Persona Adulta Mayor. Escribe Lic. en Enfermería Lydia Balbuena (A.H.)

Adulto mayor, mejor llamado persona adulta mayor. Se trata de la también denominada tercera y cuarta edad. Es el proceso que se logra luego de vivir más de 65 años, el que se ha convertido en un fenómeno social constante e irreversible en todas las sociedades del mundo entero, y es una etapa social poco reconocida.
La persona Adulta Mayor es un actor social, un ciudadano venerable, con los mismos derechos que cualquier otro ciudadano. Es una persona que ha trabajado y aportado al sistema durante muchos años y al igual que las personas de otros grupos etarios tiene necesidades y anhelos propios.
Referente a la salud de estas personas, se les intenta dar un enfoque intersectorial, normativo y jurídico, con apoyado de organismos competentes. Pero aún hoy, se siente la necesidad de fortalecer más a los sectores de salud pública y privada en esta área.
La estrategia de Atención Primaria de Salud, es un modelo de atención que fortalece el primer nivel de atención, constituyendo aspectos sustanciales para la atención de este sector tan importante de nuestra población.
Es oportuno decir, que estas personas también son productivas, pero que no se les ha asignado un área de producción con tareas y horarios acordes.
Uruguay constituye actualmente uno de los países más envejecidos dentro de América, con número que lo confirman. El 17% de su población son adultos de más de 60 años, y dentro de este porcentaje, el 13,4 % es mayor de 65 años. En su mayoría, productivos, ajustando esas tareas y horarios de los que antes nos referíamos. Personas con mucha experiencia de vida y académica.
Hay una realidad, la persona adulta mayor va camino a la ancianidad, sin poder precisar la edad exacta de esta etapa, porque todos los individuos son diferentes.
El anciano tiene una mayor demanda de cuidados y también una mayor probabilidad de pérdida de autonomía. Por lo que consideramos imprescindible la sensibilización en los cuidados y en la atención de este sector poblacional.
Consideramos importante seguir en la labor de reforzar las capacidades en la ancianidad, como la asignación de recursos para el desarrollo de ambientes sanos.La creación de una infraestructura que apoye a las familias de las personas de estas edades, con un enfoque comunitario para las prestaciones institucionales. También la promoción de los programas que existen actualmente, para integrarlos más al entorno familiar y a todas las generaciones.Sería muy acertada la creación de servicios intermedios, como la atención socio sanitaria domiciliaria programada, centros diurnos, viviendas protegidas, sistemas de retiro, etc., las que puedan proporcionen soporte a las familias, dentro de su propia comunidad.
Para que todos tengamos mayor conocimiento del tema, compartimos números emitidos en estudios realizados por el Ministerio de Salud Pública , los que estiman que para el año 2025, las proyecciones prevén que la población de personas adultas mayoresen Uruguay, será de un 20%, y que los mayores de 75 años constituirán el 40% del grupo .
La mayor parte de esta población son personas auto válidas y socialmente integradas.
De este entorno social, casi el 90% reside en medios urbanos, su escolaridad promedio alcanza el nivel de primaria en más del 60% y secundaria en un 28%. Más del 80% tiene pensiones o jubilación pero éstas generalmente no alcanzan a satisfacer las necesidades básicas de atención y cuidados que requieren.











