Luis Alejandro Villar Trías, de 36 años de edad, poseedor de antecedentes penales, resultó procesado con prisión por el horrendo crimen contra la joven Hyara Yamila Rodríguez Aguiar, de 15 años de edad. La Justicia imputó a Villar un delito de Homicidio muy Especialmente Agravado (actualizado sábado 15 de noviembre de 2014 hora 14:47)
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Villar se confesó autor del hecho en la mañana del jueves cuando declaraba ante la Dirección de Investigaciones, ampliando mas tarde en la sede judicial lo ocurrido aquel mediodía del domingo 2 de noviembre.
El asesino, ex cuñado de Yamila (estaba separado de la hermana hacía cuestión de un mes), relató que viviendo en una casa contigua a la de la víctima, se dirigió a la habitación donde dormía la joven con la intención de violarla, hecho que consumó sin que la chica pudiera reaccionar ya que la tomó del cuello dejándola sin conocimiento segundos después. La violación que da cuenta el asesino quedó confirmada en las últimas horas por la Policía Científica al informar que las muestras de ADN tomadas a Yamila corresponden al procesado por el homicidio.
El victimario se dirigió a su pieza y retornó al dormitorio de Yamila con un cuchillo de mesa y un martillo, efectuándole un corte a la altura del cuello y aplicándole un golpe sobre el costado izquierdo de la cabeza con la otra herramienta. Inmediatamente después le colocó el cuchillo en la parte trasera de la cabeza y golpeó el arma blanca con el martillo, desprendiéndose del cuerpo.-
Villar continuó con su horrendo relato, expresando que después de decapitarla pretendió enterrarla en la misma habitación, pero al no poder levantar el piso de madera decidió envolverlaen una sabana y cubriéndola con una frazada la trasladó frente a la entrada de la habitación de la adolescente, en donde la cubrió con chapas y tablas, permaneciendo el cuerpo allí oculto durante varios días. Después de ocultar el cuerpo procedió a lavar la habitación.
Exactamente una semana después de cometido el crimen, el domingo 9, en horas de la noche, el asesino retiró el cuerpo y lo transportó en su moto al lugar donde al día siguiente fue encontrado. Villar negó haber seccionado el cráneo y brazo de la joven. A su retorno escondió el forro del colchón debajo del piso a la vez que lavó la frazada.-
El asesino indicó a la policía el lugar geográfico donde había arrojado los elementos utilizados para dar muerte a la joven. Personal policial, autorización judicial mediante, condujo al detenido al lugar recogiendo de un espacio publico el cuchillo (de 20 centímetros de hoja); mas tarde también fue encontrado el martillo.-
En el transcurso de la investigación se levantaron manchas de sangre de ambas viviendas, incautándose la sabana, frazada, y un par de medias que calzaba la occisa, una en la habitación que fuera ultimada y la otra en la que fuera abandonado el cuerpo.-
La Dirección Nacional de Policía Científica a solicitud de la Jefatura de Maldonado se constituyó días pasados en las viviendas involucradas, donde sometió los indicios a diversos reactivos continuando el proceso de análisis de laboratorio.-
Desde que quedó al descubierto el homicidio, se detuvieron a 6 personas mayores de edad, las que fueron recobrando la libertad a medida que avanzaba la investigación, a excepción de Villar, que permaneció detenido hasta que finalmente se declaró autor del hecho.
Tomaron intervención en el trágico caso personal de la Dirección de Investigaciones, Comisaría 10ª Sección, Sub Comisaria San Rafael y la Policía Científica de la Jefatura de Maldonado, coordinados por el Director de Coordinación Ejecutiva.
En la víspera la justicia competente realizó múltiples actuaciones disponiéndose por parte del Sr. Juez Letrado de Segundo Turno en lo Penal del Departamento, el procesamiento con prisión de Luis Alejandro VILLAR TRIAS, de 36 años de edad, poseedor de antecedentes penales, imputado de Un Delito de Homicidio muy Especialmente Agravado.-
Le incendiaron la casa al asesino
Según informó FM Gente en su portal digital, en horas de la madrugada de este viernes desconocidos incendiaron la casa donde residía Luis Alejandro Villar, cuñado y asesino de Yamila Rodríguez. La rápida acción de los bomberos y la policía en el lugar impidió la propagación del fuego, consigna la emisora, agregando que la casa no fue destruida en su totalidad, sufriendo daños pero manteniendo su estructura. La casa del asesino ya había sido robada mientras Villar permanecía detenido durante la investigación.
