Usando el telescopio espacial Kepler, los astrónomos de la NASA han descubierto el primer planeta en órbita similar a la Tierra que podría contener agua líquida, lo que lo hace potencialmente habitable. Está en la constelación del Cisne, a unos 500 millones de años luz de nuestro planeta y orbita la estrella enana Kepler-186.
Se lo llamó Kepler-186f, debido al telescopio espacial que lo descubrió y fue analizado por el telescopio Géminis Norte de ocho metros y su vecino, el telescopio Keck II de diez metros, ambos instalados en Mauna Kea, Hawai.
«El descubrimiento del Kepler- 186f es un paso significativo hacia la búsqueda de mundos como nuestro planeta Tierra», dijo Paul Hertz, director de la División de Astrofísica de la NASA en la sede de la agencia en Washington.
Por su parte, Elisa Quintana, investigadora del Instituto para la Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre (SETI), dijo en una teleconferencia que «es extremadamente difícil detectar y confirmar estos planetas del tamaño de la Tierra y ahora que hemos encontrado uno queremos encontrar más».
Si bien por un “censo” realizado por el Kepler se estimaba que una de cada 5 estrellas similares al Sol podría tener planetas habitables, esta es la primera confirmación en un 99,98% de que hay planetas similares a la Tierra en otras galaxias.
«Las observaciones de Keck y de Géminis combinadas con otros datos y cálculos numéricos nos permiten confiar un 99,98 por ciento en que Kepler-186f es real», confirmó Thomas Barcklay, del Instituto de Investigación Ambiental del Área de la Bahía en Ames.
La búsqueda de planetas similares a la Tierra es una de las aventuras mayores en la investigación espacial actual y, aunque se han detectado ya cientos de planetas del tamaño de la tierra y más pequeños, ellos circulan en órbitas demasiado cercanas a su estrella como para que haya agua líquida en su superficie.
El Kepler-186f es el quinto y más alejado de un sistema de cinco planetas, todos con tamaño casi terrestre. La intensidad y el espectro de radiación de la estrella coloca al Kepler-186f en la zona estelar habitable, esto es que, si el planeta tuviera una atmósfera y agua en su superficie, como la Tierra, esa agua probablemente exista en forma líquida.
En febrero pasado la NASA anunció que el telescopio Kepler, que orbita a 149,5 millones de kilómetros de la Tierra desde hace cinco años, había añadido 715 exoplanetas a la lista de un millar de cuerpos que orbitan estrellas a una distancia que hace posible la existencia de agua y por lo tanto de vida.








