Con lleno total desde las primeras horas, la celebración combinó variadas propuestas gastronómicas, stands cerveceros, feria de emprendedores y espectáculos en vivo. La actividad reconoció a la familia Carbonaro por la creación del tradicional ícono culinario.
Una multitud se dio cita este domingo 4 de octubre para vivir la primera edición de la Fiesta Nacional del Chivito, una propuesta que desbordó de público y rindió tributo a la preparación culinaria más representativa del balneario.
Desde el mediodía, el público disfrutó de una variada oferta que incluyó múltiples puestos especializados en chivitos, estaciones de postres, stands cerveceros y música en vivo, a lo que se sumó un paseo ferial con artesanos y emprendedores de distintos puntos del departamento de Maldonado.
El alcalde del Municipio de Punta del Este, Javier Carballal, remarcó la masiva afluencia que se registró de manera ininterrumpida a lo largo de todo el día. «Desde las once y media de la mañana ya teníamos lleno total», expresó el jerarca, al tiempo que subrayó la trascendencia del evento: «La fiesta representa mucho más que una propuesta gastronómica; es generar identidad, gastronomía, turismo y trabajo para la gente».
La programación incluyó clases y demostraciones culinarias en vivo a cargo de la Escuela de Alta Gastronomía Pedro Figari, junto con una activa participación de la Corporación Gastronómica de Punta del Este, articulación orientada a poner en valor los ingredientes locales y la historia de las recetas que definen a la región.
El homenaje tuvo además una profunda carga histórica al recordar a la familia Carbonaro, creadora del chivito en el recordado restaurante «El Mejillón», afianzando el orgullo de un plato nacido en las calles de la península que con las décadas alcanzó fama mundial. La realización del festejo fue fruto de un esfuerzo coordinado entre el sector público y el ámbito empresarial privado.
En la misma línea, el director general de Turismo de la Intendencia de Maldonado, Edgar Silveira, valoró el respaldo de los asistentes y el impacto comercial de la jornada: «Está lleno de gente, todos los puestos han vendido realmente espectacular», aseguró, concluyendo que la iniciativa logró volver a ubicar al chivito en el centro de la escena gastronómica esteña y proyectar su vigencia internacional.






















