
Los abogados Sebastián Serron Bon y Alejandro Balbi, en representación de la familia de la víctima y de la imputada, respectivamente (foto superior), arribaron a una transacción judicial que pone fin a las actuaciones iniciadas a raíz del siniestro de tránsito fatal ocurrido el pasado 26 de diciembre en la Rambla Williman, Parada 33 de Playa Brava, Punta del Este.
El siniestro involucró a un birrodado marca Yamaha y a un automóvil Mercedes Benz, y tuvo como consecuencia el fallecimiento del conductor de la moto, Néstor Rodríguez. La familia del fallecido, en representación de sus hijos menores, promovió las actuaciones correspondientes ante la Fiscalía Departamental de Maldonado.
En el marco de dichas instancias, y de conformidad con lo previsto por el artículo 2147 del Código Civil, las partes alcanzaron una transacción extrajudicial mediante concesiones recíprocas. El acuerdo tiene por finalidad dar cierre definitivo a la indagatoria preliminar y evitar la prosecución de eventuales acciones penales y/o civiles derivadas del siniestro. Se estableció una compensación integral por los distintos rubros indemnizatorios, quedando excluida la cobertura correspondiente al Seguro Obligatorio de Automotores (SOA), cuyo trámite continúa por la vía pertinente.
Asimismo, las partes declararon no tener nada más que reclamarse por ningún concepto vinculado directa o indirectamente con el siniestro, desistiendo de las acciones iniciadas y liberándose recíprocamente de futuras reclamaciones. El acuerdo, por una cuantiosa suma en dólares, puso fin al proceso penal.
La vida de Néstor Rodríguez
Néstor Daniel Rodríguez, conocido por sus camaradas como “El Gaucho”, nació en el departamento de Tacuarembó y creció en un hogar humilde, bajo el esfuerzo de su madre. Desde joven decidió emprender una carrera militar, sirviendo durante 12 años en el Batallón de Infantería Paracaidista Nº 14 de Toledo, Canelones, donde participó en misiones de paz en el Congo. Sus compañeros lo recuerdan como una persona correcta, con metas claras de progreso, que llegó a ascender a sargento.
Tras dar de baja su carrera militar, se estableció en Maldonado, donde trabajó como guardia de seguridad y posteriormente se formó en enfermería, profesión en la que se destacó por su entrega y vocación de servicio.
Al momento de su fallecimiento residía en balneario Buenos Aires, junto a su pareja y sus mellizos de un año. Su muerte dejó a su familia en una situación de profundo dolor, con sueños truncados y proyectos de vida interrumpidos. En las últimas horas se firmó un acuerdo reparatorio entre las partes involucradas.














