Argentinos propietarios escriben carta abierta al intendente de Maldonado: Reclaman ingreso al país y la exoneración de impuestos. Un grupo de familias argentinas, que poseen inmuebles en Piriápolis y Punta del Este, reclaman al gobierno uruguayo se decrete el ingreso al país de los extranjeros propietarios, amigos y familiares, sin más trámite que la toma de medidas sanitarias científicamente probadas y razonables, reclamando además una quita en los servicios y suprimir el impuesto territorial (contribución inmobiliaria), entre otros, ya que no tiene base ni fundamento aplicar un pago sobre el bien impedido a usar. El Dr. Víctor Luis Adamoli, abogado, en representación de los propietarios argentinos, firma la carta abierta que envió a la redacción de diario La Prensa y que publicamos a continuación, documento que días atrás recibió el intendente de Maldonado, Ing. Enrique Antía.
Buenos Aires 5 de febrero de 2021
Al Sr. Intendente de Maldonado, Ing. Enrique Andrés Antía Beherens
De nuestra mayor consideración:
Por la presente nos dirigimos a ud. como un grupo de ciudadanos argentinos, uruguayos de corazón, que hace más de 40 años decidimos venir de vacaciones con familia y amigos, y que tras recibir la hospitalidad local, echamos raíces e hicimos amigos uruguayos en Piriápolis, a quienes represento.
Con el rápido arraigo compramos inmuebles y comenzamos a venir asiduamente, manteniendo la propiedad y hogar del mismo modo que en nuestro país, gastando nuestro tiempo, dinero y amor, en la manutención, crecimiento y disfrute del lugar elegido en nuestro mundo para pasar buenos momentos.
Esta pandemia alteró muchos órdenes en todo el mundo, de muchos modos, que dependieron de los gobiernos de turno. En nuestro país, hasta las provincias se cerraron como levantando fronteras inexistentes, que jamás imaginamos iban a decretar sus gobernantes, perjudicándonos en el valor más importante que hemos aprendido: la libertad.
Pero nuestro mundo, el de las personas humanas de bien, no entiende de fronteras, y si de protocolos, burbujas o medidas razonables que hagan de nuestro breve paso por la vida, un trayecto de buenaventura y libertad, que valga la pena vivirlo hasta llegar al inevitable final.
Pero para dejar sentado nuestro arraigo, sentimiento y educación, estimamos que nuestra petición de apertura razonable de frontera tiene fundamento en la palabra democracia, bien entendida por aquellos que gobernaban las tierras que independizó el Gral. José G. Artigas.
Gramaticalmente, democracia, según definición de la Real Academia de la Lengua, significa doctrina política favorable a la intervención del pueblo en el gobierno, y también al mejoramiento de la condición del pueblo.
Desde un punto de vista institucional, prima facie, aparece como pueblo, solo los ciudadanos, que son los que poseen derechos políticos y pueden intervenir en la formación del gobierno.
Pero también hay otro pueblo, el extranjero, que vino como turista por unos días de sol en las playas uruguayas, y tras establecerse, constituir domicilio y residir allí desde mucho tiempo, contribuye con ciertas cargas de la ciudad y participa de ciertos derechos de los ciudadanos, que forman parte de la vida cotidiana. Esto se pudo hacer al hermanarse con los vecinos del pueblo de que se trata, y construyendo sus casas, al ser invitados a invertir en suelo uruguayo, en favor de la grandeza del pueblo y autoridades uruguayas.
No creo que las actuales autoridades nacionales hayan entrado en el olvido de derechos de aquellos, que si bien no somos ciudadanos, si somos parte de los pueblos de Piriápolis y Punta del Este, y advertimos los esfuerzos del Jefe Comunal de Maldonado, Sr. Antía, quien expresó su voluntad e intención de permitir el ingreso de los argentinos residentes o no residentes, pero propietarios, familiares y amigos, que hemos contribuido al desarrollo social, cultural y económico durante más de 40 años, en forma permanente, y que en esta época, en que nos pone en peligro un virus, sus autoridades nos postergan, obligándonos a abandonar nuestras propiedades, dejando de lado nuestros derechos, pero no las obligaciones que asumimos en la vida de relación, y hasta en las laborales.
Con las medidas actuales, observamos que esas mismas invitaciones a invertir, no fueron acompañadas a la obtención de radicación. Al daño del corazón, se ha sumado el costo que significa el pago de servicios que no se usaron, así como el impuesto territorial del inmueble y vehículos cuyo acceso está prohibido. Si bien el Estado, mal actúa conforme a derecho, con medidas que importan necesarias a la población de una pandemia que asola el mundo, creemos que con medidas protocolares se podría ingresar al Territorio Nacional Uruguayo.
Creemos que una medida de razón, justicia y equidad, debería disponer de una quita en los servicios y suprimir el impuesto territorial y otros, pues en las circunstancias antes dichas no tienen base ni fundamento aplicar un pago sobre el bien impedido a usar.
Por lo tanto pretendemos se decrete el ingreso de los extranjeros propietarios, amigos y familiares, sin más que la toma de medidas sanitarias científicamente probadas y razonables en pro de que podamos usufructuar nuestros bienes en libertad y al menor costo humano y económico; ya que nos han llegado versiones del costo de 100 dólares por un hisopado.
En honor a la tradición e hidalguía del pueblo uruguayo esperamos sean atendidas nuestras demandas por el amor que le tenemos a nuestro país hermano.
Dr. Víctor Luis Adamoli
DNI: 4.279.038
Profesión: abogado









