza a favor de Brunetti, porque es la corredactora de la Ley de Restitución y quiere que sea un instrumento perfecto en ese sentido. Además era la juez de enlace al momento de dictar la sentencia y esa es una función de tipo administrativa para el contacto de nuestro sistema judicial con el exterior designada por la Suprema Corte de manera rotativa. La ministra Bendahan debió excusarse de integrar el tribunal porque esas circunstancias son incompatibles con la objetividad que se debe tener.
Es incierto cual será el desenlace de este caso; aparece un escenario complicado para que Ivanna Soto pueda blanquear esta situación y llevar una vida digna y normal junto a sus hijos. Todo pasa porque Guy Brunetti, el padre biológico de los niños, tome conciencia del daño que le está ocasionando a sus hijos y retire la denuncia contra Soto y por otro lado, que un tribunal de Justicia termine con aquello de «cosa juzgada» y reabra el caso. En declaraciones a semanario La Prensa, el Dr. Pablo Bonaudi, abogado de Soto, manifestó que son bajas las expectativas de ganar la apelación que presentó en los últimos días y ya piensa en llevar el caso a la Corte Internacional de Derechos Humanos.
Por lo pronto, los invitamos a ver este miércoles 25 de noviembre 21:30 en Canal 4 Monte Carlo, el programa Santo y Seña, periodístico de investigación con Ignacio Álvarez y todo su equipo, donde se tratará el caso Ivanna Soto, con declaraciones de la propia Soto, familiares y el abogado de Soto, Dr. Bonaudi.
Gerardo Debali – Semanario La Prensa
Publicado martes 24 noviembre de 2015 hora 22:43
Carta de Alba Brunetti a semanario La Prensa
Publicamos primero la versión imperfecta en español y al final el original en inglés
Alba Brunetti
[email protected]
Caso Brunetti-Soto
And in Spanish:
Estoy sorprendida y horrorizada por la plataforma que su periódico le ha dado a la Señora Soto, que es un secuestradora parental por ley en Uruguay y en el tratado internacional de la Convención de La Haya para niños desaparecidos y secuestrados. Por favor sepan que la historia que la Señora Soto ha dado a su periódico está llena de
insinuaciones, calumnia y en plano destruye el buen nombre y el carácter de mi hermano.
La Sra. Soto salió de la casa de familia en Nueva York por ninguna otra razón más que ya no quería estar en Nueva York por más tiempo – no por temor o amenazas o violencia. Estas acusaciones solamente surgieron como una táctica final en la última apelación en que las pruebas montada contra ella y sus acciones no eran suficiente para ganar su caso. Las acusaciones de acoso, que fueron llevadas en contra de mi hermano – y que su periódico agrandó- más tarde fueron despedidas en la corte porque el tribunal pesaba ambos lados de la evidencia y vio la afirmación de la señora Soto por lo que era – una táctica manipuladora para cambiar la opinión de la corte a su favor.
Que usted y su periódico no han ido más lejos de la propia «historia» de la señora Soto, ni han revisado los registros de la corte, o investigado su afirmación en lo más mínimo, o incluso han contacto mi hermano o sus abogados para su versión de los hechos, es
representativa de la falla del periodismo. Que usted ha usado esta oportunidad para «glorificar» a la Señora Soto como una madre es aún más atroz.
Sra. Soto es una narcisista y, como tal , considera que el hecho mismo de su «maternidad» es suficiente para la ley. Cuando ella salió de Nueva York , lo hizo sin informar a mi hermano y devastó toda la familia – de nuevo, no porque no había ningún indicio o evidencia de miedo, pero porque ella , Ivanna Soto , había decidido
unilateralmente vivir en Uruguay , creyendo que los tribunales uruguayos estarían a su lado, a pesar de que ella es un secuestradora por ley. En el principio, cuando los tribunales fallaron a decidir en su favor, ella estaba muy feliz de anunciar a la medía sociales que los tribunales uruguayos eran mejores porque iban a decidir a su favor.
Sólo cuando estaba claro que ella no iba a influir los jueces de apelación, ella empiezo a maniobrar para orquestar cargos contra mi hermano. Después cuando esos cargos fueron retirados, su periódico no tuvo tuvieron el buen discernimiento de aclarar el resultado o cambiar su primera historia.
Sra. Soto es absolutamente y categóricamente la peor clase de madre, que ha sometido a sus hijos a inmensos daños psicológicos por mantenerlos alejados de una vida familiar normal y robarles de la infancia a causa de su propia visión exagerada y sus propios deseos y necesidades. Ella ha usado y manipulado su comunidad a creer su
historia. Ella es una experta en la manipulación y esto es el producto de una mente enferma y retorcida. Si hay un criminal que debe ser temido en la familia no es mi hermano, que es uno de los seres humanos más amables y más consideradas que he conocido, en cambio es la señora Soto.
Ella es un secuestradora en serie – un hecho que fue primeramente usado durante los tribunales cuando se retrasó a regresar Octavio al final de la segunda tribunal. Ahora ella está suplicando por ayuda. Sí, estoy de acuerdo, por favor, ayuda nos a encontrarla y dejar que se haga justicia. El daño que ha infligido a Octavio y Luciano viene de las manos de nadie más que la de ella, porque ella se siente por encima de todas las leyes. Ella está perjudicando a sus hijos todos los días y en cambio mi hermano y toda nuestra familia sufrimos a sus manos también.
