Caso Humberto Cabrera: En una decisión dividida (3 a 2), la Suprema Corte de Justicia validó el relato del niño y falló en contra del acusado, revocando la absolución dictada hace un año por un tribunal de Apelaciones que en forma contundente y por unanimidad (3:0) había sobreseído a Cabrera ordenando su inmediata liberación. De esta forma la Justicia hace lugar al recurso de casación (anulación de sentencia) presentado por el fiscal Rodrigo Morosoli, después de la resolución de inocencia dictada en segunda instancia.
El 29 de julio del 2016, la Justicia procesó con prisión a César Humberto Cabrera Pérez por reiterados delitos de atentado violento al pudor. La víctima era su hijo de 6 años de edad. Un audio grabado por la niñera, donde el menor relata los hechos que incriminan a su padre y madre, fue usado como prueba para vincular y procesar al denunciado. La madre del niño también fue imputada perdiendo la tenencia de sus hijos. Cabrera permaneció 14 meses y 6 días preso en la cárcel de Las Rosas en Maldonado.
Apelación y absolución
La defensa apeló el fallo y en segunda instancia, un Tribunal de Apelaciones de 3° Turno- votó por unanimidad (3:0) la sentencia que sobreseía a Cabrera.
El 4 de octubre de 2017, los ministros Eduardo Borges Duarte, Julio Olivera Negrin y Pedro Salazar Delgado, ordenaron la excarcelación inmediata del procesado.
“Revócase la Sentencia Interlocutoria impugnada Nº 1970 de 29 de julio de 2016, absuélvase a César Humberto Cabrera Pérez y en su mérito decrétase la excarcelación inmediata del mismo, cuyo cumplimiento se comete a la Sede…” expresaba el texto de la resolución del Tribunal de Apelaciones en lo Penal de 3er. Turno firmada el 4 de octubre de 2017 por los ministros antes mencionados.
Los magistrados coincidieron en que «el niño no mostraba rastros de violencia física y que el testimonio grabado por la niñera condicionaba e inducía la confesión del niño»
Los doctores Borges Duarte, Olivera Negrin y Salazar Delgado, fueron elocuentes al considerar que la prueba fundamental en la que se basaba el Juez (Souto) para procesar al acusado «flaqueaba» puesto que el diálogo en el que el niño cuenta el presunto informaba a los medios capitalinos abuso fue «guiado» por la niñera.
“Yo le decía a papá que me hicieran cosquillas y él me metía el dedo en el culo, mientras papá hace eso mamá me toca el pito” reza el relato del niño.
Las preguntas de la niñera, en la opinión de los magistrados que absolvieron a Cabrera, eran «claramente sugestivas: ‘¿Qué era que me contabas que te hacía tu padre y tu madre?’ ‘¿Y mamá qué te hace?’ ‘¿Y mamá qué te toca?’ ‘¿Y mamá te toca el pito?’ ‘¿Así que te tocan los dos?’ ‘¿Y cómo te toca?’, dejando en evidencia que la charla ya venía desarrollándose sin poder establecer cuál era su tenor, en qué condiciones y cuál fue su generador”.
Citando a expertos, el tribunal de Apelaciones señaló que para diagnosticar «abuso sexual infantil“ es necesario tener otros indicadores”, porque “el testimonio de los niños necesita ser valorado con cuidado” subrayaron.
Conocida la sentencia, el fiscal letrado de 3º turno de Maldonado, Rodrigo Morosoli, informaba a medios capitalinos que presentaría un recurso de casación ante la Suprema Corte de Justicia contra el fallo.
Limpiar su honor y reconstruir su vida
Una vez en libertad, Cabrera emprendió una campaña en los medios de comunicación para limpiar su nombre y honor, empezando por El Observador, llegando luego a la redacción de diario La PRENSA con una carta abierta titulada «HABLÓ LA JUSTICIA: INOCENTE» (ver nota), que fue publicada en este portal y levantada luego por varios medios departamentales y capitalinos, entre ellos, el El Observador, Subrayado y El País
En forma paralela, Cabrera comenzó a reconstruir su vida y la de su familia buscando la reinserción social y laboral después de haber quedado expuesto al desprecio público. El primer paso fue presentarse en la empresa donde trabajaba para recuperar su puesto laboral y la fuente de ingresos, concretando nuevamente su vinculación a la firma.
Desde entonces, todo parecía volver a la normalidad, todo parecía reencausarse en la vida de Cabrera y su familia, superando de a poco la «tragedia familiar» desatada aquel 29 de junio de 2016.
Suprema Corte de Justicia revoca sentencia del Tribunal de Apelaciones
Sin embargo, algo que no estaba en los planes de Cabrera, ni de su familia, ocurrió el pasado 17 de diciembre, cuando la Suprema Corte de Justicia, haciendo lugar al recurso de casación interpuesto por el fiscal Morosoli, firmó la sentencia que revoca la absolución del acusado firmada en segunda instancia por el tribunal de Apelaciones, poniendo a Cabrera nuevamente como «culpable» en la causa.
A diferencia de la segunda instancia, donde el tribunal de Apelaciones fue contundente expidiéndose en forma unánime (3:0). ahora la votación estuvo dividida 3 contra 2. Esto, lejos de esclarecer el caso, no hace mas que sumar mas incertidumbre y confusión dejando en evidencia las «flaquezas» de la Justicia uruguaya para resolver un caso tan delicado de presunto abuso sexual contra un menor de edad. Van mas de 2 años de idas y vueltas, se encarcela a un hombre, se lo libera, se lo vuelve a culpar, mientras una familia se cae a pedazos.
