Con correcaminata y diversas propuestas, Piriápolis adhiere y se suma a las actividades que a nivel nacional e internacional se realizan por el «Día de la Eliminación de la violencia contra la mujer» que se celebra cada 25 de noviembre. La jornada es organizada por el colectivo «Mujeres y Hombres Movilizados de Piriapolis» y cuenta con el apoyo del Municipio de Piriápolis y las Direcciones de Género, Cultura y Deportes de la Intendencia de Maldonado.
Inscripciones correcaminata
A partir de éste jueves, 24 de noviembre, se estará anotando en la Casa de la Cultura para la correcaminata 5 K. La inscripción es gratuita. Los menores deberán ir acompañados con un mayor.
Programa de actividades
-17.30 horas. Concentración en Plaza Artigas con varios disertantes sobre la temática del día:
a) Samanta Rodríguez (Nurse, Coordinadora de la Policlínica), b) ZONTA Maldonado, c) Loreley Molinelly (Escritora). También habrá expocisiones y muestras de los distintos cursos de la Casa de la Cultura.
-18.00 horas. Correcaminata 5 K a cargo del Prof. Fernando Huelmo y su equipo.
-19.00 horas. Atardecer compartido (Coro-teatro).
-19.30 horas. Aire Flamenco a cargo del Prof. Ma José Guardiola.
-20.00 horas. Ecos de los Cerros (Grupo folclórico).
-20.30 horas. Cierre Tradicional con la cuerda de tambores de Andumbé.
Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer
25 de noviembre
«La violencia contra las mujeres y las niñas es una violación de los derechos humanos, una pandemia de salud pública y un grave obstáculo para el desarrollo sostenible. […] Sale muy cara a las familias, las comunidades y las economías. […] El mundo no se puede permitir pagar ese precio». — Ban Ki-moon, Secretario General de la ONU
¿Por qué este Día internacional?
Debido a que:
- La violencia contra la mujer es una violación de los derechos humanos
- La violencia contra la mujer es consecuencia de la discriminación que sufre, tanto en leyes como en la práctica, y la persistencia de desigualdades por razón de género
- La violencia contra la mujer afecta e impide el avance en muchas áreas, incluidas la erradicación de la pobreza, la lucha contra el VIH/SIDA y la paz y la seguridad
- La violencia contra las mujeres y las niñas se puede evitar. La prevención es posible y esencial
- La violencia contra la mujer sigue siendo una pandemia global. Hasta un 70% de las mujeres sufren violencia en su vida.
Una de las principales dificultades para prevenir y poner fin a la violencia contra las mujeres y las niñas en todo el mundo es la marcada insuficiencia de fondos, que determina que los recursos para estas iniciativas sean sumamente escasos.
Existen marcos muy promisorios, como los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que incluyen la meta específica de poner fin a la violencia contra las mujeres y las niñas; no obstante, requieren un financiamiento suficiente para producir cambios concretos y significativos en la vida de las mujeres y las niñas.
Mensaje del Secretario General de las Naciones Unidas – 2016
Por fin en el mundo se reconoce cada vez más que la violencia contra las mujeres y las niñas es una violación de los derechos humanos, una pandemia de salud pública y un grave obstáculo para el desarrollo sostenible. Sin embargo, todavía podemos y debemos hacer mucho más para que esta toma de conciencia se traduzca en unas medidas de prevención y de respuesta significativas.
La violencia contra las mujeres y las niñas sale muy cara a las familias, las comunidades y las economías. Si una mujer no puede trabajar a causa de la violencia, puede peligrar su situación laboral, lo que socavará su autonomía y menguará su capacidad de obtener los ingresos que necesita y de poner fin a una relación abusiva. La violencia contra las mujeres también trae consigo una disminución de los niveles de productividad en las empresas y agota los recursos de los servicios sociales, del sistema de justicia y de los organismos de salud. La violencia doméstica y la violencia infligida por la pareja siguen siendo un problema generalizado y la impunidad por esos delitos agrava la situación. Todo ello desemboca en un sufrimiento enorme y en la exclusión de las mujeres, al verse privadas de la posibilidad de participar de manera plena y legítima en la sociedad.
El mundo no se puede permitir pagar ese precio. Las mujeres y las niñas tampoco pueden permitírselo y no deberían tener que hacerlo. Sin embargo, este tipo de violencia se observa todos los días alrededor del mundo y las iniciativas dirigidas a hacerle frente, si bien cuentan con un decidido compromiso político, sufren un déficit crónico de financiación.
Desde 2008 estoy al frente de la campaña ÚNETE para Poner Fin a la Violencia contra las Mujeres, cuyo objetivo es pedir que se adopten medidas a escala mundial para que se destinen más recursos a luchar contra el problema y para que se busquen soluciones. Exhorto a los Gobiernos a que muestren su compromiso incrementando de forma considerable el gasto nacional en todos los ámbitos pertinentes, por ejemplo, prestando apoyo a los movimientos de mujeres y las organizaciones de la sociedad civil. Aliento también a los dirigentes mundiales a que colaboren con ONU-Mujeres y el Fondo Fiduciario de las Naciones Unidas para Eliminar la Violencia contra la Mujer. Pedimos también al sector privado, las instituciones filantrópicas y los ciudadanos interesados que asuman la responsabilidad que les corresponde.
Hoy el mundo se iluminará de naranja como símbolo de un futuro prometedor para las mujeres y las niñas. Si invertimos específicamente en este ámbito, podremos mantener esa luz siempre encendida, defender los derechos humanos y eliminar para siempre la violencia contra las mujeres y las niñas.
Fuente: Naciones Unidas







