El senador y exministro de Transporte y Obras Públicas, José Luis Falero, planteó ante el Senado su preocupación por las modificaciones introducidas en el proyecto de duplicación de la Ruta 9 frente a Gregorio Aznárez. Cuestionó especialmente la eliminación de una isla de servicios y el traslado de la zona de descanso de camiones hacia el sector urbano de la localidad. Solicitó al actual gobierno revisar las decisiones y reconsiderar las soluciones previstas originalmente, priorizando la seguridad vial. Desde Semanario La Prensa compartimos la preocupación y consideramos necesario extender la revisión a los accesos de Cerros Azules y Estación Las Flores, evaluando soluciones a desnivel que eviten cruces peligrosos y futuros siniestros de tránsito.
Falero llevó al Senado el reclamo de los vecinos de Gregorio Aznárez
En una intervención realizada durante una semana dedicada especialmente a la seguridad vial, el senador José Luis Falero, quien encabezó el Ministerio de Transporte y Obras Públicas durante la administración de Luis Lacalle Pou, reclamó revisar las modificaciones introducidas en las obras de duplicación de la Ruta 9 a la altura de Gregorio Aznárez, jurisdicción del Municipio de Solís Grande, departamento de Maldonado.
El legislador manifestó que tomó conocimiento de los cambios a través de vecinos de la localidad y cuestionó que se haya dejado de lado el proyecto original, que, según expresó, había sido elaborado con participación de la comunidad.
«También hoy me he enterado, o días pasados, por los vecinos de Gregorio Aznárez que se dejó de lado el proyecto original elaborado con ellos, que preveía una isla de servicios frente a Gregorio Aznárez y una zona de descanso hacia la derecha, o sea, hacia el lado contrario de la zona urbana», señaló. Falero hizo especial hincapié en la ubicación del estacionamiento de vehículos pesados, advirtiendo sobre los riesgos que puede representar concentrar esa actividad junto al centro poblado.
«Me preocupa que la zona de descanso de camiones se dé en la zona urbana cuando podría haber estado perfectamente ubicada al otro lado, porque los vehículos de mayor porte en su 80% descansan sobre el lado derecho», sostuvo.
Ante esta situación, solicitó que el Ministerio de Transporte y Obras Públicas vuelva a analizar las decisiones adoptadas y considere retomar los planteamientos originales. «Pido que se analice la posibilidad de concretar los proyectos que ya estaban iniciados con esa visión de mejorar la seguridad vial y dotar al tránsito de este país con vías de mayor movilidad», manifestó.
Finalmente, pidió que sus palabras fueran remitidas al Ministerio de Transporte para que las autoridades estudien sus observaciones.
Reconocimiento a las políticas de Estado y advertencia sobre los cambios
Durante su exposición, Falero también reconoció los avances registrados en infraestructura vial durante diferentes administraciones, destacando que se trata de una política de Estado que debería mantenerse más allá de los cambios de gobierno. Recordó las herramientas financieras incorporadas durante la última presidencia de Tabaré Vázquez, especialmente los proyectos de participación público-privada (PPP), y su continuidad durante el gobierno de Lacalle Pou.
Señaló que estas inversiones permitieron responder al crecimiento del parque automotor y al aumento del transporte de cargas, mediante duplicaciones de rutas, terceras vías, mejoras en más de 200 puentes y nuevas intervenciones para reducir riesgos. Asimismo, valoró que las obras hayan continuado bajo la actual administración, aunque expresó preocupación por determinadas modificaciones de proyectos.
Además de Gregorio Aznárez, mencionó el intercambiador de tres niveles previsto en la intersección de las rutas 101 y 102, cuya ejecución, según indicó, fue desplazada como prioridad por el actual gobierno. Para Falero, las decisiones sobre infraestructura deben considerar no solamente los costos y la circulación vehicular, sino también la protección de las personas que viven junto a las principales rutas nacionales.
Gregorio Aznárez, Cerros Azules y Estación Las Flores: obras que siguen generando preocupación
Las modificaciones en la duplicación de la Ruta 9 han motivado planteos de vecinos y autoridades locales durante los últimos meses. En mayo de 2026, el Ministerio de Transporte presentó cambios que contemplaban, para Gregorio Aznárez, el acercamiento de retornos, un estacionamiento de camiones en un predio cedido por la Intendencia de Maldonado, una calle auxiliar, un tunel subterráneo para peatones y vehículos livianos y nueva iluminación. Para Cerros Azules se informó sobre un nuevo diseño con cruce peatonal y vehicular, mientras que en Estación Las Flores se proyectaron retornos.
Sin embargo, persisten cuestionamientos sobre la seguridad y funcionalidad de las soluciones, especialmente en los movimientos de ingreso y salida de los centros poblados. Las observaciones de Falero vuelven a instalar la discusión sobre la conveniencia de revisar el diseño definitivo antes que las obras avancen hasta una etapa en la que introducir correcciones resulte más complejo y costoso.
El antecedente de balnearo Solís, Ruta 37 y Camino de los Arrayanes
Cabe recordar que durante la gestión de José Luis Falero al frente del MTOP con Hernán Ciganda, ex alcalde de Solís Grande, como Director Nacional de Vialidad, se impulsaron importantes soluciones viales en la zona oeste de Maldonado, particularmente los intercambiadores del balneario Solís, Ruta 37 —con un puente aéreo para unir Piriápolis y Pan de Azúcar— y el acceso a Piriápolis por Camino de los Arrayanes.
