En una emotiva ceremonia en el Parque El Placer, familias y autoridades dejaron habilitado un monumento permanente para recordar y validar el duelo por las pérdidas gestacionales, perinatales y neonatales, convirtiendo a Maldonado en el primer departamento del país con un espacio de estas características.
En una tarde atravesada por el recogimiento, el respeto y las lágrimas, quedó formalmente inaugurado este jueves 15 de octubre el Memorial del Recuerdo, un espacio público y permanente emplazado en el Parque El Placer, próximo al puente de La Barra. El monumento fue concebido para honrar, recordar y validar el duelo de las familias que atraviesan la dolorosa pérdida de sus bebés durante la gestación o poco tiempo después de nacer.
La ceremonia contó con la participación del intendente departamental Miguel Abella, autoridades comunales, ediles, concejales y la emotiva actuación de la Camerata de Cuerdas de la Escuela Departamental de Música. Pero, por sobre todo, estuvo marcada por la presencia de decenas de madres, padres, abuelas y tíos que se acercaron para transformar el silencio y el duelo íntimo en un testimonio colectivo de amor y memoria.

La emoción que quebró las palabras
La apertura protocolar tuvo uno de los pasajes más conmovedores de la jornada cuando el presidente de la Junta Departamental de Maldonado, Osvaldo Matteu, se acercó al micrófono visiblemente quebrado por la emoción. El titular del legislativo comunal no pudo articular su discurso inicial ante el llanto contenido y recibió el abrazo solidario y la contención de sus pares y del público. Minutos más tarde, Matteu sintetizó el sentimiento general en breves palabras: «Solo agradecer… no me salen muchas cosas más. Gracias».
«Nadie está preparado para hablar de la muerte cuando se espera la vida»
La iniciativa comunitaria fue impulsada originalmente en 2021 por Romina Silva, una mamá que acercó la inquietud a Stephanie Braga (entonces edila departamental y actual subdirectora general de Hacienda), quien en 2022 formalizó el proyecto en el legislativo comunal.
«Nadie está preparado para hablar de la muerte cuando se espera la vida», reflexionó Braga ante los presentes, remarcando la urgencia de visibilizar una realidad históricamente acallada. «Qué importante es que Maldonado visibilice aquello que para tanta gente es invisible. El duelo muchas veces se vivía en la interna familiar porque antes parecía mejor no hablar, como si al no hablar no hubiera existido. La realidad es que esos bebés existieron, en el seno de la familia ya tenían un nombre y tenían ilusiones».
Braga destacó además la dimensión indescriptible de este dolor: «Cuando uno pierde a sus padres queda huérfano; cuando pierde a su pareja queda viudo; pero cuando pierde un hijo, no hay una sola palabra en las páginas del diccionario que describa esa pérdida. Maldonado hoy es un poco más empático al reconocer que esas familias existen y siguen transitando ese duelo mientras tengan vida».
Por su parte, Romina Silva valoró la apertura y la sensibilidad institucional, definiendo el espacio como «una curita al alma»: «Muchas familias no pudieron tener una ceremonia por la pérdida de sus bebés, ni un lugar físico a donde ir a recordarlos; tener este espacio ayuda a poder continuar», expresó.

Dejar atrás el rótulo de «feto» para llamarlos por su nombre
La edila departamental Verónica Robaina, impulsora parlamentaria clave que desarchivó el expediente y lo promovió hasta su concreción, subrayó el cambio cultural y legal alcanzado:
«Esos bebés conocieron sus alas antes de aprender a caminar. El mundo a veces los llama bebés estrella, bebés mariposa o bebés arcoíris, pero gracias a mamás que lucharon muchísimo, Uruguay desde 2024 empezó a ser un poquito menos ignorante y esos bebés pasaron a tener nombre: pasaron a ser Alma, León, Amelia, Santino, Milagros… Era muy injusto y muy duro que las familias, el día que salían de un centro de salud con las manos vacías y el corazón destrozado, tuvieran que firmar documentos oficiales que decían ‘feto‘».
Robaina celebró el entorno natural de El Placer —frente a la desembocadura y el arroyo Maldonado— como un remanso de paz y agradeció el respaldo unánime de los ediles, del Municipio de Maldonado, de la Dirección General de Obras y del Ejecutivo: «Hoy Maldonado pasa a ser un abrazo de amor para esas familias que tanto sufren. Cumplimos con el deber». Con esta obra, Maldonado se convirtió en el único departamento del país que cuenta con un monolito de estas características, inspirando a otras juntas departamentales del interior a replicar la iniciativa.
En diálogo con Semanario La Prensa, el Director General de la Intendencia, Carlos Medina, coincidió en la trascendencia del sitio: «Se buscó expresamente un lugar frente al agua, en un entorno natural y sereno que invite a la reflexión. Maldonado demuestra su sensibilidad ante temas que históricamente la sociedad mantuvo bajo la alfombra».
Placas con nombre y memoria viva
El momento central de la tarde se vivió con el descubrimiento de la placa principal del memorial, cuya inscripción reza:
«Nombrar, recordar y abrazar la memoria de nuestros bebés es un acto de amor y dignidad».
Posteriormente se procedió al corte de una cinta celeste y blanca, cuyos fragmentos fueron repartidos entre las familias como símbolo de afecto y acompañamiento. De inmediato, los familiares comenzaron a colocar sobre la estructura blanca del monolito las primeras placas con nombres y fechas recordatorias (como las de Amelia, Camilo e Ignacio, entre muchas otras), acompañadas por flores y velas.
El Memorial del Recuerdo en el Parque El Placer queda abierto a partir de hoy como un refugio permanente de paz, dignidad y memoria colectiva para toda la comunidad.













