El informe elaborado junto a la Universidad de la República advierte que el evento alcanzará categoría de «muy fuerte» con más del 90 % de certeza, provocando acumulados por encima de lo normal hacia el cierre del año tras un invierno marcado por el frío y un déficit hídrico que aún persiste en el sur.
El Instituto Uruguayo de Meteorología (Inumet), a través del Grupo de Trabajo en Tendencias Climáticas conformado junto a la Universidad de la República (Udelar), dio a conocer su informe estacional correspondiente al trimestre setiembre-octubre-noviembre de 2026, con una proyección extendida que abarca hasta enero de 2027. El estudio advierte que el territorio se encuentra bajo la incidencia directa del fenómeno de «El Niño», el cual alcanzará categoría de «muy fuerte» entre la primavera y los últimos meses del año con más del 90 % de probabilidad, proyectándose activo al menos hasta mayo de 2027 según datos del Centro de Predicción Climática de la NOAA.
El punto de partida: cómo cerró el invierno
Para comprender el impacto del pronóstico, el reporte detalla el comportamiento del trimestre junio-julio-agosto de 2026. A nivel térmico, el invierno culminó con anomalías negativas en todo el país, registrándose los desvíos más significativos en el norte, donde las marcas medias se situaron entre -0,5 °C y -1,0 °C por debajo de la climatología histórica (período 1991–2020).
En materia de lluvias, la estación fría dejó una marcada disparidad geográfica. Si bien los eventos intensos de agosto generaron acumulados superiores a la media en gran parte del mapa —superando el 120 % de superávit en puntos del centro, noreste y este—, sobre el sur y suroeste persistió una situación deficitaria que se arrastra de manera ininterrumpida desde finales de 2025.
Precipitaciones: de la disparidad primaveral al exceso en fin de año
Para el trimestre inmediato de setiembre, octubre y noviembre, las proyecciones muestran tres zonas diferenciadas. En el noreste del territorio predominarán las lluvias por encima de lo normal (55 % de probabilidad en el tercil superior). En la franja central regirán condiciones climatológicas habituales sin sesgos estadísticos, mientras que en el suroeste se esperan registros ubicados entre normales y por debajo de la media histórica (40 % de probabilidad para cada una de esas categorías).
El cambio más pronunciado hacia un régimen de copiosas precipitaciones ocurrirá en la recta final del año. Durante el trimestre extendido de octubre-noviembre-diciembre, las probabilidades de superar el promedio histórico trepan al 60 % en la mitad norte y parte del centro, y al 40 % en los departamentos del sur. Dicho escenario húmedo se consolidará entre noviembre de 2026 y enero de 2027, lapso en el que todo el mapa nacional presentará entre un 40 % y un 50 % de probabilidades de registrar lluvias por encima del rango normal.
Temperaturas: meses más frescos de lo habitual
En lo que respecta al comportamiento térmico, los modelos estacionales anticipan marcas generalmente más frías que el promedio de referencia. En el trimestre setiembre-octubre-noviembre, únicamente el noroeste experimentará valores dentro de lo esperado, mientras que en el resto del Uruguay predominarán registros por debajo de lo habitual (40 % de probabilidad asignada al tercil inferior).
Esta tendencia hacia un ambiente más fresco se generalizará a la totalidad del país tanto en octubre-noviembre-diciembre como en el trimestre noviembre-diciembre-enero 2026-2027, con un 40 % de probabilidades de que las temperaturas medias se ubiquen por debajo de la media climatológica durante el cierre del año y la entrada del verano.

