Semanario La Prensa
Publicado sábado 15 de noviembre de 2014 hora 01:56
Fuente: Jefatura de Policía – FM Gente
Foto: Ricardo Figueredo – Diario El País
AUTO DE PROCESAMIENTO DE LUIS ALEJANDRO VILLAR TRIAS; HOMICIDA DE YAMILA RODRIGUEZ
Maldonado, 14 de noviembre de 2014.-
VISTOS:
Las presentes actuaciones llevadas a cabo respecto del encausado L. A. V. T.:
RESULTANDO:
1) Que de autos, surgen elementos de convicción suficientes respecto de los siguientes hechos:
2) En la fecha 02 de noviembre de 2014, entre las 10:00 y 11:00 horas, el enjuiciado L. A. V. T. (también conocido como “Chato”), dio muerte a la adolescente H. Y. R. A., de 15 años de edad. La cual era su cuñada y pernoctaba esporádicamente en las piezas precarias contiguas al domicilio del encausado, en barrio Kennedy de Maldonado.
3) Concretamente, el día de los hechos el indagado -quién estaba separado de la hermana de la joven, testigo V. R. desde aproximadamente unos 20 días atrás- concurrió a aquella habitación en la cual se encontraba durmiendo Y., entrando por la ventana contigua a la puerta de su propia vivienda.
Allí tras desnudarse, se acostó en el colchón en que la joven dormía y comenzó a abrazarla y besarla con el propósito de mantener relaciones sexuales con la misma. Según refiere, al despertar la adolescente y percatarse lo que ocurría, reaccionó y en palabras del propio L. V. “me dijo que no, que no quería mantener relaciones sexuales y me ganó la
desesperación, me excité demasiado. Le puse la mano en el cuello y la penetré. Eyaculé y en ese momento le empecé a apretar más fuerte, después que me levanté me di cuenta que estaba quieta, como desmayada” (fs. 357 y nuevamente a fs. 390).
4) Seguidamente la víctima comienza a tener convulsiones. En ese momento “me asuste, pensé llevarla al hospital, pero me pareció que iba a quedar hasta las manos si la llevaba. Me gano la desesperación, fui a mi casa y tome la cuchilla y le efectué un corte en el cuello” (fs. 356 y 2 nuevamente a fs. 390-391). La cuchilla es una de mango blanco y unos 18 cms. de hoja (fotos de fs. 345-346).
Allí envuelve el cuello de Y. con una sábana para frenar el derramamiento de sangre, y tras llevar el cuerpo hasta la puerta del dormitorio, toma un martillo de buen porte con el saca-clavos roto, que estaba en la pieza anexa y que hacía las veces de living; y con la herramienta mencionada hace palanca para sacar varias de las tablas del piso, con intención de ocultar a la víctima en el espacio existente entre la tierra y las tablas.
5) Luego mueve el cuerpo para la otra pieza, donde estaban las tablas levantadas, y como advierte que la adolescente continuaba moviéndose le propina unos golpes en la cabeza con el mismo martillo (herida que es la fatal según informe médico forense del ITF de fs. 102-103).
Seguidamente, al ver que el cuerpo no entra debajo de las tablas, coloca el cuchillo en la parte trasera del cuello y le pega al cuchillo con el mismo martillo logrando así seccionar la cabeza del cuerpo.
Es de señalar que todo este relato precedente coincide con los rastros de sangre que fueron revelados por aplicación de luminol (véase carpeta técnica de fs. 313). Asimismo, el lugar donde propinó el golpe con el martillo es coincidente con las manchas de sangre halladas a simple vista (fotos de fs. 312), así como de cabellos adheridos (foto de fs. 304).
6) Al ver que el cadáver no podía esconderse bajo las tablas, lo envolvió en una sábana que había en el lugar, y tras fijarse que no hubiera nadie en el exterior, deja el cuerpo frente a la entrada de la propia pieza de Y. (contra el tejido que separa con el predio lindero y medio oculto por la vegetación), toma la cabeza la que coloca sobre el resto del cuerpo y envuelve todo con una frazada roja y negra, sobre una chapa de zinc (véase lado derecho de la foto superior de fs. 258) y luego tapa todo con tablas de madera.
Luego retorna a la casa, y limpia la escena del hecho tratando de borrar las manchas de sangre en el dormitorio, manifestando que utilizó la sábana para limpiar y que en forma inadvertida quedó bajo las tablas (lugar donde fue recuperada por la policía científica, foto de fs. 312 vta.). La tablas del piso las repuso en el lugar original. 3 Lava la cuchilla y tira el martillo en una fosa séptica de su casa. Se retira a su domicilio, y a la noche vuelve, toma una cortina de baño blanca y con ella hace un atado con el colchón, del que deshace en un
contenedor de basura frente a la cancha de Defensor.
El cuerpo de Y. R. queda en el mismo lugar por el lapso de una semana. En el transcurso de la misma, L. V. saca la frazada con la que estaba envuelto el cuerpo y la cuelga en el muro de su casa.
7) El domingo 09 de noviembre sobre las 22:00 horas aproximadamente -acuciado por la búsqueda que se hacía de la joven, y por el olor de la descomposición del cadáver- vuelve a usar la frazada roja y negra, así como una funda de un sillón y con ellas envuelve el cuerpo. Carga el cuerpo en su motocicleta y se dirige por la calle Isabel de Castilla hasta llegar a unos terraplenes de arena (en la intersección con Puerto de Palos), lugar en donde deja el cuerpo, tapándolo con arena del lugar y cubriéndolo con ramas y unos helechos.
