Este martes se conocieron las fotografías capturadas por la nave Orión, destacando un eclipse solar total visto desde la órbita lunar y el primer «ocaso terrestre» registrado desde la cara oculta del satélite por una misión tripulada en más de 50 años.
Deslumbrados por las estrellas: Una asombrosa captura de la Vía Láctea tomada por la tripulación de la Artemis II. La imagen muestra la estructura espiral de nuestra galaxia, que se extiende por más de 100.000 años luz. La Tierra se ubica en uno de sus brazos, aproximadamente a mitad de camino del centro galáctico. Foto: NASA
«Hola, Luna. Es genial estar de vuelta». Con este mensaje, la NASA presentó las primeras fotografías capturadas por la tripulación de la misión Artemis II durante su sobrevuelo lunar. Las imágenes son el resultado del trabajo de los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, quienes se convirtieron en los primeros seres humanos en contemplar la superficie del satélite desde 1972.
Este registro visual se produce luego de que la cápsula Orión hiciera historia el pasado lunes, al transformarse en la misión tripulada que alcanzó la mayor distancia de la Tierra en la historia. Al llegar a los 406.777 kilómetros de nuestro planeta, la tripulación superó la marca establecida por el Apolo 13 en 1970, dejando atrás un récord que permaneció vigente durante décadas.
Fenómenos únicos: Eclipse y Earthset
Entre el material multimedia revelado este 7 de abril, destacan dos momentos capturados el lunes 6 que han impactado a la comunidad científica. El primero es el denominado «Eclipse de Artemis II», una imagen de la totalidad del eclipse solar vista desde la propia órbita lunar, revelando una perspectiva que muy pocos seres humanos han presenciado en la historia. Deslizá para ver las fotos.
El eclipse de Artemis II: Imagen capturada por la tripulación el 6 de abril de 2026. Desde la órbita lunar, la Luna bloquea totalmente al Sol durante 54 minutos, permitiendo observar la corona solar y las estrellas en la oscuridad del espacio profundo. Se aprecia un tenue brillo en la superficie lunar debido a la luz reflejada desde la Tierra. Foto: NASA
Solar Eclipse of the Heart: En esta toma de la nave Orión se observa la Luna a contraluz durante el eclipse del 6 de abril. El borde izquierdo del disco lunar brilla por el reflejo de la Tierra, mientras que debajo y a la derecha se distinguen claramente los planetas Saturno y Marte. Foto: NASA
Amanecer lunar y flashes de impacto: El Sol emerge tras el disco lunar finalizando casi una hora de eclipse total. Durante la oscuridad, la tripulación de la nave Orión (en primer plano) reportó haber visto seis destellos de luz provocados por meteoritos impactando contra la superficie de la Luna a miles de kilómetros por hora. Foto: NASA
Venus y el eclipse (encuadre parcial): Esta toma cerrada desde la nave Orión muestra a la Luna ocultando al Sol, con el brillo de Venus destacándose a la izquierda del cuadro. En el horizonte lunar se distingue el Mare Crisium, iluminado por el tenue reflejo de la luz terrestre durante los 54 minutos que duró la totalidad. Foto: NASA
Amanecer para la Orión: El Sol emerge tras el disco lunar, poniendo fin a casi una hora de eclipse total. Durante la oscuridad, la tripulación (en primer plano) reportó un fenómeno poco común: seis destellos de luz provocados por meteoritos impactando contra la superficie de la Luna a miles de kilómetros por hora. Foto: NASA
El segundo hito visual es el «Earthset» (ocaso terrestre), la primera fotografía capturada desde la cara oculta de la Luna en esta misión, donde se observa al planeta Tierra «sumergiéndose» tras el horizonte lunar mientras la nave Orión avanzaba por el sector que permanece oculto a nuestra vista. Deslizá para ver las fotos.