El caso Humberto Cabrera tiene a un fiscal que acusa y a 9 magistrados que se expiden sobre el caso en distintas instancias. Cinco (5) dan a Cabrera INOCENTE, 4 lo consideran CULPABLE. La sentencia dictada por la Suprema Corte de Justicia el 17 de diciembre es la que vale, o sea, hoy Cabrera aparece nuevamente como culpable y aún no ha trascendido lo que le espera al acusado de aquí en mas.
Seguramente habrá que esperar una nueva instancia judicial.
Justicia validó relato del niño
La Suprema Corte de Justicia validó el relato del niño y revocó el fallo de absolución que a fines del 2017 dejó en libertad y en calidad de inocente a Humberto Cabrera, acusado de varios delitos de atentado violento al pudor por un presunto abuso sexual contra su hijo de 6 años de edad.
En 2017 Humberto Cabrera había sido liberado por falta de pruebas tras una decisión unánime del Tribunal de Apelaciones. La misma, llevó al fiscal del caso, Rodrigo Morosoli, a presentar un recurso de casación ante la SCJ, máximo organismo judicial, cuyo fallo se conoció el 27/12/2018, tomando estado público en las últimas horas al ser publicado por el semanario Búsqueda y mas tarde en el portal de Subrayado.
En votación dividida (3-2), la Suprema Corte de Justicia se expidió decidiendo cambiar el destino del caso. La SCJ validó el testimonio del niño y de ese modo revocó la absolución de Humberto Cabrera, quien había sido liberado en 2017 presuntamente por falta de pruebas.
La sentencia de segunda instancia -Tribunal de Apelaciones de 3° Turno- fue votada por unanimidad. Los tres ministros ordenaron la inmediata liberación de Cabrera.
El recurso presentado por el fiscal Morosoli -que ya no está en el caso- cuestionaba que no se tuviera en cuenta el relato sostenido por el niño en más de una instancia. Las pericias concluyeron que no era fantasioso y que su relato era consistente, utilizando palabras propias de su edad.
En declaraciones a Búsqueda, Morosoli destacó que la sentencia de la Suprema Corte es «muy valiente» y sienta una «jurisprudencia clara y firme» sobre cómo se debe valorar el testimonio de las víctimas de abuso sexual y, en particular, a los niños.
De los 5 votos, los ministros Eduardo Turielle y Elena Martínez votaron en contra del recurso de casación, entendiendo que no es posible discutir los hechos tenidos por probados en segunda instancia por el Tribunal de Apelaciones.
Fueron tres los votos que hicieron lugar finalmente al recurso de casación: Los ministros Bernardette Minvielle, Jorge Chediak y Graciela Gatti, dieron por buenos otros testimonios del niño más allá del grabado por la niñera. En el fallo se pregunta por qué no se tuvo en cuenta la declaración del menor ante el juez, ante la psicóloga del centro educativo y ante el psicólogo del instituto Técnico Forense.
Para los psicólogos el relato resultó creíble. Incluso destacan que no estaba allí la cuidadora. El menor persistió en su declaración sin presentar fisuras en su relato. El otro argumento desestimado es el de los daños físicos. «No puede en absoluto compartirse», dice el fallo, la ausencia de «signos físicos de violencia genital o anal». La Suprema Corte de Justicia explicó allí que el delito por el que se procesó a Cabrera «atentado violento al pudor» no requiere de violencia corporal para su tipificación, por el contrario – se señala – es un delito que «se erige en la más absoluta intimidad y no dejan rastros o huellas corporales».
Fotos El Observador

Carta abierta de Humberto Cabrera publicada por diario La PRENSA
HABLÓ LA JUSTICIA: INOCENTE
El 29 de julio del 2016 fui procesado con prisión por Atentado Violento al Pudor hacia mi hijo de 6 años de edad, por una denuncia anónima al 0800.
El 4 de octubre pasado el Tribunal de Apelaciones en lo Penal de 3er. Turno revocó el auto de procesamiento, absolviéndome por unanimidad de sus integrantes y ordenando mi inmediata liberación.
La Justicia tarda, pero llega.
En resumidas palabras, SOY INOCENTE, fui a la cárcel por un delito que no cometí y la Justicia se expidió.
Estuve 14 meses y 6 días preso en la cárcel siendo inocente; fui acusado injustamente de un delito que JAMAS ocurrió, NINGÚN tipo de violencia, ni ninguna de las disparatadas INFAMIAS que se dijeron y publicaron en varios medios de comunicación hasta el hartazgo, NADA ES CIERTO, como quedó demostrado no por mí sino por la Justicia.
Mi esposa –también acusada y privada de la tenencia de nuestros hijos- sufrió también las infamias y calumnias generadas, quedando toda mi familia expuesta al desprecio público.
Quiero decir públicamente que mi esposa y yo somos padres responsables, atentos y ocupados siempre en la crianza de nuestros hijos; en nuestro hogar reina el amor y el respeto; las buenas costumbres y la educación prevaleció en los valores transmitidos por nuestros respectivos padres.
Lo sucedido fue una verdadera tragedia para nuestra familia y amigos, con consecuencias nefastas para todos, algo impensable e inimaginable que dejó una herida; pero a pesar de todo, SIEMPRE nos mantuvimos unidos y confiando en que todo se aclararía y se haría justicia.
Agradezco a todas las personas que se preocuparon y confiaron en mi inocencia, dándome su apoyo incondicional; y agradezco especialmente a mis hermanos, a mis suegros y al enorme y maravilloso grupo de amigos que no permitieron que decayera en esos momentos difíciles.
Por ello reitero, habló la justicia: SOY INOCENTE.
Atte.
César Humberto Cabrera Pérez









