Aerosillas de Piriápolis: entre la recuperación turística y el conflicto jurídico por la concesión. El intendente de Maldonado, Miguel Abella, confirmó que la administración departamental avanza en la recuperación del complejo Aerosillas de Piriápolis, cerrado desde 2023 y considerado uno de los íconos turísticos más emblemáticos de la ciudad, por tratarse de un paseo único en el país.
Consultado por Semanario La Prensa, Abella informó que solicitó un informe técnico al ingeniero Puppo para evaluar las condiciones de seguridad del sistema. “Sacarlas es imposible porque son parte de la vista tradicional de Piriápolis. Pero para que funcionen, deben cumplir con ciertas normas de seguridad”, expresó el jefe comunal, reconociendo el valor patrimonial y visual del complejo.
Un conflicto jurídico que condiciona la reactivación
Sin embargo, el proceso de recuperación enfrenta un obstáculo jurídico de fondo: la impugnación presentada por la empresa LOGIZUR GROUP S.A.S., anterior concesionaria del servicio, que recurrió la Resolución Nº 07623/024 mediante la cual se adjudicó la Licitación Pública Nº 1001/023 a la firma MANUEL REYNA – ADRIANA PICÚN S.R.L.
Tanto la licitación como la posterior impugnación se desarrollaron durante la administración del exintendente Enrique Antía, donde la gestión del entonces director de Turismo, Martín Laventure, respecto a la licitación del complejo Aerosillas, fue ampliamente cuestionada. Según consta en el recurso presentado por la empresa concesionaria, el proceso licitatorio estuvo marcado por “irregularidades graves, falta de transparencia y decisiones administrativas de legalidad discutida”.
El escrito impugnatorio denuncia modificaciones en el pliego que habrían favorecido a un oferente específico, la admisión de una propuesta con errores formales y técnicos, y la falta de experiencia en gestión de aerosillas por parte de la empresa adjudicataria. Asimismo, advierte sobre omisiones técnicas graves: ausencia de planos, garantías insuficientes, uso de materiales de segunda mano y carencia de planes de mantenimiento y contingencia. Todo ello —según el documento— comprometería la seguridad del servicio y la responsabilidad de la administración.
En diciembre de 2024, el entonces intendente Antía resolvió revocar la adjudicación y dejar sin efecto la Licitación Pública Nº 1001/2023, tras aceptar una de las observaciones del Tribunal de Cuentas, que detectó nueve aspectos críticos en el procedimiento, entre ellos: falta de criterios objetivos de evaluación, trato desigual entre oferentes, errores en la cotización del canon y plazos irregulares para subsanar defectos.
La resolución de revocación fue firmada el 3 de diciembre de 2024, dejando en suspenso el futuro del complejo, que permanece cerrado desde el año 2023. La medida dejó al descubierto una deficiente gestión de la Dirección de Turismo de la IDM, que ahora, bajo la nueva administración, deberá definir cómo reencauzar la concesión de este atractivo turístico de alto valor simbólico para Piriápolis.
“No podemos seguir discutiendo siempre lo mismo”
Frente a este escenario, Abella sostuvo que “es una impugnación a una licitación la cual puedo dejar sin efecto, y proceder de otra manera, no hay problema en eso”, reafirmando a la vez su estilo de gestión: “Hay que hacer, no me gusta estar hablando y no hacer. Si hay que corregir sobre la marcha, no tengo ningún problema. Pero no podemos estar discutiendo siempre lo mismo porque nunca se tendrá el 100% de aceptación”.
La situación de las aerosillas de Piriápolis se configura así como un desafío técnico, jurídico y patrimonial, donde la voluntad política de recuperación deberá coexistir con la resolución de un conflicto administrativo que, según lo anunciado por la parte recurrente, podría derivar en acciones civiles y penales.









