
El concejal del Municipio de Piriápolis, Alberto Miranda, viaja con la camioneta completamente cargada de donaciones para las familias afectadas por las inundaciones. En diálogo con Semanario La Prensa contó cómo nació la campaña, agradeció a quienes colaboraron y destacó que la solidaridad recibida por Piriápolis en momentos difíciles también debe regresar hacia otros puntos del país.
“Acá metiendo ruta, metiendo y metiendo”, contó sonriente, Alberto Miranda a Semanario La Prensa, mientras avanzaba este martes rumbo a Paysandú con la camioneta prácticamente colmada de donaciones.
El concejal del Municipio de Piriápolis emprendió el viaje para hacer llegar a familias sanduceras afectadas por las inundaciones todo lo recolectado durante la campaña solidaria impulsada desde Piriápolis: “vengo con la camioneta hasta las manos”, relató Miranda. Explicó que aproximadamente la mitad de la carga corresponde a alimentos, mientras que el resto está compuesto por ropa de niños, ropa de abrigo, ropa para adultos, calzado y una gran cantidad de artículos.
Según contó, buena parte de las donaciones fueron previamente clasificadas y preparadas por las personas que colaboraron con la campaña. Pero el viaje todavía tendría una nueva escala solidaria. Miranda explicó que en Trinidad, departamento de Flores, lo estarían esperando vecinos que tienen casa en Piriápolis y que se encontraban circunstancialmente allí, con nuevas donaciones para sumar. “Dejamos un lugarcito arriba de la vaca y vamos a cargar más”, comentó.
“Fue una linda fiesta”
El viaje a Paysandú se produce apenas tres días después del Festival de la Primavera realizado el sábado 5 de setiembre, también organizado con un objetivo solidario: recaudar fondos para Ezequiel Romero, quien necesita una intervención quirúrgica para intentar preservar la visión de su ojo derecho. La actividad, pese a las condiciones climáticas, logró reunir $51.700, que se suman a la campaña destinada a alcanzar los aproximadamente 6.400 dólares necesarios para la intervención.
“Estamos re contentos. A pesar de la lluvia fue una linda fiesta”, señaló Miranda a La Prensa. El concejal aprovechó para realizar un reconocimiento público a todos quienes hicieron posible la actividad: “un agradecimiento general al público que se hizo presente para ayudar a Ezequiel, a los músicos, a los vecinos, a los emprendedores, a los comercios, a los medios de comunicación, a mis compañeros que trabajaron ese día y al Municipio, que también me dio una mano en esto y a toda la gente que donó alimentos y ropa para los damnificados”, expresó.
Mientras continuaba su recorrido hacia el litoral, Miranda reconoció que todavía no tenía definido el lugar exacto donde se concretaría la entrega. “Acá estamos en ruta, no sé a qué hora llegaré. Me están esperando los vecinos de allá, en Paysandú. No sé si iremos a un centro cultural que hay o iremos directamente a algún lugar que ellos me digan”, explicó.
“Hay que devolver un poco”
Consultado sobre qué lo motivó a impulsar esta nueva campaña solidaria, Miranda apeló a una experiencia que, según dijo, Piriápolis ha vivido en numerosas oportunidades. “Siempre lo cuento: cuando se prenden fuego los cerros en Piriápolis, todo el mundo trata de ayudar y son de todas partes del país, de Rivera, Paysandú, Salto, Lavalleja, de todos lados”, recordó. “Entonces, hay que devolver un poco. Hay que mirar para todos lados. Y esto es con todos”, afirmó.
El mensaje resume el espíritu de una campaña que comenzó en Piriápolis y que ahora recorre buena parte del territorio nacional: ayudar a quienes hoy atraviesan una situación difícil, de la misma manera que tantas veces otros uruguayos tendieron una mano cuando fue Piriápolis quien necesitó ayuda.
De Piriápolis a Paysandú, una camioneta cargada de solidaridad
La imagen de Miranda en la ruta, con la camioneta cargada hasta el límite, representa el resultado de varios días de trabajo y colaboración de vecinos, comerciantes, emprendedores y organizaciones de Piriápolis.
Alimentos, ropa, calzado, abrigo y otros elementos ya están rumbo a Paysandú. Y, como contó el propio Miranda, la carga todavía puede seguir creciendo antes de llegar a destino.
