Considerando lo que usted ha publicado en su periódico, le preguntó varias cosas:
1. Les pido que se informe sobre el secuestro parental.
2. Les pido que investigue los procedimientos judiciales para averiguar la verdad sobre la línea de tiempo de las afirmaciones de la Sra Soto sobre cuando ella empezó a temer por su seguridad.
3. Les pido que investigue personalidades narcisistas para ver cómo usan la mentira, la manipulación, el engrandecimiento egoísta y la falta de auto-responsabilidad para dañar los que les rodean – como la señora Soto está haciendo.
Por último, le pregunto que piensen si esto es lo que una madre haría o si este es el trabajo de una mentalidad altamente perturbada que sin decir nada pone la salud y la felicidad de sus propios hijos en una situación de riesgo a causa de sus propios deseos y necesidades . ¿Es esto lo hace una «buena madre»? Es evidente que no lo es.
Sra. Soto debe ser encontrada. Ella debe obtener ayuda mental y psicológica para para ambos niños a la vez deben ser devolvidos a los EE.UU., donde pueden sanar del trauma su madre les ha hecho pasar al hacerlos fugitivos, manteniéndolos alejados de una vida normal y la destrucción de su familia. Por favor, ayúdanos a encontrar la señora Soto y parar que ella siga lastimando a estos niños inocentes, pobres y hermosas para sus propios fines.
Message:
I am stunned and horrified by the platform you have given Ms. Soto who is a parental abductor and in Uruguay and under the international treaty of the Hague Convention for Missing and Abducted Children. Please know that the story that Ms. Soto has given to your newspaper is full of innuendo, slander and outright lies against the good name
and character of my brother.
Ms. Soto left the family home in New York for no other reason than she did not want to be in New York any longer – not because of any fear or threats or violence. These allegations only surfaced as a tactic at the very end of the appeal where the evidence mounted against her and her actions. The charges of harassment, which were brought against my brother – and which you inflated in your newspaper – were later dismissed in court as baseless because the court weighed both sides of the evidence and saw Ms. Soto’s claim for what it was – a manipulative tactic to sway opinion in her favor. That you and yournewspaper have not gone farther than Ms. Soto’s own “story”, have neither checked court records, investigated her claim in the slightest, or even contacted my brother or his attorneys for their side of the story is representative of the shoddiest of journalism.
That you choose to “glorify” her as a mother is even more appalling.
Ms. Soto is a narcissist and as such, views the very fact of her “motherhood” as law enough. When she left New York, she did so without informing my brother and devastating our entire family – again, not because there was any hint or evidence of fear, but that she, Ivanna Soto, had decided unilaterally to live Uruguay, believing the Uruguayan courts would side with her, even though she was a parental abductor. In the first trial, when the courts ruled in her favor, she was very happy to announce on social media that the Uruguayan courts were just because they had ruled in her favor. Only when it was clear that she would not sway the appeal judges did she begin to maneuver to orchestrate charges against my brother and when those charges were dropped, you did not see fit to amend your first story or clarify the outcome.
Ms. Soto is absolutely and categorically the worst kind of mother subjecting her children to immense psychological harm keeping them away from a normal family life and childhood because of her own inflated view of herself and her own wants and needs. Ms. Soto has expertly manipulated you and your community into believing her story, which is at best a manipulation and at worst, the product of a sick and twisted mind. If there is a criminal and one who should be feared in the family it is not my brother, who is one of the kindest and most considerate human beings I have ever met, but Ms. Soto. She is a serial kidnapper – a fact that was all but broadcasted to the courts when she delayed returning Octavio at the end of the second trial. Now she is pleading for help. Yes, I agree, please help us find her and let justice be served. The harm that she has inflicted on Octavio and Luciano is coming from no one else’s hands but her own, because she feels above any and all laws. She is harming her children each and every day and my brother and our entire family suffers at her hands as
well.
In light of what you have printed in your newspaper, I ask several things:
1. I ask that you inform yourself about parental abduction.
2. I ask you to investigate the court proceedings to find out thetruth about the timeline of Ms. Soto’s claims of when she began fearing for her safety.
3. I ask you to research narcissistic personalities to see how they use lies, manipulation, self-serving aggrandizement and lack of self-responsibility to harm those around them – as Ms. Soto is doing.
Finally, I ask if this is what a mother would do or if this is the work of a highly disturbed mentality that will go to any lengths, say anything, and put her own children’s health and happiness at risk because of her own wants and needs. Is this what a “good mother» does? Clearly, it is not.
Ms. Soto must be found. She must get mental and psychological help and both children must at once be returned to the US where they can heal from the trauma their mother has put them through by making them fugitives, keeping them away from a normal life and destroying their family. Please help us find Ms. Soto and stop her from hurting these poor and beautiful, innocent children for her own ends.
Sincerely,
Alba Brunetti