Estas intervenciones, ejecutadas durante la administración de Lacalle Pou, primero con Luis Alberto Heber como ministro y luego con Falero, transformaron cruces históricamente conflictivos, separando movimientos vehiculares y reduciendo la necesidad de atravesar directamente las principales vías de circulación.
Los tres intercambiadores figuran como obras finalizadas en los registros de la Corporación Nacional para el Desarrollo, siendo inaugurados Solís y Ruta 37 a fines del 2021, mientras Arrayanes, quedó operativo en marzo de 2022. Para los habitantes de la zona oeste y los miles de visitantes que ingresan a Piriápolis y Punta del Este, estas obras representaron un cambio sustancial respecto de la infraestructura anterior, marcada por cruces de elevada peligrosidad y una larga historia de siniestros de tránsito, muchos de ellos, fatales.
Son antecedentes que merecen ser considerados al momento de definir las nuevas intervenciones de la Ruta 9, aunque cualquier comparación definitiva de resultados debe respaldarse en estadísticas de siniestralidad y estudios técnicos.
La posición de Semanario La Prensa: revisar los proyectos antes de lamentar nuevas tragedias
Desde Semanario La Prensa consideramos oportuno y necesario el planteo formulado por el exministro José Luis Falero, especialmente por tratarse de una obra estratégica para los vecinos de Gregorio Aznárez y de toda la zona oeste de Maldonado.
Nuestra posición editorial es clara: la seguridad vial debe estar por encima de cualquier ahorro económico que pueda comprometer la protección de conductores, peatones y residentes.
La experiencia de los intercambiadores de Solís, Ruta 37 y Camino de los Arrayanes constituye un antecedente favorable para estudiar soluciones a desnivel en aquellos puntos donde confluyen una carretera de alta circulación, accesos a centros poblados y movimientos de vehículos pesados.
Por ese motivo, entendemos que el MTOP debería revisar no solamente las modificaciones frente a Gregorio Aznárez, sino también los diseños previstos para Cerros Azules y Estación Las Flores, evaluando seriamente la construcción de pasos elevados o intercambiadores que permitan separar los distintos movimientos del tránsito.
Los retornos a nivel pueden resolver determinados desplazamientos, pero su conveniencia debe analizarse según los volúmenes de circulación, tipos de vehículos, velocidades, visibilidad y los riesgos particulares de cada acceso. No deberían descartarse alternativas de mayor protección sin una evaluación técnica exhaustiva.
Corregir un proyecto antes de su finalización puede implicar una inversión adicional; tener que hacerlo después de nuevos siniestros, con posibles pérdidas humanas, sería un costo infinitamente mayor.
El llamado de Falero abre una oportunidad para que las autoridades nacionales escuchen nuevamente a los vecinos, revisen las soluciones previstas y prioricen una infraestructura que no solamente facilite el tránsito, sino que también proteja vidas.
La duplicación de la Ruta 9 representa una inversión histórica para la región. El desafío es garantizar que esa transformación esté acompañada por accesos seguros, funcionales y proyectados para las necesidades de las próximas décadas.
Falero: un ministro que gestionó, exigió y logró concretar obras históricas para la zona oeste
Desde Semanario La Prensa también consideramos justo reconocer el papel decisivo que desempeñó José Luis Falero en la concreción de los intercambiadores viales de Solís, Pan de Azúcar y Piriápolis, obras largamente reclamadas por la población y que durante décadas parecían imposibles de concretar. Su gestión se caracterizó por la determinación de acelerar los procedimientos administrativos y exigir resultados. Según los antecedentes que recogimos durante aquellas obras, cuando los equipos técnicos le plantearon que los procesos de licitación podían demandar hasta un año, Falero fue categórico: «De ninguna manera, las licitaciones en un mes tienen que estar prontas». Y así se hizo. Pero su compromiso no terminó allí.
Lejos de limitarse a dirigir el Ministerio desde un escritorio, realizó un seguimiento permanente de los trabajos, disponiendo la instalación de cámaras que le permitían observar desde su despacho en Montevideo el avance de las obras. Cuando advertía períodos de inactividad, a veces motivados por actividad sindical, se comunicaba directamente con los responsables de las empresas para exigir explicaciones y soluciones inmediatas.
Su consigna era clara: las obras debían estar terminadas en diciembre y, si era necesario, había que trabajar de noche, los domingos y cuando fuera preciso. Esa forma de gestionar, controlando los plazos y procurando cuidar los recursos de todos los uruguayos, permitió concretar en tiempos reducidos tres intervenciones que transformaron la seguridad vial de la zona oeste de Maldonado.
Hoy, residentes y turistas transitamos por aquellos lugares que durante décadas fueron conocidos como «cruces peligrosos», escenarios de tragedias que dejaron profundas heridas en numerosas familias. Cada vez que atravesamos esos intercambiadores resulta inevitable recordar lo que significaban aquellos cruces y valorar la tranquilidad que ofrecen las nuevas soluciones viales.
Por eso destacamos la gestión de Falero: porque no se conformó con anunciar obras, sino que se involucró personalmente para hacerlas realidad. Y precisamente por esos antecedentes, entendemos que su advertencia sobre Gregorio Aznárez merece ser escuchada. La seguridad vial necesita decisiones, inversión y, fundamentalmente, autoridades capaces de transformar los proyectos en soluciones concretas que protejan la vida de las personas.