Si bien refiere que ató los envoltorios, no se fijó al dejar el cuerpo que la cabeza estuviera aún allí; presumiendo que pudiera haberse perdido por el camino, donde fuera hallada a la vera de la calzada (en Isabel de Castilla y Pedragosa Sierra), lugar que queda en el trayecto efectuado.
La cabeza será hallada al día siguiente, en fecha 10 de noviembre, sobre las 09:00 horas, y el cuerpo, sobre las 18:00 horas del mismo día.
8) Luego de deshacerse del cadáver, L. V. vuelve a su casa, y cuando lo citan para concurrir a la Seccional Policial, toma el cuchillo y se desprende de él tirándolo desde la moto en marcha, en un terreno baldío por Avda. San Pablo. Posteriormente marcó el lugar a la policía y allí fue recuperado (fotos de fs. 373-345).
Del protocolo de la autopsia surge como causa de muerte, “lesiones encefálicas de cráneo por trauma múltiple en parietal y temporal izquierdo, hundimiento de cráneo, salida de masa cerebral” (fs. 110).
9) Tras una inicial declaración en esta Sede en que negó cualquier implicación con la muerte, el encausado al día siguiente luego confiesa los hechos si bien en forma imprecisa, para terminar manifestando que su confesión es falsa y le fue arrancada por la policía bajo presión 4 psicológica. Finalmente, en una postrer declaración, sin haber salido de la custodia de la Sede, admite los hechos y aquí sí los relata fielmente.
Efectuada diligencia de reconstrucción (fs. 407-411), su relato final coincide plenamente con los rastros hallados en la escena del hecho, así como con los hallazgos médico forenses. Se recuperó el martillo en la fosa séptica que indicó (acta de fs. 418), y es coincidente con las heridas en la cabeza de la occisa.
10) En el caso, y con los elementos presentes al momento del dictado del auto de enjuiciamiento, resulta claro y lógico que L. V. T. dio muerte a la víctima en un intento por ocultar el previo delito de Violación cometido sobre ella y para procurarse la propia impunidad; por lo que su accionar cae dentro de las previsiones del art. 312 num. 5º del C.P.
11) El encausado declaró asistido de abogado defensor; y conferida vista al Ministerio Público es evacuada solicitando su enjuiciamiento en los mismos términos que se dispondrán a continuación. Atento el elevado mínimo del delito incriminado, de 15 años de penitenciaría, su procesamiento se dispondrá con prisión (art. 1º de la Ley 15859 en redacción dada por la ley 16058).
12) En consecuencia a juicio de la Sede existen elementos de convicción suficientes para juzgar –en un examen inicial y sin perjuicio de ulterioridades del proceso- que L. A. V. T. ha incurrido en la presunta comisión de UN DELITO DE HOMICIDIO MUY ESPECIALMENTE AGRAVADO por cometerse inmediatamente después de otro delito, para ocultarlo, suprimir los indicios y la prueba, o procurarse la impunidad, EN CALIDAD DE AUTOR (arts. 60, 310 y 312 num. 5° del C.P.).
13) La prueba se integra con: actas de constitución; actuaciones policiales; carpetas fotográficas y técnicas policiales, protocolo de autopsia, certificados médicos forenses; declaraciones de J. R., J. C., R. B., D. R., S. M., J. G., J. M., P. T., A. A., N. R., V. R., R. T., A. M., E. I., D. R., J. C. R., J. C. L., G. V., J. P., C. B., E. P., declaraciones del encausado L. A. V. T. con asistencia letrada; acta de careo A. V.- V. R.; diligencia de reconstrucción, cuchilla y martillo incautados. 5 Por los fundamentos expuestos y atento a lo edictado por los arts. 15 y 16 de la Constitución; arts. 125 y 126 CPP, normas concordantes y complementarias, SE RESUELVE:
1) Decrétase el procesamiento con prisión de L. A. V. T. por la presunta comisión de UN DELITO DE HOMICIDIO MUY ESPECIALMENTE AGRAVADO, EN CALIDAD DE AUTOR (arts. 60, 310 y 312 num. 5° del C.P.).
Comunicándose a la Policía a sus efectos.
2) Téngase por designada defensa del encausado a la Dra. María Eugenia Elso (Defensoría Pública).
3) Téngase por incorporadas al Sumario las presentes actuaciones presumariales con noticia a la Defensa y al Ministerio Público.
4) Póngase la constancia de hallarse el prevenido a disposición de la Sede.
5) Solicítese Planilla de Antecedentes Judiciales y en su caso, los informes de rigor.
6) Agréguese los resultados de los exámenes biológicos efectuados a los efectos y armas recuperadas.
7) Remítase el martillo recuperado a ITF a efectos que la perito forense determine si fuera el arma utilizada para el crimen.
8) Agréguese carpeta fotográfica de la reconstrucción y del levantamiento del martillo.