Earthset desde la ventana de la Orión: La Tierra se oculta tras el horizonte lunar, mostrando nubes sobre Oceanía y el sector nocturno del planeta. En primer plano destaca el cráter Ohm, caracterizado por sus bordes aterrazados y picos centrales formados por el rebote de la superficie durante el impacto. Foto: NASA
Una nueva vista de la Luna: La Tierra se oculta sobre el horizonte lunar en una toma que revela la cuenca Orientale y el doble anillo de la cuenca Hertzsprung. Se aprecian además cadenas de cráteres secundarios y el joven cráter Vavilov, mientras el planeta muestra nubes sobre la región de Oceanía. Foto: NASA
El límite de dos mundos: A pocos minutos del ocultamiento terrestre, la Tierra se muestra en fase creciente sobre el relieve lunar. La imagen permite ver nubes sobre Oceanía y cadenas de cráteres secundarios formados por el material expulsado durante antiguos impactos en la superficie del satélite. Foto: NASA
Salida de la Tierra en la era Artemis: Capturada a través de la ventana de la nave Orión con un lente de 400 mm, nuestra «canica azul» aparece como una delicada media luna sobre el rugoso horizonte lunar. La imagen muestra una alineación única donde ambos cuerpos tienen sus polos orientados de forma lateral, ofreciendo una perspectiva inédita de nuestro hogar desde el espacio profundo. Foto: NASA
Tecnología y futuro
La nave Orión, equipada con 32 cámaras de alta definición, permitió obtener detalles minuciosos del relieve lunar. Durante el paso por la cara oculta, los astronautas perdieron comunicaciones con la Tierra durante unos 40 minutos, el tiempo que el satélite se interpuso entre la nave y nuestro planeta.
Primer plano lunar: El borde oriental de la cuenca Aitken, en el Polo Sur de la Luna, muestra su relieve bajo la línea del «terminador» (la frontera entre el día y la noche). Esta región es la cuenca de impacto más grande y antigua del satélite, y conserva miles de millones de años de historia geológica. Foto: NASA
Sombras en el límite del día lunar: La tripulación de la misión Artemis II capturó esta toma del «terminador», la frontera entre el día y la noche en la Luna. La luz solar en ángulo bajo proyecta sombras dramáticas que resaltan cráteres como Jule, Birkhoff y Stebbins, revelando la compleja topografía de la cara oculta del satélite. Foto: NASA
Sombras sobre el cráter Vavilov: Capturada con una lente de 400 mm por la tripulación de la Artemis II, esta imagen muestra el relieve del cráter Vavilov en el borde de la cuenca Hertzsprung. Las sombras alargadas del «terminador» acentúan los materiales expulsados por el impacto y la transición entre las llanuras internas y el terreno rugoso de la cara oculta. Foto: NASA
Todo está en los detalles: Los anillos concéntricos de la cuenca Orientale, uno de los grandes cráteres mejor preservados de la Luna, sirven para estudiar cómo los impactos masivos moldean las superficies planetarias. En la imagen se distinguen dos cráteres menores que la tripulación de Artemis II propuso bautizar como Integrity y Carroll. Foto: NASA
Un momento con la Luna: En esta toma de la tripulación se destaca la cuenca Orientale, un cráter de 965 kilómetros de ancho con una mancha central de lava antigua. A su izquierda, resalta el brillante cráter Byrgius, cuyos «rayos» de material expulsado se extienden por más de 400 kilómetros sobre la superficie. Foto: NASA
Según destacó el astronauta Jeremy Hansen, este viaje busca desafiar a las actuales y futuras generaciones para asegurar que estos récords de distancia y exploración no perduren por mucho tiempo, sentando las bases para el regreso permanente a la Luna y el futuro viaje a Marte. Tras completar el sobrevuelo, la misión inició este martes su regreso hacia la Tierra.
Atracción lunar: La nave Orión aparece en primer plano iluminada por el Sol, con la Luna en fase gibosa creciente de fondo. La imagen muestra la cuenca Orientale como punto de división: a la izquierda, el hemisferio oculto que no vemos desde la Tierra; a la derecha, la cara familiar con sus grandes manchas oscuras de lava antigua. Foto: NASA
Seguridad ante el eclipse: Los tripulantes de la Artemis II (Christina Koch, Jeremy Hansen, Reid Wiseman y Victor Glover) utilizan lentes especiales para proteger su vista durante el fenómeno del 6 de abril. Se trata del primer uso de este tipo de gafas de seguridad en el entorno lunar para observar un eclipse solar. Foto: NASA
Enmarcando la toma: El astronauta Jeremy Hansen, de la Agencia Espacial Canadiense, captura imágenes a través de la ventana de la nave Orión. Durante siete horas, los tripulantes se turnaron para registrar datos científicos y las fotografías históricas que ahora comparten con el mundo. Foto: NASA