Psicóloga Natalia Heredia para semanario La Prensa
En los últimos días, las noticias han dado cuenta de procesamientos de personas por Abuso Sexual Infantil. Si bien estos hechos ocurren con mucha frecuencia, incluso más que el número de denuncias que existen y todavía mucho más que de personas procesadas, cada vez que se toma conocimiento de este hecho, los sentimientos se repiten.
La siguiente información apunta a contribuir a una compresión amplia y desmitificada del fenómeno del Abuso Sexual Infantil, y del mismo modo aportar a identificar bajo qué circunstancias aumenta el riesgo de que un niño o una niña o adolescente sea víctima de esta vulneración, y de qué forma se los/as puede proteger.
Plantear los mitos que existen entorno al Abuso Sexual Infantil, es una forma clara de desarrollar el tema, y ayuda a entender y prevenir de forma más efectiva la ocurrencia de este fenómeno.
-“Los abusos sexuales son hechos aislados”. Es falso, estos hechos ocurren con mayor frecuencia de la que pensamos. Como se dijo anteriormente, los datos estadísticos, no reflejan la realidad.
Muchas situaciones no son reveladas debido al miedo que el niño, o niña siente con respecto al/a la abusador/a. También puede haber culpa, o temor a que no le crean. Algunos casos, son ocultados por la misma familia.
-“Los abusos sexuales son una problemática actual”. Incorrecto. Este fenómeno existe desde mucho tiempo atrás y en la actualidad mantiene vigencia. Lo que es cierto es que el avance de la libertad social, la difusión por parte de los medios de comunicación y el acceso a los mismos, y el crecimiento de los factores de riesgo, han dejado de manifiesto la gravedad de esta problemática. Los abusos sexuales como otras formas de maltrato existen desde siempre.
-“Los abusos sexuales afectan solo a las niñas”. Totalmente falso. Los varones también pueden ser víctimas de abuso sexual. Lo que sí es cierto, es que el número es mayor en las niñas. Las tasas de prevalencia a nivel mundial indican que las niñas tienen hasta 3 veces más de probabilidades de ser abusadas.
-“Los abusos sexuales afectan a niños/as mayores o adolescentes”. Falso. Las víctimas tienen cualquier edad. Los/as menores de 12 años estadísticamente son más vulnerables.
-“El abuso sexual existe solo cuando hay penetración o contacto físico”. Incorrecto. El abuso sexual implica diferentes prácticas, como ser: la penetración (violación), fotografiar a un niño o niña desnudo/a o realizando actos sexuales; la exposición a pornografía, a presenciar actos sexuales, y la explotación sexual. Es decir que el abuso sexual no implica necesariamente el contacto corporal entre la víctima y el/la abusador/a.
-“Los agresores sexuales personas marginales a la sociedad y/o con patología psiquiatría”. Totalmente falso. Generalmente, los/as abusadores/as son personas cuyo comportamiento ante la sociedad no se desajusta de lo esperable. Suelen parecer adaptados, responsables y ser personas respetadas en el ámbito público. Solo un bajo porcentaje de los/as abusadores/as tienen patologías psiquiátricas. En ese sentido es importante señalar también que no todos/as los/as abusadores/as son pedófilos/as, así como no todos/as los/as pedófilos/as son abusadores sexuales.
Otro aspecto relevante a tener en cuenta en cuanto al/a la abusador/a es que en su gran mayoría son hombres, en un muy bajo porcentaje son mujeres. Y a esto se suma la cercanía, ya que suelen ser varones cercanos al niño, niña o adolescente, como ser padre, pareja de la madre, abuelo, tío, padrino, vecino, etc.
-“Los niños y niñas casi siempre mienten cuando dicen que están siendo víctimas de algún abuso”. Falso. Siempre que un niño, una niña o un/a adolescente dice que fue o está siendo víctima de abuso hay que creerle. Los/as niños/as no poseen el lenguaje y conocimiento necesario sobre estas situaciones, por lo que es difícil que describan un episodio sexualmente abusivo. La persona abusada logra relatar detalles que únicamente habiéndolo vivido lograría hacerlo. La vergüenza y el dolor con muy frecuentes.
En ocasiones sucede que se retractan, lo cual no implica que haya mentido, sino que puede ser una reafirmación del abuso en la medida en que el monto del temor y la confusión que le produce la situación, más el malestar que nota en la familia, hacen que intente reparar para volver a un estado anterior.
– “El abuso ocurre en lugares solitarios y en la oscuridad”. Absolutamente falso. Los hechos que ocurren en lugares solitarios y oscuros son excepcionales. Lo frecuente es que el abuso ocurra en el ámbito familiar y a cualquier hora. Desde pequeños/as se nos advierte y enseña a cuidarnos del afuera de la casa y de personas extrañas, pero las estadísticas demuestran que el riesgo está principalmente en el propio hogar y en relación a personas de ese ámbito.
-“El abuso sexual no se puede prevenir”. Falso. El abuso sexual se puede prevenir. La educación sexual es un pilar fundamental para lograr el objetivo de erradicar esta problemática. Algunas recomendaciones para prevenir el abuso sexual en niños, niñas y adolescentes son las siguientes:
a) Enseñarles que tienen derecho a decir “no” ante propuestas de cualquier persona extraña o conocida, y a oponerse a actos que le parezcan incómodos.
b) Transmitirles que nadie tiene derecho a tocar ninguna parte de su cuerpo sin su consentimiento.
c) Generar ambientes de confianza en donde niñas y niños se sientan escuchados/as, y sepan que pueden contar si algo les sucede.
d) Explicitar la diferencia entre las caricias buenas que les hacen sentir bien, y los tocamientos que les resultan desagradables e incómodos.
e) No obligarlos a saludar con un beso o un abrazo a alguien cuando no tienen ganas. De esta forma se les transmite que son ellos/as quienes deciden el contacto y que nadie puede forzarlos a eso.
f) Enseñarles sobre el cuidado del cuerpo, reconocer las partes privadas, hablar acerca de las conductas sexualmente responsables, conocer sus derechos sexuales y reproductivos.
g) Finalmente y fundamental, es explicarles que hay secretos buenos y secretos malos. Los buenos son de cosas agradables y los secretos malos son de cosas que les hacen daño, tocar el cuerpo a escondidas es un secreto malo, y hay que contarlo a una persona adulta y de confianza.
Lic. Natalia Heredia Fumero. Psicóloga. Terapeuta Floral. Contacto: [email protected]
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