El exlegislador opinó en Piriápolis sobre el desembarco de la comunicadora en el Senado, aseguró que su banca fue el resultado de «un lío interno» saldado por José Mujica y cuestionó el impacto de su labor parlamentaria.
Minutos después de cerrar un conversatorio ciudadano que colmó las instalaciones del restaurante La Goleta ante más de 300 personas, el Dr. Eduardo Lust dialogó mano a mano Semanario La Prensa. Además de analizar la realidad política nacional, el exparlamentario opinó sin rodeos sobre la senadora del Frente Amplio, Blanca Rodríguez.
Al recordar que la comunicadora fundamentó su paso a la actividad partidaria afirmando que llegaba para «jerarquizar la política», Lust fue categórico con su balance.
«Mujica le pagó con la banca en el Senado»
«Blanca Rodríguez es una persona que fue periodista toda su vida. Mujica la trajo por un lío interno entre ellos y le pagó con la banca en el Senado, lo que me parece macanudo y la respeto mucho a Blanca», comenzó analizando el docente de Derecho Constitucional.
No obstante, al evaluar el resultado de su incorporación a la Cámara Alta, tomó distancia del discurso inicial de la senadora: «Dijo que venía a jerarquizar la política; bueno, ahora depende de ella jerarquizarla. Ella sabrá si lo está haciendo o no, yo no la voy a juzgar. Depende de ella… pero hasta ahora no se ha visto, me parece».
«Los políticos tienen que estudiar filosofía»
Para Lust, la jerarquización del Poder Legislativo pasa por elevar el nivel cultural y técnico de los parlamentarios, alejándose de la lógica escénica: «Hay que hacer un trabajo legislativo de calidad y elevar el nivel del Poder Legislativo, que es el primer poder que aparece en la Constitución. Los políticos tienen que estudiar filosofía. Como decía Platón: ‘Si los plebeyos fueran filósofos, la vida sería mejor’».
Asimismo, el exlegislador descartó contar con aspiraciones a cargos del Poder Ejecutivo: «Nunca voy a ser presidente de la República porque no tengo la estructura ni es posible. Lo que sí se precisa es un trabajo parlamentario riguroso y con independencia de espíritu», concluyó.













